La jueza de Crimen Organizado de segundo turno Gabriela Azpiroz condenó a un abogado que se hizo pasar por oficial de registro civil para simular el casamiento del empresario Gonzalo Aguiar en setiembre de 2022, según informó El País y confirmó la diaria con fuentes allegadas a la investigación.
Tras alcanzar un acuerdo abreviado con la fiscalía de Delitos Económicos de tercer turno, a cargo de Gilberto Rodríguez, el abogado, de unos 30 años, fue condenado por un delito de usurpación de funciones a cinco meses de prisión que cumplirá en régimen de libertad a prueba. Deberá fijar domicilio, presentarse una vez por semana en seccional policial y hacer cuatro horas semanales de servicios comunitarios durante dos meses.
El supuesto casamiento con Romina Camejo se realizó el 22 de setiembre de 2022 en La Maison, una residencia ubicada en la zona del Club de Golf de Punta del Este que Aguiar adquirió en 2021 por unos cuatro millones de dólares. Se estima que el casamiento costó unos 60.000 dólares y tuvo entre sus invitados al entonces asesor de Presidencia de la República Nicolás Martinelli. Aguiar estaba casado con una mujer canadiense, con la que tenía un hijo.
El hecho es uno más de una serie de simulaciones que se han conocido tras la muerte del empresario, quien fue asesinado por Camejo en febrero de 2024, en un incidente que fue considerado por el fiscal Sebastián Robles como un acto de legítima defensa.
El empresario, que fue definido por uno de sus familiares como “un especialista en crear situaciones que no coincidían con la realidad”, también simuló el copamiento de La Maison en febrero de 2023, cuando tres hombres coparon la vivienda y se llevaron 20 armas cortas y largas y celulares.
En octubre de 2023 la fiscalía los acusó por un delito de violación de domicilio, copamiento, lesiones graves y lesiones personales agravadas y pidió una condena de entre 20 y 22 años de penitenciaría. Durante el supuesto copamiento robaron fusiles, pistolas y escopetas, y unas 1.500 municiones.
Además, fueron agredidos dos trabajadores de la residencia. También fue condenado un hombre de 23 años que trabajaba en la casa como guardia de seguridad, que fue identificado por la investigación como quien, supuestamente, había pasado la información a los delincuentes y los guio en su ingreso a la casa.
Sin embargo, en abril de 2024 dos testigos, familiares de Camejo, corroboraron que se trató de un simulacro creado por Aguiar para cobrar el seguro de las armas.
También se investiga a una persona que, a mediados de 2022, se hizo pasar por el presidente del Banco República (BROU), Salvador Ferrer, en el marco del intercambio que Aguiar tenía con los inversores canadienses de la empresa de cannabis medicinal Boreal, quienes invirtieron unos 27.5 millones de dólares en la empresa y acusaron a Aguiar de haberse quedado con 20 millones.
En un intercambio en el que supuestamente Aguiar les estaba por transferir 39 millones de dólares de supuestas utilidades de la empresa de cannabis, apeló al envío de un audio a nombre del presidente del BROU para darles tranquilidad a los inversores, representados por el canadiense John Joseph Pollesel.
“John, ¿cómo estás, todo bien? Bueno, yo estoy haciendo el release para ver si les puedo hacer ingresar hoy el dinero, sé que mañana es feriado en Canadá y la idea es tratar de solucionar todo hoy. En el caso de que hoy por temas bancarios no quede solucionado, a más tardar estaría entrando la plata el lunes, eso ya está confirmado, así que nos mantenemos, ahí, en contacto. Que andes bien”.
El impostor de Ferrer llegó a comunicarse con Tim Whaller, el gerente de la sucursal Sudbury, Canadá, del Toronto-Dominion Bank, para darle credibilidad a la maniobra. Luego, aún sin realizar ninguna transferencia, Aguiar les reenvió un mensaje que supuestamente le había enviado Ferrer. “Gonzalo, ¿cómo te va? Ya pude ver el transfer de Bank of America en mi sistema, hay que esperar solamente que el TD lo postee, gracias por la paciencia y por todo lo que se hizo. Hay que seguir trabajando juntos para que esto siga saliendo cada vez mejor, ¡abrazo!”.