La jueza penal de 36° turno, Marcela Vargas, decretó medidas cautelares para Marcos Ledesma, presidente de una de las empresas del Grupo Larrarte SAS y pareja de Jairo Larrarte, y Rafael Vinzia, contador de la empresa. Se dispuso la fijación de domicilio, la prohibición de salir del país y la entrega de pasaportes por un plazo de 180 días, mientras continúa la investigación.

Si bien Ledesma y Vinzia no han sido imputados, la Fiscalía de Delitos Económicos y Complejos de 1° turno, a cargo de Alejandro Machado, entiende que existen elementos que permiten seguir avanzando en la investigación sobre su rol en el grupo empresarial. En el caso de Ledesma, se destacó que en 2024 fue designado como presidente de Virtin SA, además de percibir un ingreso mensual por parte del Grupo Larrarte y conocer la operativa de la empresa.

En tanto, en relación al contador se señaló que fue contratado en 2024, el último año en que funcionó la empresa, con la finalidad de encauzar los aspectos contables. Asimismo, el fiscal adscripto Franco López, que integra el equipo de Machado, narró que Vinzia “estaba en conocimiento de las cuentas de Grupo Larrarte SAS, y que el dinero que ingresaba de los inversores iba para Jairo Larrarte y otra parte para el pago de gastos personales y otros servicios”.

Larrarte fue imputado en abril por delitos de estafa, apropiación indebida y libramiento de cheques sin fondos. La denuncia fue presentada por 170 damnificados que firmaron contratos de administración y rentabilidad de ganado, por los cuales Larrarte se comprometía a otorgar una renta de entre 10% y 11,3% anual. Sin embargo, esas inversiones fueron derivadas para otros fines distintos de los acordados. De hecho, la empresa debía haber tenido más de 17.000 cabezas de ganado en el momento de su cierre y tan sólo se encontraron 2.500; en total, se detectó una falta de activos de la sociedad por 12 millones de dólares.

El fiscal informó que continúan realizando diligencias y han solicitado el levantamiento del secreto bancario y tributario de Ledesma y Vinzia, como las personas físicas del grupo, al mismo tiempo que se solicitaron informes de los bancos de plaza referente a los movimientos y los saldos de cuentas, tal como informó la diaria.

Asimismo, López recordó que la fiscalía pidió una alerta plateada, “una modalidad nueva que, mediante el funcionamiento de Interpol y otros países, permite detectar si existen otros bienes, dinero o cuentas bancarias en otros países, en los que ya ha sido solicitado”. También precisó que en la alerta plateada a otros países se pidió la información de Larrarte, Ledesma y Vinzia.

La fiscalía pidió las medidas cautelares contra Ledesma, en el entendido de que “estaba en conocimiento de toda esta actividad”, así como manejaba “cuentas bancarias, pagos, transferencias”. En el caso de Vinzia, se remarcó que es argentino, aunque es ciudadano legal uruguayo, y que si bien fue contratado en marzo de 2024 con la finalidad de encauzar la continuidad de la empresa, Larrarte le confirió un poder para que pudiera actuar en representación de Grupo Larrarte SAS y firmar contratos con inversores.

El fiscal precisó que son disposiciones con “bajo estándar” y que ninguno de los dos ha sido imputado, pero que requieren medidas limitativas para seguir “recolectando información, asegurando la comparecencia a instancias anteriores y prevenir la fuga”.

Moller, que patrocina a Ledesma y a Larrarte, no se opuso a las medidas cautelares. En cambio, la abogada Nelly Rodríguez, que defiende a Vinzia, consideró que los argumentos de la fiscalía son “totalmente injustificados” y carecen de sustento jurídico. También precisó que el grupo realizó más de 200 contratos con los damnificados y Vinzia solamente participó en “ocho o nueve”. La abogada también puntualizó que el contador era “un trabajador más” en la empresa.

Sin embargo, la jueza resaltó que la “restricción a los derechos es mínima” y que no podía “soslayar” que es argentino cuando lo que se analiza es un eventual riesgo de fuga. También dijo que de lo planteado por la fiscalía no surge que se trate de “un subordinado”.