Cuando usted aceptó integrar la fórmula del Frente Amplio como número dos muchos vaticinaron que perdería peso político, dado el rol tradicionalmente discreto que cumple la vicepresidencia. A casi un año y medio de haber asumido, ¿cómo lo ve?

Eso podrá haber sido así en el caso de vicepresidentes que no tenían imaginación. Cuando una posee la capacidad de proyectar estructuras, de construir entusiasmo, de anexarle acción al pensamiento, no importa el puesto que ocupe.

Teniendo en cuenta el rechazo de los legisladores opositores a su proyecto para el Palacio Legislativo, ¿cree que debería haber hecho algo diferente para que ellos lo aceptaran?

Por supuesto. Tendría que haber convencido antes a los empresarios de la construcción.

¿Usted se hubiera subido al portaaviones norteamericano?

Claro que sí. Habría tomado el mando de la nave y en este momento estaríamos yendo rumbo a Vigo a recuperar nuestras patrullas oceánicas.

¿Qué opina de Mario Bergara?

Es aburrido. Lo único divertido que hizo fue salir en ¿Quién es la máscara?

¿Usted se presentaría en ese programa?

Quizás sí, quizás no. Puede haber novedades sobre el tema. No puedo adelantar nada.

¿Tiene alguna autocrítica de su gestión al frente de la Intendencia de Montevideo.

Creo que por momentos fui demasiado autocrítica.

¿Planea presentarse como precandidata a la presidencia en 2029?

No tengo tiempo para pensar en candidaturas. Además, no tendría sentido, porque los que deciden son los del MPP.

¿Le hubiera gustado ser compañera de fórmula de Daniel Martínez en 2019?

No era necesario. La señora aquella que no me acuerdo cómo se llama hizo un gran trabajo.

En un gobierno suyo, ¿tendría como ministro a Gabriel Oddone?

Sí, por supuesto. Pero de ministro de Defensa Nacional. Creo que hay que reducir las Fuerzas Armadas al mínimo.

¿Cree que las mujeres tienden a ser avasalladas por sus superiores hombres debido a que a estos se les permite demostrar un carácter más fuerte, enérgico y determinado?

Lo creía hasta que agarré este trabajo.