El historiador checo Michal Zourek encontró vínculos entre los servicios secretos y los dirigentes Glauco Segovia y Héctor Gross Espiell que ponen en otro plano la relación que mantendrían luego con el socialista Vivian Trías.**1

En 2017 empezó a circular la noticia de que Vivian Trías (1922-1980), ex secretario general del Partido Socialista de Uruguay, era un agente de la Seguridad del Estado (Státní bezpečnost, StB), el servicio secreto de la Checoslovaquia comunista.2 El informe generó muchas controversias en el escenario uruguayo, e incluso provocó ataques personales. Muchos argumentos no sólo estaban fuertemente politizados, sino que también eran completamente irrelevantes. Esto se debía principalmente a que la mayoría de los participantes de estas discusiones no se habían familiarizado con los documentos sobre Trías, ubicados en el Archivo de las Fuerzas de Seguridad (Archiv bezpečnostních složek, ABS), en Praga, dado que gran parte estaba escrita solamente en checo.3

El ABS guarda documentos sobre las actividades de la StB en Checoslovaquia, así como en el exterior. Si se tiene en cuenta la dificultad de acceso que presentan los archivos rusos o de otros países ex comunistas, este material es considerado una fuente única de información que documenta las actividades de los servicios secretos del bloque soviético en el exterior, y que además se encuentra accesible sin ningún filtro. En cuanto a Uruguay, los fondos del ABS contienen miles de páginas que documentan el funcionamiento de la residentura (estación de inteligencia)4 de la StB en Montevideo durante el período 1961-1977. Por un lado, disponen de mucha información hasta ahora desconocida sobre la vida política del país en aquel entonces; por otro lado, también cuentan con muchos datos sensibles sobre personalidades importantes, y a veces aún activas, de la vida pública. La naturaleza de estos documentos requiere que se los evalúe críticamente, debido a que en muchos casos contienen hipótesis y teorías que no se corresponden con la realidad. Es por esto que resulta necesario contrarrestar estas informaciones con otras fuentes.5

Teniendo en cuenta lo mencionado, no es sorprendente que los archivos de la StB hayan sido utilizados con fines políticos.6 La impactante noticia sobre la colaboración de Trías fue publicada por un blog brasileño vinculado a activistas anticomunistas. Su objetivo original era destacar, a través de los documentos del archivo de la StB, la presencia de los servicios secretos comunistas en Brasil a principios de la década de 1960, para así defender la necesidad de un golpe de Estado. El libro 1964. O elo perdido,7 fruto de esta iniciativa, tuvo un éxito extraordinario en los círculos de la “nueva derecha” en parte gracias a la publicidad que tuvo en las redes sociales en la que participó, entre otros, Jair Bolsonaro.8 Durante la investigación, los autores del libro casualmente encontraron los documentos dedicados a Trías. Pronto se dieron cuenta de su importancia y publicaron informaciones sobre su vínculo con la StB en el blog. Dado el gran impacto que produjo la nota en Uruguay, los mismos autores publicaron el libro La StB. El brazo de la KGB en Uruguay a fines de 2018.9

Este libro representa una amplia guía de los materiales de la StB dedicados a Uruguay. Trías (nombre clave: Ríos) fue el colaborador uruguayo más importante; sin embargo, fue solamente uno entre las decenas de personas que mantenían contacto estrecho con los servicios secretos de Checoslovaquia. Los autores reflejan este hecho e intentan presentar ejemplos de cooperación entre otros políticos, periodistas e intelectuales. Sin embargo, el libro sufre una grave deficiencia. A pesar de que los propios autores destacan en la introducción que los archivos de la StB representan un material muy delicado, que debe ser verificado y tratado con mucho cuidado, ellos mismos no siguen estos lineamientos. Nos presentan una gran cantidad de informaciones sobre los archivos checos de una manera muy subjetiva, sin consultar alguna fuente secundaria y sin un conocimiento profundo sobre la realidad uruguaya. Asimismo, resulta evidente que el libro fue escrito con mucha prisa y que contiene una serie de imprecisiones fácticas y de traducción.

Unos meses más tarde fue publicado el libro Vivian Trías: el hombre que fue Ríos, del historiador uruguayo Fernando López D’Alessandro.10 A diferencia del trabajo anterior, no es un libro escrito con prisa para explotar la inesperada actitud de Trías, sino una historia bien documentada acerca del Partido Socialista desde la segunda posguerra hasta el golpe de Estado. El autor incorporó una gran cantidad de documentos del ABS, y desafortunadamente es justo este esfuerzo lo que devalúa su valioso aporte para la historia poco estudiada del socialismo uruguayo. El uso y la interpretación de estos materiales son selectivos y sirven ante todo para apoyar las tesis planteadas ya antes de acceder a los archivos checos. López D’Alessandro define la colaboración de Trías como una relación de subordinación, debido a que la StB tuvo influencia en la línea política del Partido Socialista. En su análisis, el autor omite procesos similares dentro del socialismo en otros países de la región, así como el hecho de que Trías no tuvo gran incidencia sobre la línea política del partido y que, en muchos aspectos, no estaba de acuerdo con esta.11

Al mismo tiempo, con la intención de guiar la discusión pública, algunos documentos del archivo de la StB dedicados a Trías y escritos en español fueron publicados en la página web del Grupo de Estudios Interdisciplinarios sobre el Pasado Reciente de la Universidad de la República.12 Junto con el autor de esta iniciativa, Aldo Marchesi, hicimos una evaluación crítica de la colaboración de Trías. Luego de analizar más de 3.000 páginas de documentos de la StB y la producción literaria de Trías, y después de entrevistar a sus familiares y colegas, llegamos a la conclusión de que no queda duda de que Trías fue agente de la StB en el período 1964-1977. Sin embargo, es muy difícil detectar una relación de subordinación. La cooperación fue dirigida principalmente por objetivos comunes: la lucha contra el imperialismo norteamericano y la defensa de Cuba.13

Los debates se han centrado demasiado en el Partido Socialista y en la personalidad de Trías. Los lazos de la StB con otros partidos políticos han pasado a segundo plano. Por lo tanto, aquí nos centraremos en los primeros años del trabajo de la StB en Uruguay, especialmente durante el período 1961-1965, cuando el foco principal no estaba puesto solamente en el Partido Socialista, sino más bien en los dos partidos políticos más grandes del país: el Partido Colorado y el Partido Nacional. A través del análisis de la posición de estos dos partidos en los planes de la inteligencia checoslovaca, mi estudio busca presentar no sólo los vínculos, hasta ahora desconocidos, que esta tenía con importantes figuras de la vida política uruguaya, sino también los objetivos y los métodos de los servicios secretos de los países del bloque soviético.

Los servicios secretos de Checoslovaquia y sus objetivos en América Latina

El crecimiento de la actividad de los servicios secretos checoslovacos en América Latina fue consecuencia de los estrechos vínculos que existían entre el bloque soviético y Cuba.14 El establecimiento de una residentura en Montevideo fue parte de un proceso más amplio, durante el cual la StB comenzó a operar en un total de seis países latinoamericanos a principios de la década de 1960: en 1960 en Cuba; en 1961 en Uruguay, Bolivia, Colombia y Venezuela, y en 1962 en Chile. Fue de esta manera que estos países se unieron a Argentina, Brasil y México, donde la StB ya operaba desde la década de 1950.15

A pesar de los numerosos conflictos políticos, la Unión Soviética no quería perder influencia en Cuba, por lo que otorgó muchas concesiones al gobierno de Fidel Castro.16 Los intereses de los servicios secretos de Checoslovaquia fueron subordinados a los intereses de la KGB, por lo que los objetivos de la StB en América Latina reflejaban directamente la política de la Unión Soviética frente a Cuba. El primer y principal objetivo era luchar contra el “mayor enemigo”, lo que consistía en recopilar información sobre la presión política y económica de Estados Unidos y analizar las consecuencias desfavorables de la alianza entre Washington y los países latinoamericanos.

