Los datos primarios sobre las ventas realizadas el jueves 30 de abril por almacenes y supermercados indican que se llegó a un récord para esa fecha. Tradicionalmente, la víspera del 1° de mayo suelen aumentar las ventas debido a que en el Día Internacional de los Trabajadores la mayoría de los establecimientos están cerrados, pero este año se superaron todas las expectativas. “Nunca habíamos vendido tanto. Según nuestros cálculos, el atún enlatado, el papel higiénico, las lentejas y la leche en caja que compraron los hogares uruguayos van a durar más o menos hasta octubre”, explicó un representante de Cambadu.
Desde la gremial reconocen que esta situación puede generar “ciertas complicaciones”, debido a que durante los próximos meses no se venderán estos productos. De todas maneras, los empresarios esperan que la intensificación de los conflictos armados y el aumento del riesgo de una confrontación nuclear a gran escala lleve a los consumidores a comprar y almacenar volúmenes mucho mayores aún.
El relato: “Tuvimos que echar a uno de nuestros hijos a la calle porque ya no teníamos lugar para guardar las provisiones, pero el 1° de mayo no nos faltó nada”. Padre de familia previsor.