Este martes, desde la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles en Madrid, se dio a conocer un nuevo título ganador del Premio Alfaguara de Novela, en su edición número 29. El jurado presidido por el escritor mexicano Jorge Volpi, quien recibió el galardón en 2018 por Una novela criminal, decidió por mayoría premiar a la obra El ejército ciego, del también mexicano David Toscana (Monterrey, 1961).

La obra de Toscana se destacó entre 1.140 presentadas (22 de ellas de Uruguay) y se inspira en un hecho histórico del año 1.014 en el que Basilio II, apodado el Matador de Búlgaros, ordenó cegar a 15.000 soldados de esa nacionalidad, dejando tuerto a uno de cada cien hombres para que guíen a los ciegos de regreso a casa. A partir de eso, “el autor crea una fábula oscura y poderosa, alejándose del relato histórico convencional para ofrecer una lectura simbólica, casi mítica, sobre la guerra, el poder y la resistencia”, indicó el fallo.

“Narrada en primera persona por Kozaro, el Escriba, la novela adquiere un tono coral y poético que mezcla testimonio, leyenda y humor negro. Una gran épica para los vencidos”, agregó el jurado.

Toscana, ganador de numerosos premios y traducido a 17 idiomas, lleva varios años viviendo en Madrid, por lo que pudo estar presente en la ceremonia en lugar de aparecer por videollamada, como ocurrió en las últimas ocasiones.

Allí contó cómo se enteró de la noticia. “Por supuesto que sabía que se fallaba el premio hoy, y aunque uno entrega la novela tres meses antes, uno no puede vivir con ansiedad tres meses porque llega muerto a esta fecha. Entonces uno se trata de olvidar, pero cuando llega la fecha lo vuelves a recordar con cierta ansiedad”. El mexicano recibió una llamada de Pilar Reyes, directora editorial de Alfaguara. “Tuve dos segundos para pensar qué iba a contestar, y que Pilar me iba a decir ‘Ay, perdón, me equivoqué de número’. Pero por suerte no se equivocó y ahí fue donde me pilló”.

También se refirió al humor negro de sus textos, algo que los críticos han destacado en su obra. “Creo que el humor, sea de cualquier color, tiene que ser algo que acude a la inteligencia del lector. Muy bien dicho está que el humor no es el pastelazo, no es la humillación, no es el detalle chusco, sino que es el giro del lenguaje que puede tener ingenio, que puede tener distintas formas de leerse y que se mantiene en una cuerda floja, porque el humor a veces es trágico. Hay lectores que se ríen y hay lectores que no lo hacen, que lo ven trágicamente. Y creo que el humor se debe manejar en esta especie de cuerda tensa donde uno puede caer para un lado o para el otro”.

Entre ICE y la IA

Núria Cabutí, CEO de Penguin Random House, tomó la palabra antes de conocerse el fallo: “Leer nunca ha sido un gesto neutro, pero en los tiempos que vivimos, leer, quizás más que nunca, es una forma de posicionarse ante el mundo”. Hizo una referencia directa a la actualidad: “Hoy mismo vemos cómo la lengua, la identidad o el origen pueden convertirse en motivo de sospecha o de miedo. En Estados Unidos, por ejemplo, hemos asistido en los últimos tiempos a noticias y testimonios que alertan de situaciones en las que hablar español en el espacio público puede generar desconfianza, señalamiento o temor. Que una lengua, la lengua en la que se escriben estas novelas que hoy celebramos, pueda ser percibida como una amenaza, definitivamente nos obliga a reflexionar”.

Otro elemento noticioso estuvo presente en su discurso: “En un momento en que la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso y la inteligencia artificial ocupa un lugar central en el debate cultural, conviene recordar que las historias nacen de la experiencia humana, de la mirada singular de un autor, de una autora, que observa el mundo, que lo cuestiona y lo transforma en un relato compartido. Así que los libros siguen siendo uno de los espacios donde la complejidad no se simplifica, sino que se respeta”.

Toscana en Uruguay

Toscana fue publicado en Uruguay por la editorial Banda Oriental, que en 2020 lanzó Duelo por Miguel Pruneda. Un año antes, el ganador del Premio Alfaguara había estado presente en nuestro país para presentar su libro Lontananza.

En esa ocasión conversó con la diaria y, entre otras cosas, habló de sí mismo como lector. “A veces me preguntan si me gusta la lectura. Y bueno, depende: también es uno de los actos más aburridos que a veces realizo. Si tienes que leer algo que no te gusta, ahí sí es más fácil ver un partido de fútbol, aunque no te guste. Es más fácil ver una película mala que leer un libro malo. Pero por lo mismo: aun la literatura mala te exige un esfuerzo. Y cuando ocurre lo contrario, bueno, es fascinante. Releer un buen libro, saber que la carga de la historia no está en lo que va a pasar, sino en cómo está construida, en las palabras que están ahí, y saber que la mente no puede retener una novela”.

Además de Volpi, el jurado también estuvo conformado por la escritora argentina Agustina Bazterrica, la escritora mexicana Brenda Navarro, la programadora cultural Camila Enrich, el periodista Óscar López y la mencionada Reyes, con voz pero sin voto. Toscana recibirá 175.000 dólares, una escultura de Martín Chirino, y su libro será publicado en simultáneo en todo el mundo de habla hispana el 26 de marzo.