En una reunión de los representantes de la KGB y la StB en 1961 se definió el que sería el segundo objetivo principal: “consolidar y defender la Revolución cubana y crear un movimiento para proteger la Revolución cubana en América Latina y otros países utilizando las medidas disponibles. Organizar discursos de funcionarios destacados y reuniones públicas, publicar artículos, folletos, etcétera”.17 Después de estas dos prioridades, el tercer y mucho menos importante objetivo de la StB era desarrollar relaciones económicas y culturales entre América Latina y el campo socialista.18

De lo antes mencionado es evidente que los asuntos internos de Uruguay no eran precisamente un objeto de interés para la StB. La residentura en Montevideo formaba parte de una amplia red continental destinada a debilitar el imperialismo.19 Los objetivos de trabajo no diferían mucho de un país a otro, y de ser así sucedía por la situación particular de cada país. En el caso de Uruguay, se destacaba lo siguiente:

Ofrece posibilidades para la realización de medidas activas, ante todo publicaciones, que luego pueden ser difundidas a otros países de América Latina. Asimismo, en el país hay buenas posibilidades para propagar y apoyar la Revolución cubana, porque la Cuba revolucionaria es bastante popular en Uruguay, sobre todo entre los estudiantes e intelectuales.20

La actividad de la StB en cada país dependía, en primer lugar, de la capacidad de sus empleados, oficiales de carrera. El primer residente (el jefe de la residentura) en Montevideo, Vlastimil Veselý (nombre clave: Vlasák), que trabajó en el país desde enero de 1961 hasta agosto de 1965, fue legalizado al ser nombrado como segundo secretario de la Legación. Es decir, además de su trabajo para la StB, debía responder a sus obligaciones como diplomático. Durante los primeros dos años Veselý fue el único empleado de la StB en el país, lo que demuestra que Uruguay en un principio no jugaba un papel importante en los planes de la StB. Esta situación se modificó en 1964, cuando por el golpe de Estado en Brasil hubo una reducción significativa de las actividades de la StB en ese país. Este hecho, junto con el ingreso de varios representantes exiliados del depuesto gobierno brasileño, más las posibilidades limitadas de trabajo operativo en Argentina,21 dieron como resultado que Uruguay ganara un lugar más importante.

El personal de la residentura era responsable de obtener acceso a informaciones específicas y realizar medidas activas (aktivní opatření). Este término utilizado por los servicios secretos comunistas refería a cualquier actividad secreta destinada a debilitar o confundir al enemigo. Las residenturas mandaban propuestas a la Central, donde el ministro del Interior decidía sobre su realización. Otras medidas activas eran planteadas directamente por la KGB, que dirigía los planes de trabajo y, asimismo, la orientación de todas las actividades de la StB en América Latina. Los soviéticos evaluaban estas actividades teniendo acceso a todos los documentos de la StB. Además, gran parte de estos fue compartida con los cubanos. Los residentes checoslovacos que se encontraban en los países latinoamericanos colaboraban y se reunían regularmente con los espías soviéticos. En Uruguay, la KGB ya operaba desde los años 50.22

Para cumplir con los planes de trabajo, era necesario establecer una red de contactos locales. Los oficiales de la StB debían conocer y evaluar bien el ambiente y los potenciales colaboradores. La terminología de la StB distingue tres tipos de personas de interés. El primero es figurante (en checo, typ), un contacto de algún modo interesante para la StB. En los documentos aparecen decenas de nombres con ciertas expectativas, sin embargo, en la gran mayoría de los casos la relación no se convirtió en colaboración.23

Basándose en un acuerdo de opiniones, intereses o simpatías personales, la persona de interés podía pasar a la categoría de contacto confidencial (důvěrný styk). En este caso el contacto era “regular, personal, sin elementos técnicos del trabajo de inteligencia”.24 Se trataba especialmente de personas que ocupaban importantes posiciones en la vida social y política, y por ese motivo no era posible reclutarlos como agentes, ya que cualquier tipo de revelación podía afectar gravemente las relaciones bilaterales. En algunos casos el contacto confidencial era una etapa transitoria para luego alcanzar el grado de agente.

El agente (agent) era la categoría superior de la colaboración. Según los reglamentos de la StB, este se definía como “la persona adquirida para una colaboración consciente con el servicio de inteligencia checoslovaco o adquirida bajo falsa bandera (el colaborador estaba convencido de que trabajaba a favor de alguien diferente y no de Checoslovaquia), y que tiene posibilidades objetivas y subjetivas para realizar tareas de inteligencia, manteniendo una conexión secreta y cumpliendo la disciplina determinada por el servicio de inteligencia”.25 Las motivaciones principales para la adquisición de agentes eran las siguientes: consenso parcial o total de convicciones, es decir, que los agentes fueran críticos con el sistema capitalista, relaciones de parentesco o amistad con ciudadanos checoslovacos y, eventualmente, apoyo económico al potencial agente. Los funcionarios del aparato estatal y los periodistas resultaban particularmente ideales para el reclutamiento.26

Sin embargo, existía una línea muy fina entre las categorías mencionadas. En el acto de reclutamiento, al futuro agente se le decía que sería un colaborador, amigo, no se usaba el término agente. En algunos casos, los residentes reclutaban contactos confidenciales y agentes a pesar de no cumplir con ciertos requisitos, sólo para demostrar que cumplían su plan de trabajo. El hecho de que los colaboradores extranjeros de la StB no firmaran ningún documento facilitaba, a su vez, este tipo de reclutamiento. Hay que tener en cuenta que las categorías de la colaboración eran básicamente términos internos de la StB. De hecho, las medidas activas se podían llevar a cabo por medio de figurantes, no era necesario acceder a un grado más alto de la colaboración.

Crear una agencia efectiva tardaba por lo menos dos o tres años en casi todos los países, y Uruguay, donde existían relativamente buenas condiciones de trabajo en comparación con otros países de la región, no era la excepción. Esto se puede apreciar en la siguiente tabla, que tiene resultados de mayo de 1963. En aquella época, excepto en Bolivia, la StB tenía agentes solamente en los países donde ya operaba desde los años 50. En Uruguay el primer agente, el periodista Héctor Menoni, fue reclutado en julio de 1963, dos años y medio después de la fundación de la residentura.

Colaboradores de la StB en los países de América Latina según las categorías27

País Agente Contacto confidencial Figurante
Argentina 10 4 10
Bolivia 2 - 11
Brasil 12 - 15
Chile - - 2
Colombia - 1 5
México 7 - 6
Uruguay - - 8
Venezuela - - 9

Las categorías mencionadas copiaban la metodología soviética. Sin embargo, el trabajo de la StB difería significativamente del de la KGB en cuanto a la orientación política de los colaboradores. En los países capitalistas, según un acuerdo de junio de 1961, los miembros de la StB tenían explícitamente prohibido tener cualquier tipo de contacto con miembros de los partidos comunistas locales o de las organizaciones bajo su influencia directa. Estas personas estaban bajo la supervisión de la KGB.28 Para cumplir sus objetivos, las residenturas latinoamericanas de la StB se centraban en la búsqueda de los “nacionalistas progresistas” que apoyaran los movimientos de liberación nacional.

Ilustración: Ramiro Alonso.

Ilustración: Ramiro Alonso.

En cuanto a Uruguay, el objetivo de “averiguar el estado del movimiento nacionalista y la existencia de las organizaciones y alas progresistas, democráticas y no comunistas”29 incrementó el interés por los tres siguientes partidos políticos: el Partido Socialista, el Partido Colorado y el Partido Nacional. Es decir que los servicios secretos de Checoslovaquia estaban interesados en ganar aliados de todos los partidos relevantes en el país, menos del Partido Comunista.

Los partidos Colorado y Nacional y su importancia para la StB

Entre 1959 y 1967 Uruguay fue dirigido por gobiernos en los cuales el Partido Nacional tuvo la mayoría.30 En las elecciones de 1958 ganó la coalición herrero-ruralista (50% del total de los votos para los blancos y 38% para los colorados), lo que significó la ruptura del mito que decía que el Partido Colorado era sinónimo de poder en el país. Por otro lado, los grupos de izquierda no lograron un peso electoral real (4% para los socialistas y 3% para los comunistas).31

El nuevo gobierno actuó de acuerdo con las directivas provenientes de Estados Unidos. Este lineamiento era parte de un contexto más amplio: el del proyecto continental de aislamiento de la Revolución cubana.32 La campaña anticomunista se aceleró durante el período 1960-1961, cuando el líder de la Liga Federal de Acción Ruralista, Benito Nardone, colaborador de la CIA, presidía el gobierno.33 En enero de 1961 Uruguay expulsó del país al embajador de Cuba y al secretario de la embajada soviética.34

En este contexto político, la recién establecida residentura de la StB en Montevideo empezó a concertar su red de contactos. Mientras que el Partido Socialista, con sus diarios y periodistas de orientación nacionalista y procubana, ofrecía grandes posibilidades para llevar a cabo las medidas activas, así como una base para reclutar agentes, los blancos y los colorados no contaban con ese potencial. A pesar de esto, ambos partidos tradicionales se encontraban entre los objetos de mayor interés de la StB desde un principio. El valor de los potenciales colaboradores dentro de estos dos partidos consistía principalmente en obtener información sobre la política del gobierno, en particular sobre la política exterior hacia Estados Unidos y Cuba, lo que ocupaba una posición clave en los intereses de la StB. Por otro lado, dentro de los blancos y los colorados la StB trabajaba con representantes de altos cargos políticos, no convenientes para reclutar como agentes. Entonces, el desarrollo de relaciones con miembros de estos partidos se tornaba mucho más difícil en comparación con lo que sucedía con el Partido Socialista, ya que se trataba de organizaciones de mayor peso político que requerían un tratamiento delicado.

