Si bien en teoría es posible bloquear las llamadas promocionales mediante la inscripción en el registro “no llame”, en la práctica las empresas se las ingenian para seguir contactando potenciales clientes. El caso más paradigmático es el de Claro, que desde hace algunas semanas desarrolló un método para comunicarse con espíritus que habitan en el más allá para ofrecerles planes de telefonía celular. El fantasma de una mujer fallecida en el siglo XIX se quejó de que la llaman “todo el tiempo”. “No sé cómo hicieron estos para conseguir mis datos, pero ahí a dónde voy, ellos me encuentran. Me están enloqueciendo. La verdad es que no aguanto más. Lo más triste es que ni siquiera sé qué es eso de los teléfonos celulares. Ni siquiera entiendo bien qué son los teléfonos”.
Fuentes de Claro reconocieron que la empresa montó un call center con espiritistas que se comunican con el más allá mediante copas y ouijas. “El tema es que nosotros ya llamamos un promedio de 15 veces a cada habitante de Uruguay, y si alguien no se pasa a Claro después de 15 llamadas, lo más probable es que no lo haga nunca. No tenemos más remedio que buscar otras alternativas”.
La respuesta: “¿Lo qué? [...] ¿Qué es ‘Claro’? [...] No me rompan las pelotas, estoy tratando de esconderme”. Puma de La Tahona.