El fiscal letrado de 2º Turno de Artigas, Raúl Iglesias, recibió los resultados de las pericias de balística de Policía Científica que indican que dos de los tres policías que participaron en un operativo en Artigas dispararon su arma de reglamento en el homicidio de un joven que venía siendo perseguido por el abigeato de tres ovejas.

Según informó Iglesias a la diaria, los policías serán llamados a declarar en calidad de indagados en los próximos días. La causa se investiga como homicidio.

El hecho ocurrió sobre las 23.00 del 22 de setiembre, en el barrio 19 de Junio de la ciudad de Artigas, cuando la Policía respondió a una llamada del 911 que denunciaba el abigeato de tres ovejas. La Policía entró al predio en una camioneta y al ver a los jóvenes saliendo en moto por un camino vecinal comenzaron a disparar. Uno de los adolescentes recibió un disparo en la cabeza y falleció a los pocos días.

Hay dos versiones sobre las circunstancias en que se realizaron los disparos: mientras los policías plantean que dispararon porque la moto en la que huían los adolescentes venía hacia ellos, el joven que sobrevivió, de 18 años, dijo que recibieron los disparos cuando ya los habían pasado.

Consultado sobre este punto, el fiscal señaló que si bien aún no están los resultados de las pericias que pueden confirmar la trayectoria de las balas, hay una tendencia a favor de la versión dada por el joven. “Por lo que tenemos hasta ahora, es más probable la versión de que ellos ya habían pasado y les dispararon por detrás. Es lo que está indicando la evidencia hasta ahora”, señaló.

En la causa ya declaró la médica que atendió al joven en el Centro de Tratamiento Intensivo de Gremeda, que, además de informar sobre la situación clínica del paciente, fue consultada sobre las denuncias realizadas por el sobreviviente, que dijo que los policías la presionaron para que firmara un informe médico, pero la doctora no accedió.

El adolescente relató a Subrayado que la Policía intentó impedir que asistiera al herido: “Le saqué el casco, le saqué la campera y aún así me gritaban 'quedate quieto o te tiro'. No me importa que me tirés, mi amigo es mi hermano y yo lo voy a ayudar [...] Soy consciente de lo que hicimos y voy a pagar mi parte, pero quiero justicia por lo que le hicieron a mi amigo”.

Dos días después del hecho, el ministro del Interior, Jorge Larrañaga, dijo en una rueda de prensa que se trató de “una acción defensiva” por parte de la Policía. “La moto a alta velocidad con dos ocupantes sorteó el primer policía que pedía el alto y en el segundo, como maniobra defensiva en la nocturnidad y frente a la incertidumbre que no se sabía si quien venía en la moto no podía tener algún arma, se produjo ese desenlace con un disparo de arma de fuego”, señaló.