La importancia que representaban los colorados y los blancos para los servicios secretos comunistas, así como los métodos de la StB para ganar influencia dentro de estos partidos, son aspectos que analizaremos a través de dos figuras políticas: Glauco Segovia y Héctor Gros Espiell. Para los checoslovacos, ambos eran personas clave para acceder a los partidos tradicionales, concretamente a los sectores que generaron más atención de la StB, es decir, los reformistas centristas vinculados con la Lista 1535 y los herreristas.36 Este hecho se refleja en la cantidad de material sobre Segovia y Gros Espiell que conserva el archivo de la StB.37

Glauco Segovia: la conexión clave entre la StB y el Partido Colorado

Glauco Segovia (1927-1986), miembro de la Lista 15, fue un estrecho colaborador de su líder, Luis Batlle Berres. Entre los años 1958 y 1959 había ocupado el cargo de ministro del Interior. Durante el período en el que estuvo en contacto con la StB, Segovia era diputado, luego fue senador, y al mismo tiempo trabajaba en la redacción de los órganos partidarios: el diario Acción y la radio Ariel. Más tarde, en 1967, fue intendente de Montevideo por unos meses, y luego embajador en Francia.

Segovia fue uno de los primeros figurantes de la StB en Uruguay. El contacto se había establecido antes de la salida de Veselý a Montevideo. A fines de 1960, Segovia hizo una parada transitoria en Praga antes de realizar una visita oficial a China, la Unión Soviética y Bulgaria. La StB investigó al diputado uruguayo y recibió buenas referencias. Según el liderazgo del Partido Comunista de Uruguay, Segovia era un hombre con una postura antiestadounidense, mientras que el propio secretario general del partido, Rodney Arismendi, incluso lo describía como el político burgués más capaz del país. Por estos motivos la StB decidió que valía la pena tratar de llegar a Segovia e inmediatamente fue invitado a Checoslovaquia por el Ministerio del Exterior. Su guía durante su estadía de una semana, en enero de 1961, fue Veselý, quien a su vez se preparaba para su próxima misión en Uruguay. La StB llevó a cabo una estrategia común en la que ordenó a Veselý que ayudara a enviar a Uruguay cosas que Segovia había comprado, pero libres de impuestos.38

En abril, tras llegar a Montevideo, Veselý contactó a Segovia (nombre clave: Rosol) para realizar la primera reunión. Durante 1961 y 1962, se llevaron a cabo un total de 12 reuniones por año. Ambos hombres forjaron una relación de amistad. Segovia se convertiría luego en el guía de Veselý en el ámbito de la política local. Le explicó la orientación de los partidos políticos, el funcionamiento del sistema electoral, etcétera. Además, gracias a Segovia, el residente se convirtió en miembro del Golf Club, lugar donde se reunía la alta burguesía y la élite del país.

Sin embargo, a largo plazo, la intención de Veselý era ganar influencia dentro del Partido Colorado, para así ayudar a fortalecer el apoyo a Cuba. Esta oportunidad se le dio en junio de 1961, cuando Segovia le mencionó los problemas que tenía el partido para el financiamiento de la campaña electoral. Veselý informó inmediatamente a la Central sobre el asunto y propuso la implementación de la medida activa Mina,39 que consistía en financiar el Partido Colorado. “Este partido tiene una orientación de izquierda, y las elecciones tendrán lugar en noviembre de 1962. Definitivamente vale la pena pensar en esta medida activa”.40

La Central consideró que el trabajo de acercamiento al Partido Colorado era correcto y útil, sin embargo, dicha propuesta por el momento no resultaba factible. “Por razones conspirativas y motivos políticos, no consideramos correcto financiar la campaña electoral de todo el partido”.41 La Central no podría haber reaccionado de otra manera, dado que Segovia era el único contacto dentro del partido y no disponía de información sobre las otras fracciones. Sin embargo, sí consideraba realizar contribuciones financieras a las personas que suponían una futura colaboración efectiva. “En el caso de personas adecuadas con posibilidad de reclutación, es posible pensar en un subsidio destinado a una campaña electoral para diputado, mientras que para funcionarios distinguidos se puede pensar en subsidios personales”.42 La Central dio al residente la tarea de realizar el análisis completo del Partido Colorado, incluyendo su programa y las características de sus dirigentes.

Para el año 1962, se plantearon dos medidas activas relacionadas con los partidos políticos uruguayos. La primera, llamada Jednota (Unidad), estuvo basada en la premisa de que “es posible observar el crecimiento de fuerzas progresivas que, sin embargo, no están asociadas en un frente unido”. Su objetivo fue causar contradicciones entre los dos partidos más fuertes, debilitar su influencia y crear un frente nacionalista contra el imperialismo estadounidense. Este frente debía ser liderado por el Partido Socialista y acompañado por las alas centristas de colorados y blancos.

Sin embargo, este plan ambicioso fue cambiando a lo largo del tiempo. La StB era consciente de que el cumplimiento de esta medida activa no sería posible en el corto plazo. Petrilák y Kraenski especulan sobre la idea de que la creación de la coalición electoral Unión Popular43 fue una operación organizada por la StB dentro de la medida activa Jednota.44 Los documentos de la StB no apuntan a nada similar. Los checoslovacos no tenían una capacidad real para llevar a cabo una operación tan ambiciosa. En aquella época Veselý era el único espía en el país. Además, había operado poco tiempo, tenía una red de contactos muy limitada y hasta el momento no había reclutado a ningún agente. Si lo miramos racionalmente, una de las pocas herramientas de la StB para apoyar a la izquierda fue la campaña de prensa que promovió el sentimiento antiimperialista en el país. Esta campaña tuvo lugar en los diarios socialistas, gracias a Trías y Guillermo Chifflet.

El mismo Veselý trató de orientar esta medida activa a la modificación de la Ley de Lemas, ya que esta perjudicaba el posible éxito electoral de una nueva coalición política.45 La creación de una coalición de izquierda sería una consecuencia natural del cambio de la ley electoral, aunque esta se apreciaría recién en el largo plazo. En este sentido, el residente ponía grandes expectativas en Glauco Segovia. Por un lado, el diputado debía informar sobre las tendencias izquierdistas moderadas dentro del partido. Al mismo tiempo, debía influir a favor de políticas que facilitaran la derogación de la ley electoral existente. Un análisis más detallado de esta medida activa se ve obstaculizado por el hecho de que sus resultados específicos no se encuentran disponibles en el archivo.

La segunda medida activa dirigida a los principales partidos políticos de Uruguay fue llamada Mina y se basó en la propuesta mencionada por el residente Veselý. Luego la Central tomaría esta propuesta y la modificaría. En definitiva, se trataba de ganar influencia en los dos partidos políticos principales, y así poder influir en las elecciones. Esto se lograría a través del financiamiento, pero, a diferencia de la propuesta de Veselý, el apoyo no sería destinado a partidos o fracciones enteras, sino a políticos concretos que se suponía que podían convertirse en ministros o diputados después de las elecciones.46

Ilustración: Ramiro Alonso.

Ilustración: Ramiro Alonso.

Esta medida activa también se vio dificultada por el hecho de que el residente tenía pocos contactos adecuados para llevarla a cabo. Aunque la Central no daba prioridad a ninguno de los dos partidos tradicionales, Veselý prefería claramente al Partido Colorado para sus actividades. La explicación para esto puede ser la relación de amistad que tenía con Glauco Segovia. La medida activa Mina muestra claramente esta postura, pues estaba orientada sólo a los colorados, y más concretamente al diputado Segovia.

Veselý explicó este hecho a la Central, y mencionó que en caso de que los colorados ganaran las elecciones Segovia sería nombrado ministro de Relaciones Exteriores. Esta perspectiva fue extremadamente atractiva para la StB. Debido a su posición, no se contemplaba la posibilidad de reclutamiento, pero, de acuerdo con el plan de trabajo para 1962, antes de las elecciones de noviembre debía convertirse en contacto confidencial.47 Con el fin de fortalecer los lazos, Veselý comenzó a hacerle entrega de algunos obsequios a Segovia. En una reunión, en abril, le dio tres cajas de whisky escocés. Un mes después Segovia ordenó vinos, latas y licores usando la tarjeta diplomática del residente para no pagar impuestos. El checo rechazó el pago de Segovia y le ofreció que usara esos 2.500 pesos para la campaña electoral. Segovia estuvo de acuerdo y supuestamente destinó ese dinero a la compra de sillas para los clubes políticos del partido.48 De esta manera, la medida activa Mina se llevó a cabo parcialmente.

