La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires es un evento en el que se dan cita las editoriales más importantes de Argentina, que durante casi 20 días conviven en los inmensos galpones de La Rural, mientras los pasillos se abarrotan de visitantes locales y regionales. Sin embargo, las editoriales independientes y emergentes pueden perderse en el maremágnum literario, por eso desde hace años tienen un encuentro más exclusivo.
En 2013 se desarrolló la primera Feria de Editores (FED), con apenas una quincena de editoriales. Hasta el domingo 9 se celebra su edición número 15 en el Complejo Art Media, ubicado en el barrio porteño de Chacarita. En esta oportunidad se harán presentes más de 330 sellos, que incluyen medio centenar de Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú, Uruguay y España. Será una nueva oportunidad para que lectores y editores se encuentren para conocer lo nuevo de la literatura independiente de la región y también para asistir a actividades diversas, incluso algunas con presencias de nuestro país.
El domingo a las 14.30, por ejemplo, será el turno de la charla “Río de la Plata, 2000”, cuyo objetivo es dar a conocer “cómo piensa y escribe la nueva generación de escritoras rioplatenses”. Las uruguayas Tamara Silva Bernaschina (Minas, 2000) y Erika Paula Curbelo (Fray Bentos, 2000) estarán junto a la argentina Milagros Porta (Buenos Aires, 2002) en una mesa moderada por su colega Fernanda Nicolini (Morón, 1979). La actividad está organizada por Editorial Sigilo, Hum-Estuario, Concreto, Páginas de Espuma y Hexágono Editoras.
También habrá una jornada para traductores, un encuentro con productoras audiovisuales, premios y fiestas. Otros invitados destacados son Julieta Venegas, Martín Kohan y Mauricio Kartún. La FED vuelve a tener entrada gratuita, que debe ser obtenida en la web oficial. Como ya ha ocurrido, los visitantes se llevan un libro de regalo y en esta oportunidad se seleccionaron diez textos de entre más de 500, cuya temática era el trabajo, con curación del autor y editor Ricardo Romero.
La asistencia a la FED viene en aumento en los últimos años, con más de 30.000 visitantes en su edición de 2025. Uno de los creadores del evento, Víctor Malumián, explicó a La Nación que han sabido cultivar un público particular: “Aproximadamente la mitad de nuestros visitantes no asisten a la Feria Internacional del Libro. Son lectoras y lectores que compran varios libros cuando se acercan a la FED, un lector o lectora más duro si se quiere, más de núcleo”.
“La Feria Internacional tiene el gran mérito de apelar a gente que quizás hace su único contacto con el libro en todo el año. La FED está pensada para las pequeñas y medianas editoriales, tanto desde su logística como desde su propuesta cultural, por eso atrae a lectores más activos y curiosos que buscan nuevas propuestas y autores”, agregó Malumián.
Cruzando el charco
Martín Fernández, editor de Hum-Estuario, cuenta a la diaria su experiencia en la FED, que ya lleva casi una década. “El Complejo Art Media nos está quedando chico, pero nadie se quiere mudar porque implica saltar a una liga superior, con precios más altos. Ahí estamos medio apretados, pero funciona, y los números te dan”.
“Los uruguayos hemos estado siempre. Hum es natural, porque fuimos los primeros en distribuir seriamente en Argentina desde 2008 y es una cita obligada. Es muy extraño el suceso de ‘Casa de Balneario’; Germán [Di Pierro] va con sus stickers y sus afiches, y cubre”, agrega Fernández, quien explica que los motivos económicos hicieron que algunas editoriales uruguayas más pequeñas dejaran de ir. “Una cosa es ir a vender [Cristina] Peri Rossi o Marosa di Giorgio. Ya ahí hay un salto a Pez en el hielo, y después está la otra franja que va a vender autores que no se conocen”.
Finalmente, recomienda a los uruguayos que crucen y visiten la FED. Al menos a un tipo de uruguayo. “Al bibliófilo, sí. Al que se queja de que acá no llegan algunos libros. Porque desde el año pasado o el [anterior] en Argentina los libros están más caros que acá. El tema es que conseguís libros que no circulan ni siquiera en Argentina. Una editorial que publica terror en Andalucía va a la FED y después le deja el remanente a una librería en, no sé, Chacabuco”, ejemplifica. “Hay mucho bicho raro”.
Ley del libro
Esta edición de la FED está atravesada por un nuevo intento de derogar la Ley 25.542, conocida como Ley de Protección a la Actividad Librera, que obliga a las librerías a respetar el precio de tapa que fijen las editoriales o distribuidoras. Actores de todo el ecosistema literario se manifestaron en contra. “Ninguno de los actores relevantes de la cadena –autores, editores, distribuidores, libreros, promotores de la lectura– lo ha solicitado ni ahora ni antes. No hay un mercado cautivo esperando ser liberado”, escribieron en una carta pública.
