La semana pasada circularon versiones contradictorias sobre la posible visita del sumo pontífice a Uruguay. Mientras algunos medios, citando fuentes eclesiásticas, daban como un hecho la llegada de León XIV, un comunicado de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU) indicaba que, si bien había grandes chances de que el papa llegara a Uruguay, aún no había confirmación oficial. Una fuente de la CEU explicó que, por el momento, solo Dios sabe si el papa va a llegar a tierras uruguayas. “El problema es que hoy en día hay una crisis de fe muy grande, que lleva a algunas personas a creer que sabe más que Dios. En realidad, solo Él lo sabe. Y, obviamente, se lo comunicará a los hombres cuando Él lo considere pertinente”, indicó un teólogo de la organización.
El estudioso de la religión católica explicó que en algunas ocasiones Dios dio como un hecho cosas que luego no sucedieron, como en el caso de Abraham, a quien convenció de que su destino inevitable era matar a su hijo con sus propias manos. De todas maneras, aclaró que en ese caso se trató de una estrategia para demostrarle al patriarca bíblico que él lo amaba. “Dios no tiene ninguna intención de poner a prueba a los uruguayos. Si ellos quieren dar como un hecho versiones no confirmadas, es su problema. Nuestro Señor no puede estar en todo”.
La advertencia: “Los caminos del Señor son sinuosos. A lo mejor va desde Brasil a Argentina esquivando a Uruguay”. Teólogo prudente.