Paralelamente, la StB buscaba hacer aun más avances en el partido. A futuro, se planteaba ganar contactos en todas las fracciones.49 Durante el año 1962 Veselý estableció un vínculo con el pianista Luis Batlle Ibáñez (nombre clave: Rodolfo), quien debía convertirse en la conexión para llegar a su padre, el candidato presidencial. La música clásica fue utilizada como una excusa para poder desarrollar el vínculo. Sin embargo, con el tiempo, este contacto se consideró inutilizable. “Él es ante todo un bohemio. Toda su vida gira en torno a la música y el piano. No muestra mucho interés en la política”.50

La tarea de convertir a Segovia (desde 1963 su nombre clave fue Rey) en un contacto confidencial antes de las elecciones no fue cumplida. Además, la Central estaba decepcionada por los resultados de las elecciones. El Partido Colorado perdió por una diferencia mínima. La gran sorpresa fue el fracaso absoluto de la Unión Popular, que obtuvo sólo 27.041 votos, es decir 2,31%, y dos diputados. La derrota provocó grandes debates internos en el Partido Socialista, que por primera vez desde 1928 se quedó sin representación parlamentaria.51 Por otro lado, los 40.866 votos (3,5%) de la coalición Fidel, formada en torno al Partido Comunista, fueron celebrados como una victoria.

En términos ideológicos, los resultados de la izquierda no eran un fracaso. Al contrario: si tomamos en cuenta los resultados de algunos representantes dentro de los partidos tradicionales, ante todo de la nueva Lista 99, liderada por Zelmar Michelini (7%), sus opciones habían crecido.52 Según comentó Veselý, probablemente basado en conversaciones con Trías, la ventaja de la derrota fue el hecho de que varios miembros que se habían opuesto a la cooperación con el Partido Comunista abandonaron el partido, de manera que el camino para la formación de un frente de izquierda podría abrirse a futuro. Este frente, agregó Veselý, junto con la fracción de Zelmar Michelini, podría tener un impacto más serio en la política del país.53

A partir de entonces, la atención de la StB se enfocó más en el Partido Nacional, que por segunda vez ganó las elecciones. Aunque Segovia fue elegido senador, su importancia política disminuyó. La StB empezó a prestar más atención a su colega de la Lista 15 Amílcar Vasconcellos (nombre clave: Remo),54 que había sido elegido como parte del Consejo Nacional de Gobierno y, como tal, se convirtió en uno de los políticos más influyentes del partido. La StB estableció contacto con él en enero de 1963. Según Veselý, Vasconcellos debía servir a futuro como canal a la dirección del Partido Colorado.55

La orientación hacia los blancos y la elección de Vasconcellos como sucesor de Segovia muestran claramente que la atención de Veselý estaba dirigida a los grupos de mayor influencia política. Los checoslovacos trataban de ganar poder dentro del Consejo Nacional de Gobierno para acceder a los informes sobre la política uruguaya frente a Estados Unidos y Cuba. La StB no estaba interesada en la política interior del país y tampoco tenía capacidad para meterse en estos asuntos, que le resultaban demasiado específicos. Es en este hecho donde hay que buscar el motivo de por qué Veselý trabajó solamente con la Lista 15 y no en las fracciones menos importantes, a pesar de que estas tenían una orientación más nacionalista, como fue el caso de la nueva agrupación de Zelmar Michelini. Esto también confirma que las interpretaciones de que la StB fue la fuerza decisiva en la formación de la Unión Popular son un tanto exageradas.

Luego de que Vasconcellos no fuera elegido presidente de la Lista 15 y dejara la fracción, la StB comenzó a buscar otros contactos. Para cumplir esta tarea, en junio de 1965, antes de su partida a Checoslovaquia, Veselý restableció el contacto con Segovia. Durante la reunión de despedida, le propuso al senador invitar a varios de sus colegas a la embajada para que conocieran a su sucesor. Luego de que Segovia aceptara, varios representantes de la Lista 15 llegaron a cenar en ocasión de la llegada del nuevo residente. Entre estos se encontraban el senador Héctor Grauert, los diputados Julio María Sanguinetti y Luis Riñón Perret, el director de la radio Ariel, Adolfo Goliardi, y el redactor del diario Acción Juan Adolfo Singer.56 A pesar de algunos intentos posteriores, la StB no sólo no pudo reclutar a ningún agente dentro de los colorados, sino que no pudo establecer ningún otro vínculo más cercano. Este hecho está estrechamente relacionado con los cambios políticos dentro del partido, cuyos sectores influyentes se acercaban cada vez más a Estados Unidos.57

El contacto con Segovia se había desarrollado principalmente con base en la amistad. Por lo tanto, luego de la partida de Veselý, este llegaría prácticamente a su fin. Para el momento en que Segovia ocupó el cargo de intendente de Montevideo (febrero-octubre de 1967), ya no estaba en contacto con la StB. Como ya fue mencionado, su colaboración no llegó a tener el carácter de contacto confidencial. Dada la duración del contacto (1961-1965) y la cantidad de reuniones (32, de las cuales 24 se llevaron a cabo durante los primeros dos años), no hay duda de que Segovia fue un informante muy valioso sobre los acontecimientos políticos uruguayos. Sin embargo, el carácter del contacto no significa que Segovia supiera que estaba cooperando con un representante de los servicios secretos.

Héctor Gros Espiell: la conexión clave entre la StB y el Partido Nacional

El partido gobernante estuvo entre los objetos de mayor interés de la StB desde un principio. La meta de la inteligencia checoslovaca era conseguir colaboradores dentro del partido y obtener informaciones a través de ellos sobre la política del gobierno. Especialmente, sobre la política exterior frente a Estados Unidos y Cuba. El residente Veselý no dudó en buscar colaboradores en los niveles políticos más altos durante sus primeros meses de trabajo. Estableció contacto con Beatriz de Haedo, secretaria del presidente del Consejo Nacional de Gobierno, Eduardo Víctor Haedo, quien además era su padre. De esta manera, la hija del presidente se convirtió en uno de los contactos más importantes durante los primeros meses de trabajo de la StB en Uruguay. A pesar de que este vínculo no se llegó a desarrollar al grado de contacto confidencial, Beatriz de Haedo proporcionó al residente una ayuda significativa, ya que cada vez que este establecía contacto con los representantes importantes del partido, la mencionaba a ella como referencia.

Fue de esta manera que Veselý estableció relación con Héctor Gros Espiell (1926-2009), quien se convirtió en el figurante de la StB más importante dentro de los blancos. Gros Espiell se hizo famoso por ser un experto reconocido en derecho constitucional. En la década de 1990 ocupó el cargo de ministro de Relaciones Exteriores, y luego fue embajador en París. Sin embargo, ya a principios de la década de 1960 Gros Espiell era una personalidad respetada, a la que se le había confiado una gran responsabilidad. Ocupó el cargo de jefe de protocolo y secretario de la Comisión del Consejo Nacional de Gobierno para los Ministerios de Relaciones Exteriores, Interior y Defensa. Como tal, participó en la preparación de documentos importantes para el presidente y los ministros, lo que para la StB era extremadamente interesante.

El primer contacto entre Gros Espiell y Veselý tuvo lugar en febrero de 1961, bajo el pretexto de obtener información de protocolo sobre la visita del presidente italiano Giovanni Gronchi. Con base en esta reunión, Veselý envió un mensaje a la Central en Praga informando que Gros Espiell (nombre clave: René) era un “compañero decente y educado, que a pesar de su importante posición no es una persona creída. Por el contrario, está relativamente abierto a las ideas de izquierda y tiene potencial para obtener informaciones”.58

Gros Espiell fue además representante de la fracción herrerista y director de su órgano, el diario La Tribuna, propiedad de su amigo Pedro B. Berro. Veselý entendió rápidamente que este diario no era suficiente para realizar las medidas activas de prensa, como la publicación de textos contra Estados Unidos y a favor de Cuba. Por este motivo, recurrió a la prensa socialista (El Sol y Época), donde fue mucho más fácil publicar un texto de este tipo, ya que coincidía con la orientación ideológica de estos diarios. Sin embargo, para la StB los contactos de Gros Espiell y las informaciones que este podía aportar seguían siendo el objeto de mayor interés. En cuanto a la cuestión de Cuba, la StB sostenía que Gros Espiell no era partidario de intervenir en los asuntos internos del gobierno revolucionario. Al mismo tiempo, tampoco tenía una actitud negativa hacia los países del bloque soviético.

Como mostramos anteriormente, durante los primeros meses Veselý tenía puesta su atención principalmente en el Partido Colorado, por lo que en junio de 1961 envió una propuesta para su financiamiento. La Central no sólo rechazó la solicitud, sino que además mandó una instrucción, probablemente basada en el pedido de la KGB, respecto del Partido Nacional. “Averiguar las características de la fracción de Luis Alberto de Herrera. Agregamos el cumplimiento de esta tarea como urgente”.59

Estas instrucciones fueron enviadas pocos días después de la visita de Gros Espiell a Praga. La estancia del reconocido experto en derecho internacional, que fue en junio y julio de 1961, tuvo lugar gracias a la invitación del Ministerio de Exterior. Durante su estadía, de diez días, el uruguayo compró una gran cantidad de artículos —alfombras, candelabros, vidrio y porcelana—. Veselý recibió instrucciones de la Central y logró que las mercancías se despacharan libres de impuestos, por lo que Gros Espiell le estuvo muy agradecido.

