La principal incógnita que surgió tras el arresto del capo narco era si iba a delatar a sus cómplices para buscar un acuerdo o si, por el contrario, iba a optar por mantenerse callado y purgar la totalidad de su condena. Esa incógnita se develó en el día de ayer, cuando desde el FBI estadounidense confirmaron que Marset alcanzó un acuerdo con la agencia para colaborar con la Justicia a cambio de un indulto y una identidad nueva. “El señor Marset se comprometió a brindarnos toda la información que le pidiéramos. A cambio de eso vamos a retirar la acusación en su contra y le vamos a dar una identidad nueva que le permita comenzar una nueva vida en la Ciudad de la Costa de Uruguay”.

Los responsables del Programa de Protección de Testigos del FBI explicaron que Marset “se transformará en una persona completamente nueva, capaz de mezclarse entre los habitantes de esa zona de Uruguay sin que nadie llegue a enterarse jamás de quién es él en realidad”.

La opción: “Le ofrecimos mudarse a algún lugar más populoso, como Bolivia o Paraguay, pero nos contestó que en ningún lugar lo tratan mejor que en Uruguay”. Agente del FBI sorprendido.