La participación de Yamandú Orsi en la cumbre de presidentes progresistas organizada el fin de semana por el presidente español, Pedro Sánchez, generó “sentimientos encontrados” en el entorno del mandatario uruguayo. “La foto con Sánchez, Claudia Sheinbaum y Lula lo dejó un poco asociado de más a la izquierda. Claramente no lo representa”, dijeron.

Pero un par de días después de la cumbre se conoció una noticia que causó “satisfacción y optimismo” en la Torre Ejecutiva. Una consultora publicó un ranking de popularidad de presidentes latinoamericanos, en el que Orsi aparece en el lugar diez de 18. “Los lugares nueve y diez representan la mitad exacta de la tabla. O sea que Orsi no está entre los mejor puntuados pero tampoco entre los peores. Es un escenario casi perfecto”, contó un allegado al mandatario.

Lo de “casi perfecto” se debe a que, si bien el objetivo de Orsi es estar lo más al medio posible, cuando hay dos opciones (en este caso, los puestos nueve y diez), la más alta lo seduce más. “Cuando es matemáticamemte imposible alcanzar el equilibrio perfecto, él obviamente va a preferir estar un paso más arriba antes que un paso más abajo. Es político. Algo de ambición tiene”.

La confesión: “No estoy contento con el 51,13% que logré en el balotaje. Me hubiera gustado algo más tipo 50,01%”. Yamandú Orsi, maestro del equilibrio.