Además, el residente continuó invitándolo a almorzar y a cenar, y ocasionalmente le regalaba whisky y cigarrillos. Según los documentos, se realizaron en total 13 reuniones a lo largo de 1961. Durante estas reuniones se hablaba, entre otras cosas, sobre los problemas políticos y económicos de Uruguay, así como respecto de la política exterior del país, lo que, gracias a la problemática de Cuba, era lo más interesante para la StB. Junto con otras informaciones, Gros Espiell dio datos acerca de la conferencia en Punta del Este en enero de 1962. Mientras que el uruguayo pensaba que se reunía con un diplomático, Veselý, por su parte, aprovechaba el material de las charlas para redactar informes que se enviarían a la StB. Llegó a elaborar cinco informes sobre los preparativos del gobierno uruguayo para dicha conferencia, que luego envió a la Central de la StB. Estos informes fueron bien evaluados y luego enviados a los amigos cubanos.60

La importancia que tuvo Gros Espiell para el trabajo de la residentura se refleja en una queja que la Central envió a Montevideo: “Entre noviembre de 1961 y abril de 1962 se utilizaron solamente nueve de sus informes, siete de ellos en enero para el momento de la conferencia de Punta del Este. No es posible basar todo el trabajo de inteligencia en los informes de un solo figurante, es decir René”.61 Los informes concretos enviados a la Central se encuentran en el volumen de la correspondencia operativa. Por otro lado, la fuente de la información no siempre aparece, por lo que no es fácil averiguar qué tipo de información brindó realmente Gros Espiell a la StB.

La mencionada visita a Checoslovaquia fue utilizada por los opositores políticos de Gros Espiell, particularmente por Benito Nardone. El líder ruralista recordó que no era posible que un funcionario estatal de alto rango visitara países comunistas. En un ambiente de lucha preelectoral entre las diversas fracciones dentro del Partido Nacional, que generó una presión cada vez mayor sobre su posición, Gros Espiell decidió renunciar al cargo de secretario de tres comisiones gubernamentales y comenzó a dedicarse más al trabajo académico, a su estudio de abogados y a la Comisión de Arbitraje de las Naciones Unidas. En marzo de 1962, el contacto con la StB se restringió temporalmente cuando Gros Espiell se fue a una gira de conferencias por Estados Unidos. Durante los meses siguientes, viajó con frecuencia a Chile a causa de las negociaciones para resolver el conflicto fronterizo con Bolivia.62

A pesar de las circunstancias desfavorables, se llevaron a cabo en total diez reuniones durante 1962. Para la StB Gros Espiell representó un vínculo clave con el partido gobernante, ya que con ningún otro político blanco Veselý había sido capaz de desarrollar un contacto de tal medida. Además, en caso de que el partido ganara las próximas elecciones, existía la presunción de que Gros Espiell ocuparía un cargo más influyente. Por eso la StB se enfocó en profundizar el contacto. De acuerdo con las instrucciones de la Central, el residente debía continuar haciendo pequeños regalos, para así seguir comprometiendo a Gros Espiell. Aunque, por el nivel de su cargo, no había perspectivas de reclutarlo como agente, el plan dictaba que al menos pronto debía convertirse en un contacto confidencial, ya que como tal proporcionaría información automática y conscientemente.63

Después de la victoria de los blancos en las elecciones,64 Veselý decidió usar a Gros Espiell (a partir de ahora, su nuevo nombre clave fue Rolný) como un canal privilegiado para acceder a los funcionarios del nuevo gobierno. En la reunión de enero, el residente le pidió que lo pusiera en contacto con el recién elegido consejero Alberto Heber, su colega de la fracción herrerista.65 Según los acuerdos, Heber, uno de los terratenientes más grandes del país, asumiría en marzo de 1966 el cargo de presidente del gobierno uruguayo y los checoslovacos querían, a través de él, tener cierta influencia en el programa del gobierno, ante todo en lo referido a la política exterior.66

Sin embargo, el trabajo más intenso para llegar a Heber no comenzó hasta 1964 y no fue a través de Gros Espiell, sino de Trías. El secretario general del Partido Socialista de Uruguay y amigo de Heber ya era agente de la StB en aquel entonces. En setiembre de 1964, Trías recibió documentos de Heber sobre la ruptura planificada de las relaciones con Cuba.67 Este documento fue extremadamente valioso para la StB. Sin embargo, el desarrollo del contacto con Heber no tuvo éxito y las expectativas de que llevara a cabo una política antiimperialista no fueron cumplidas. Esto se reflejó, entre otras cosas, en el hecho de que después de asumir la presidencia del Consejo Nacional de Gobierno, en 1966, se convirtió en el mayor defensor de la ruptura de las relaciones con la Unión Soviética.68

Después de negociaciones relativamente difíciles, en marzo de 1963 Gros Espiell fue nombrado viceministro de Relaciones Exteriores del nuevo gobierno blanco. No obstante, su relación con el ministro Alejandro Zorrilla de San Martín, por quien la StB tenía un interés eminente, no era la ideal. Trías mencionó los celos que manifestaba el canciller respecto de Gros Espiell. “Siempre es bastante molesto para un ministro tener un subordinado más inteligente que él mismo”.69 Sin embargo, la StB logró acceder al canciller por medio de otro canal. Se trataba de su propio hijo, quien trabajaba como su secretario personal. La StB mantuvo contacto con Alejandro Zorrilla de San Martín hijo hasta 1972.70 Especialmente durante los primeros meses, los checoslovacos recibieron informaciones muy valiosas sobre la política exterior del gobierno uruguayo, así como sobre la cuestión cubana, gracias a él. En febrero de 1964, acompañó a su padre durante la visita a Checoslovaquia, donde se firmaron importantes acuerdos comerciales. Los checoslovacos prestaron a la delegación una atención excepcional, e hicieron todo lo posible para dejar una buena impresión. Que Uruguay haya sido considerada por Praga como la base para penetrar en otros países del continente documenta el hecho de que la de Zorrilla fue la primera visita de un ministro latinoamericano (excepto de Cuba) a Checoslovaquia.71

Por lo descrito hasta ahora, es evidente que todos los figurantes desarrollados por la StB (Gros Espiell, Heber, Zorrilla) eran herreristas. Este hecho se debe en cierta medida a la orientación política de esta fracción, en la que encontramos opiniones antiimperialistas, a diferencia de en otras fracciones de los blancos. Sin embargo, la Central no estaba conforme con la estrategia de Veselý, ya que, lejos de analizar a fondo el partido gobernante, se dejaron de lado otras fracciones con las que también se podían trabajar.72

En su nuevo cargo, Gros Espiell no se resistió a responder las preguntas del residente. Aunque, según Veselý, nunca empezó a hablar por iniciativa propia.73 El problema era principalmente la falta de tiempo, por lo que Gros Espiell se disculpaba varias veces y debido a lo que durante 1963 sólo hubo nueve reuniones. Esto dificultaba bastante que Gros Espiell pudiera pasar a la categoría de contacto confidencial. Según sus propias palabras, Veselý eligió una táctica probada: “Seguiré proporcionándole los beneficios del franqueo diplomático (importación de bebidas espirituosas, cigarrillos libres de impuestos; el mismo Rolný mostró gran interés en esto), de esta manera se acostumbrará a un cierto nivel de vida y gradualmente lo haré dependiente de mí”.74 La Central aceptó dicho procedimiento y recomendó analizar la situación financiera de Gros Espiell. Siendo que este se encontraba con la construcción de una nueva casa, eventualmente podría necesitar ayuda económica.

Para el año siguiente, el contacto con Gros Espiell se había intensificado. En junio la StB reclutó a Trías, quien se convirtió en uno de sus agentes más efectivos en toda América Latina. Veselý luego envió un mensaje a Praga: “Debido a la culminación del proceso de reclutación de Ríos, ahora me enfocaré más en el desarrollo de Rolný”.75 En 1964 se llevaron a cabo un total de 16 reuniones, durante las cuales Gros Espiell proporcionó información confidencial sobre temas de política exterior discutidos en el gobierno. Los informes basados en las entrevistas fueron muy bien evaluados por la Central.

Este fue el momento en que el contacto alcanzó su punto máximo, y Veselý incluso comenzó a considerar reclutar a Gros Espiell como agente. Sin embargo, debido a su alto cargo en el aparato estatal, esta posibilidad quedó descartada.

Actualmente el reclutamiento directo es imposible, porque no estoy completamente seguro de cómo reaccionaría Rolný ante tal entrevista. Rolný es una persona muy inteligente, mantiene contactos con los líderes del Estado y también tiene una reputación internacional. Si el reclutamiento no saliera, sería un escándalo enorme. De hecho, ahora no puedo adivinar cómo reaccionaría a mi pedido de que ayude a Checoslovaquia. Dada su posición, ciertamente es consciente de lo que esto significaría para él y del peligro que implica al tratarse de Checoslovaquia. Hacer un reclutamiento medio, o sea decirle a una persona con su inteligencia que las informaciones requeridas son solamente para mí, es imposible. Sólo me desacreditaría a mí delante de él por tanta ingenuidad.76

Con la intención de intensificar el contacto para que Gros Espiell fuera más natural, Veselý eligió una estrategia de regalos materiales que le generarían otras necesidades. Por lo tanto, pidió un proyector, cuyo uso requiere una grabadora y cintas. Veselý pensó en este regalo como algo ideal para profundizar la relación de dependencia.77 La Central aceptó la propuesta y mandó un proyector declarando que Gros Espiell había sido el mejor figurante uruguayo y que, como tal, merecía una atención especial. Para la Central era necesario explicarle gradualmente a Gros Espiell que los regalos que recibía eran proporcionales a su ayuda. También recordó a Veselý que la información sobre Uruguay no era de particular importancia para la StB. El foco principal debía estar en Estados Unidos y los asuntos interamericanos. “Presta atención a asuntos que perjudican a Uruguay por Estados Unidos para que reconozca que tenemos enemigos comunes”.78

En agosto, Gros Espiell renunció a su cargo de viceministro de Relaciones Exteriores. La StB dio la bienvenida a este cambio, creyendo que ahora tendría más tiempo para dedicarse a Veselý sin perder sus contactos importantes. En octubre, la Central envió instrucciones a Montevideo de cómo seguir con su desarrollo.

1, Hacerle saber que su información ayudó a Veselý a obtener una buena evaluación en el Ministerio de Relaciones Exteriores, lo que luego resultó en su nombramiento para un puesto más alto. 2, Gradual y discretamente, cambiar a un sistema de darle tareas. 3, Proporcionarle beneficios aduaneros, eventualmente, relacionar la ayuda financiera con la entrega de informaciones de carácter secreto. 4, Seguir monitoreando la posibilidad de reclutamiento directo sobre la base financiera (construcción de una casa, compra de un automóvil, etcétera). Tareas: especializarse exclusivamente en informes secretos sobre las relaciones de Estados Unidos con Uruguay y los países latinoamericanos, informes sobre Cuba y cuestiones de relación entre Uruguay, Checoslovaquia y el campo socialista.79

Ilustración: Ramiro Alonso.

Ilustración: Ramiro Alonso.

Mientras tanto, la StB organizó la invitación de Gros Espiell a Checoslovaquia a través del embajador uruguayo en Praga, Marcos Brondi.80 Durante noviembre pasó cuatro días en el país reuniéndose con los representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, visitó la Academia de Ciencias y, junto con Brondi, conoció varios lugares en las cercanías de Praga. La idea fue fortalecer aun más el contacto y la simpatía por el campo socialista. Según el plan, Gros Espiell debía seguir viaje a la Unión Soviética, por lo que la StB pidió a un representante de la KGB que le enviara información sobre su comportamiento en el país.81 Sin embargo, Gros Espiell finalmente decidió posponer su viaje por razones desconocidas.

A pesar de todos los esfuerzos realizados por la StB para acercarse más a Gros Espiell, aparecían varios factores que dificultaban este propósito. En primer lugar, la mayoría de los herreristas, que inicialmente eran ambivalentes, terminaron por inclinarse al corte de las relaciones con Cuba, lo que tuvo lugar en setiembre de 1964.82 Bajo esta nueva postura internacional, los herreristas empezaron a inclinarse más hacia Estados Unidos, lo que fue reforzado por el anticomunismo que compartían ambas partes.

En este nuevo contexto, el contacto entre Gros Espiell y la StB se redujo luego de que este regresara de Checoslovaquia. Entre los años 1965 y 1967 se llevaron a cabo solamente nueve reuniones. Además, en 1965 Veselý abandonó Uruguay y fue reemplazado por un nuevo residente. El cambio del órgano dirigente siempre fue una complicación para mantener la relación con los colaboradores, ya que ganar de nuevo la confianza podía llevar varios meses y no necesariamente se alcanzaría siempre. Otra complicación fue la planificada salida de Gros Espiell del país. A lo largo de los años 1965 y 1966 se habló mucho sobre sus nuevos cargos: representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en París, embajador de la Organización de los Estados Americanos en Nueva York, eventualmente embajador en los Países Bajos. En cualquier caso, la StB en aquel entonces no quería perder a Gros Espiell y estaba lista para “entregarlo” a sus residenturas locales.

Otra razón por la que se redujo el contacto es que la Policía uruguaya vigilaba a Gros Espiell. Según un documento de agosto de 1965 la inteligencia uruguaya (Servicio de Inteligencia y Enlace, SIE), que monitoreaba las actividades comunistas en el país, sabía que había tenido una relación estrecha con la embajada soviética. La Policía tenía incluso grabaciones de sus llamadas a Moscú. Según el documento citado, el SIE catalogó a Gros Espiell como una persona “sin sensibilidad democrática que mantuvo vínculos estrechos y permanentes con los países de la Cortina de Hierro, especialmente con Checoslovaquia”.83 En los documentos del SIE también se menciona que Gros Espiell pasaba informaciones a funcionarios de los países socialistas. De todos modos, es muy posible que Gros Espiell supiera sobre la vigilancia hacia su persona y que por eso limitara el contacto con el diplomático checoslovaco. Además, la inteligencia uruguaya tenía ciertas sospechas en cuanto a que la verdadera tarea de Veselý fuera el espionaje.84 En todo caso, tener reuniones con representantes de países socialistas en un creciente entorno anticomunista se convertiría en un asunto cada vez más delicado para Gros Espiell, que ambicionaba ganar un cargo importante en el extranjero.

La última reunión entre Gros Espiell y el espía checoslovaco tuvo lugar en abril de 1967. Pocos días después el uruguayo se fue a Ginebra, donde se desempeñó como delegado de las Naciones Unidas en el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio. De esta manera, el contacto se rompió definitivamente. Debido a que durante los meses anteriores no se había generado mucho contacto, Gros Espiell ya no fue abordado por la StB en Europa. A pesar del vínculo relativamente largo (1961-1967) y la realización de un total de 57 reuniones, el trabajo con Gros Espiell y su acceso al grado de contacto confidencial no fueron terminados con éxito. Si bien la cooperación tuvo todo el tiempo el carácter de inconsciente, dada la cantidad de reuniones y la inteligencia de Gros Espiell es posible que este supiera que el diplomático checoslovaco en realidad era un representante de los servicios secretos.

Los fines del Archivo

Como puede concluirse, el archivo de la StB es una fuente polémica que contiene informaciones basadas principalmente en opiniones subjetivas de los oficiales checoslovacos. Los documentos muchas veces no permiten ver la verdadera motivación de los contactos locales para establecer los vínculos, ya que los acontecimientos eran bastante más complejos. Quedan aún muchas preguntas sin responder, más si tomamos en cuenta que muchos actores de estas historias ya no viven, se encuentran en malas condiciones de salud o simplemente no quieren dar testimonio.

Por estos motivos, los archivos de la StB no deberían utilizarse para desacreditar a las personas cuyos nombres aparecen en sus documentos. Su importancia radica, ante todo, en presentar los objetivos y los mecanismos de trabajo de los servicios de inteligencia comunistas, sobre los que en realidad aún sabemos muy poco. En este sentido, el archivo de la StB, a pesar de sus limitaciones, representa una excelente fuente para abrir nuevos interrogantes relacionados con la Guerra Fría latinoamericana.

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Otros:

Petrilák, Vladimír, “Vivian Trías: el mayor agente de la StB en América Latina”, StB no Brazil, https://stbnoBrazil.com/es/vivian-trias-el-mayor-agente-de-la-stb-en-america-latina (consultado el 10 de enero de 2019).

Petrilák, Vladimír, “Um Uruguai vendido”, StB no Brasil, https://stbnobrasil.com/pt/um-uruguai-vendido (consultado el 10 de enero de 2019).

Archivos:

Archiv bezpečnostních složek, Praga (ABS).

Archivo de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, Montevideo (ADNII).


  1. Este estudio es producto del proyecto FRRMS IGA 2020/07. Otra versión de este texto aparecerá en la revista Izquierdas (www.izquierdas.cl). El autor agradece a los profesores Aldo Marchesi y Roberto García Ferreira sus útiles consejos. 

  2. Vladimír Petrilák, “Vivian Trías: el mayor agente de la StB en América Latina”, StB no Brazil, https://stbnoBrazil.com/es/vivian-trias-el-mayor-agente-de-la-stb-en-america-latina, y Vladimír Petrilák, “Um Uruguai vendido”, StB no Brasil, https://stbnobrasil.com/pt/um-uruguai-vendido

  3. El periodista uruguayo Gabriel Pereyra dedicó especial atención al tema en su programa En la mira, en el canal VTV, lo que generó gran repercusión. En las discusiones varias veces participó el historiador Fernando López D’Alessandro, que presentaba a Trías como un agente de la inteligencia comunista y traidor del socialismo nacional. Véase su “Peritaje, mentiras y documentos: Vivian Trías, la historia y el marxismo leninismo”, en Agencia Uruguaya de Noticias (http://www.uypress.net/auc), y el artículo de Aníbal Corti “Trías, la Unión Soviética y el socialismo nacional”, Brecha (https://brecha.com.uy/trias-la-union-sovietica-socialismo-nacional). 

  4. El término viene del diccionario de la inteligencia soviética. Consiste en la base de inteligencia en un determinado país extranjero. Generalmente estaba ubicado en las legaciones y sus empleados eran legalizados siendo nombrados como diplomáticos. 

  5. Michal Zourek, “Uruguay en el Archivo de las Fuerzas de Seguridad en Praga”, en la revista Contemporánea 9, de 2018. 

  6. En los últimos años han aparecido varias noticias sobre los vínculos entre destacados políticos extranjeros y el servicio secreto checoslovaco. Entre algunos ejemplos, podemos mencionar al ex presidente de Timor Oriental y premio nobel de la paz José Ramos-Horta, o al ex presidente del Partido Laborista de Gran Bretaña Jeremy Corbyn. Ambos casos generaron mucho interés en la prensa amarilla, a pesar de que, especialmente Corbyn, eran inocentes en lo que respecto a este asunto. 

  7. Mauro Abranches Kraenski, Vladimir Petrilák, 1964: O elo perdido, Campinos, Vide, 2017. 

  8. Véase el video “Diputados recomendam 1964 O elo perdido”, https://www.youtube.com/watch?v=LIQ72hkmqK8 (consultado el 10 de febrero de 2020). 

  9. Mauro Abranches Kraenski, Vladimir Petrilák, La STB. El brazo de la KGB en Uruguay. Los archivos secretos del espionaje comunista desde los años 60, Montevideo, Planeta, 2018. 

  10. Fernando Lopez D’Alessandro, El hombre que fue Ríos: la inteligencia checoslovaca y la izquierda nacional (1956-1977), Montevideo, Debate, 2019. 

  11. Véase Aníbal Corti, “El hombre que no solo fue Ríos. Nuevo libro sobre Vivian Trías”, Brecha, 2 de agosto de 2019, https://brecha.com.uy/el-hombre-que-no-solo-fue-rios/ (consultado el 10 de enero de 2020). 

  12. “Colección Trías”, en la página del Grupo de Estudios Interdisciplinarios sobre el Pasado Reciente, http://www.geipar.udelar.edu.uy/index.php/2018/10/03/coleccion-trias (consultado el 20 de mayo de 2019). 

  13. Aldo Marchesi, Michal Zourek, “Vivian Trías y Checoslovaquia: ¿qué sabemos hasta ahora?”, la diaria, 17 de marzo de 2018, https://ladiaria.com.uy/articulo/2018/3/vivian-trias-y-checoslovaquia-que-sabemos-hasta-ahora/ (consultado el 20 de mayo de 2019). Aldo Marchesi, Michal Zourek, “The New Latin American Left in the Cold War polarization. The story of Vivian Trías”(manuscrito inédito). Aldo Marchesi, Vania Markarian, “Solari y Trías. Dos trayectorias intelectuales en la guerra fría”, Prismas - Revista de Historia Intelectual 23, 2, 227-233. 

  14. Hana Bortlová, Čskoslovensko a Kuba v letech 1959-962, Praha, Filozofická fakulta Univerzity Karlovy v Praze, 2011. Michal Zourek, “Czechoslovakia and Latin America’s Guerrilla Insurgencies: Secret Services, Training Networks, Mobility and Transportation”. Tanya Harmer, Alberto Martín Álvarez (eds.), Towards a Global History of Latin America’s Revolutionary Left, Gainesville, University Press of Florida, 2020. 

  15. Entre los países del bloque soviético Checoslovaquia tenía una posición privilegiada en América Latina, ya que era un país industrialmente desarrollado, que había mantenido importantes relaciones diplomáticas y comerciales en la región incluso durante los años de entreguerras. Durante las décadas de 1950 y 1960 Praga funcionó como un puente que abrió camino a otros países socialistas con posiciones menos fuertes. Josef Opatrný, Michal Zourek, Lucia Majlátová, Matyáš Pelant, Las relaciones entre Checoslovaquia y América Latina 1945-1989 en los archivos de la República Checa, Praha, Karolinum, 2015; Michal Zourek, Checoslovaquia y el Cono Sur 1945-1989. Relaciones políticas, económicas y culturales durante la Guerra Fría, Praha, Karolinum, 2014. 

  16. Véase Daniela Spenser, “The Caribbean Crisis: Catalyst for Soviet Projection in Latin America”; Joseph M. Gilbert, Daniela Spenser (eds.), In from the Cold: Latin American’s new encounter with the Cold War, Durham, NC, Duke University Press, 2008, 77-11; James G. Blight, Philip Brenner, Sad and Luminous Days: Cuba’s Struggle with the Superpowers after the Missile Crisis, Lanham and Oxford, Rowman and Littlefield, 2002, 27-28. 

  17. Archiv bezpečostních složk, Praga (ABS), I. Správa SNB, Zápis z jednání mezi KGB př Radě ministrů SSSR a ministerstva vnitra ČSR o výsledcích a dalšm rozšřní spolupráce př koordinování rozvěných a kontrarozvěných opatřní a o společém prováděí těhto opatřní, 26.-0. 6. 1961. 

  18. ABS, I. správa SNB, 80650, Plán práce residentury v Montevideu na r. 1961. 

  19. Sobre la organización del aparato de la StB para operar en el exterior véase Pavel Žčk, “Rozvěka”; Milan Bárta, Jan Kalous, Daniel Pokorný, Jerguš Sivoš, Pavel Žčk (eds.), Biografický slovník náčlníků operativních správ Státní bezpečosti v letech 1953-1989, Praha, Academia, ÚSTR, 2017, 53-2. 

  20. ABS, I. správa SNB, 11381/000, Založní rezidentury př č. vyslanectví v Montevideu -Uruguay, 2 de noviembre de 1960. 

  21. En 1963, tres empleados checoslovacos fueron encarcelados por supuesta actividad de espionaje. El jefe de la Legación, Jaroslav Pščlka, luego de enviar una nota de protesta, fue declarado persona no grata. Zourek, Checoslovaquia, op. cit., 60-61. 

  22. La StB fue sólo uno de los varios servicios secretos que operaban en Uruguay. Sin embargo, no se dispone de mucha información respecto de las actividades de estos otros servicios secretos. Según algunas menciones que figuran en los documentos de la StB, en Uruguay además operaban las inteligencias de la Unión Soviética, Rumania, la República Democrática Alemana, Cuba y Yugoslavia. Sobre la actividad de los servicios secretos en Uruguay, véase Roberto García Ferreira, “El asunto Mesutti: el anticomunismo y espionaje soviético en Uruguay”, Revista de Historia Iberoamericana 4, 2, 2011, 84-111, y Roberto García Ferreira, “Espionaje y política: la guerra fría y la inteligencia policial uruguaya, 1947-1664”, Revista de Historia (Costa Rica) 63-64, 2012, 13-23. Para entender un poco más sobre las actividades de la CIA, véase Philip Agee, La CIA por dentro. Diario de un espía, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1975. 

  23. De estos contactos nombramos los siguientes: Beatriz Haedo, hija del ex presidente Eduardo Víctor Haedo, que trabajó para él como secretaria; Manuel Sánchez Morales, secretario del Consejo Nacional del Gobierno; José Pedro Aramendía, director del Banco Comercial; Carlos Giambruno, director del Departamento Europeo de la Cancillería. 

  24. ABS, I. správa SNB, Směnice pro agenturně operativní práci v zahranič, agosto de 1964, 26-27. 

  25. Ibid., 19-20. 

  26. ABS, I. správa SNB, 80650, These přpomínek pro poradu residentů, 18 de agosto de 1961. 

  27. ABS, I. správa SNB, 80812, Seznam krycích jmen -stav k 6. 5., 6 de mayo de 1963. 

  28. ABS, I. správa SNB, Směnice pro agenturně operativní práci v zahranič, agosto de 1964. ABS, I. správa SNB, 43943/000, AO Druža, octubre de 1964. 

  29. 29 ABS, I. správa SNB, 80758/013, Plán práce referátu Uruguay na rok 1962, 12 de enero de 1962. 

  30. Sobre este período de la historia uruguaya véase Benjamín Nahum, Ana Frega, Mónica Maronna, Ivette Trochón, El fin del Uruguay Liberal, 1959-1973, Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental, 1990. 

  31. Carlos Zubillaga, “Los partidos políticos ante la crisis (1958-1983)”; Gerardo Caetano, José Rilla, Pablo Mieres, Carlos Zubillaga, De la tradición a la crisis. Pasado y presente de nuestro sistema de partidos, Montevideo, CLAEH-Ediciones de la Banda Oriental, 41, 1985. 

  32. Sobre las relaciones entre Uruguay y la Cuba castrista véase Roberto García Ferreira, “Cuban Embassy in Uruguay, 1959-1964”, Oxford Research Encyclopedia of Latin American History, febrero de 2016. 

  33. Clara Aldrighi, “La estación montevideana de la CIA. Operaciones encubiertas, espionaje y manipulación política”, La Lupa, Brecha, 25 de noviembre de 2005. 

  34. Mauricio Bruno, La caza del fantasma. Benito Nardone y el anticomunismo en Uruguay (1960-1962), Montevideo, FHCE-Udelar, 2007. Sobre las relaciones entre Checoslovaquia y Uruguay durante este período, así como respecto de las campañas anticomunistas que tuvieron lugar en Uruguay, véase Zourek, Checoslovaquia, op. cit., 240-244. 

  35. Este sector fue fundado por Luis Batlle Berres, presidente de la República entre 1947 y 1951. La Lista 15, también llamada “neobatllista”, intentó recuperar algunos de los lineamientos del batllismo de comienzos de siglo. 

  36. Sector de tendencias nacionalistas y neutralistas fundado por Luis Alberto de Herrera. El Herrerismo mantenía buenas relaciones con el peronismo argentino, con el que compartía la postura de distanciamiento frente a Estados Unidos. 

  37. La carpeta sobre Glauco Segovia (11498/300) contiene 57 páginas, y la de Héctor Gros Espiell (11500/302), 165 páginas. 

  38. ABS, I. správa SNB, 11498/300, Záznam o styku s dr. Segoviou, 21 de enero de 1961. 

  39. A las medidas activas se les otorgaba nombres clave, que podían ser tanto en checo como en el idioma de la región a la cual se dirigían. A veces tenían cierta relación con el objetivo de la medida en sí, sin embargo, en este caso es difícil descifrar el significado del nombre Mina

  40. ABS, I. správa SNB, 11498/300, ROSOL -záznam ze schůek dne 13-6 a 29-6., 1º de julio de 1961. 

  41. ABS, I. správa SNB, 80650, Zpráva do Montevidea č. 17/ Bar ze dne, 3 de agosto de 1961. 

  42. Ídem. 

  43. La coalición electoral surgió el 21 de agosto de 1962. Se trataba de una alianza entre el Partido Socialista y Enrique Erro, proveniente del sector herrerista. Erro era crítico del imperialismo estadounidense y mostraba cierta simpatía por Cuba. 

  44. Mauro Abranches Kraenski, Vladimir Petrilák, La STB, op. cit., 71-72. 

  45. ABS, I. správa SNB, 11381, Vyhodnocení plánu práce za rok 1961 rezidentury v Montevideu, 17 de enero de 1962. 

  46. ABS, I. správa SNB, 11498/300, Rey, 16 de abril de 1962. 

  47. ABS, I. správa SNB, 80758/013, Zhodnocení práce residenta v Montevideo s. Vlasáka. 

  48. ABS, I. správa SNB, 11498/300, Rey –záznam ze schůek dne 15-5 a 25-5, 26 de mayo de 1962. 

  49. ABS, I. správa SNB, 80758/013, Zhodnocení práce residenta v Montevideo s. Vlasáka. 

  50. ABS, I. správa SNB, 80801/013, Rodolfo, 26 de abril de 1963. 

  51. Fernando López D’Alessandro, El hombre que fue Ríos, op. cit., 114. 

  52. Lincoln R. Maiztegui Casas, Orientales: una historia política del Uruguay, Volumen 3, Montevideo, Planeta, 2005, 333. 

  53. ABS, I. správa SNB, 11381, Všobecné volby v Uruguayi, 28 de enero de 1963, 7. 

  54. Informaciones sobre Vasconcellos se encuentran en la carpeta 11500/305. 

  55. ABS, I. správa SNB, 11500/305, Remo, 30 de marzo de 1964. 

  56. ABS, I. správa SNB, 11498/300, Rey -záznam ze schůek dne 14-6 a 25-6 de 1965, 17 de julio de 1965. 

  57. Véase Gonzalo Pereira, El viraje de la 15. Del dirigismo económico al neoliberalismo, Montevideo, Gandhi, 1988. 

  58. ABS, I. správa SNB, 11500/302, Gross Espiel, záznam ze schůky, 30 de marzo de 1961. 

  59. ABS, I. správa SNB, 80650, Zpráva do Montevidea č. 17/ Bar ze dne, 3 de agosto de 1961. 

  60. ABS, I. správa, 80758, Přhled agenturně operativní práce rezidentury v Montevideu v I. čvrtletí 1962, 17 de abril de 1962. 

  61. ABS, I. správa SNB, 80758, Kurýr, 25 de mayo de 1962. 

  62. ABS, I. správa, 80758, Přhled agenturně operativní práce rezidentury v Montevideu v I. čvrtletí 1962, 17 de abril de 1962. 

  63. ABS, I. správa SNB, 80758/013, Zhodnocení práce residenta v Montevideo s. Vlasáka. 

  64. El Partido Nacional esta vez triunfó con un margen considerablemente menor. Además, con el triunfo de la agrupación Unión Blanca Democrática sobre la fracción herrero-ruralista cambió la relación de fuerzas dentro del lema. 

  65. ABS, I. správa SNB, 11500/302, René -záznam ze schůky dne 23-1, 2-2, 1963. 

  66. Información sobre Alberto Heber se encuentra en la carpeta 11500/306. 

  67. ABS, I. správa SNB, 43943/000, Vyhodnocení dosavadní spolupráce s agentem RIOSem přd přdáním druhému Ř, 7. 5. 1965. 

  68. ABS, I. správa SNB, 43943/020, 28 de diciembre de 1965. 

  69. ABS, I. správa SNB, 11500/302, Rolný -záznam ze schůek dne 22. 5., 5-6 a 12-6. 22 de junio de 1964. 

  70. Información sobre Alejandro Zorrilla de San Martín se encuentra en la carpeta 11749/303. 

  71. Zourek, Checoslovaquia, op. cit., 243. 

  72. ABS, I. správa SNB, 80758/013, Zhodnocení práce residenta v Montevideo s. Vlasáka. 

  73. ABS, I. správa SNB, 11500/302, Rolný, duben 1967. 

  74. ABS, I. správa SNB, 11500/302, Rolný, záznam ze schůek ze dne 26. 11. a 28. 12. 1963, 13 de enero de 1964. 

  75. ABS, I. správa SNB, 11500/302, Rolný -záznam ze schůek dne 22. 5., 5. 6. a 12. 6. 1964, 22 de junio de 1964. 

  76. ABS, I. správa SNB, 11500/302, Rolný -záznam ze schůek ze dne 22-2 a 20-3. 1964. 

  77. Ídem. 

  78. ABS, I. správa SNB, 11500/302, Rolný, 2 de mayo de 1964. 

  79. ABS, I. správa SNB, 11500/302, Úkoly k typu z plánu. 

  80. Marcos Brondi, el primer embajador de Uruguay en Checoslovaquia, en realidad era agente de la StB (nombre clave: Lesňčk). Sus relaciones con el canciller Zorrilla ayudaron a que Praga fuera la tercera capital de Europa del Este, después de Moscú y Belgrado, donde Uruguay tuvo su embajada a partir de 1964. ABS, II. správa SNB, 747443, 21.329. 

  81. ABS, I. správa SNB, 11500/302, Přdstavitel VSB SSSR soudruh Šnděko, 23 de noviembre de 1964. 

  82. En ambos partidos tradicionales había personalidades que criticaban la decisión. Los consejeros Alberto Heber, Amílcar Vasconcellos y Alberto Abdala no secundaron la medida. Maiztegui, op. cit., 345-346. 

  83. Archivo de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (ADNII), Montevideo, carpeta 19, Memorándum Se informa sobre Gros Espiell, 9 de agosto de 1965. 

  84. ADNII, carpeta 19, Informe del director, Héctor Gross Espiel.