Una mujer de 50 años, de iniciales ASS, falleció por ahogamiento cerca del parador Olaf, en Solanas, el primer día de este año. Se estaba bañando con otra mujer más joven en una zona sin servicio de guardavidas. El puesto más cercano se encontraba a unos 1.000 metros, por lo que ambas fueron auxiliadas en un primer momento por personas con tablas y luego por un guardavidas que debió correr todo el tramo y luego nadar hasta el lugar.

Una de las mujeres fue rescatada con vida y derivada a un centro asistencial para un chequeo médico. Sin embargo, AS. ya no presentaba signos vitales cuando llegó el guardavidas, informó a la diaria el supervisor del equipo de guardavidas de Maldonado, Marcelo Simoncelli. Agregó que la víctima tenía cobertura médica en Uruguay, por lo que estimó que vivía en la zona, al igual que la joven que pudo ser salvada.

Por otra parte, un treintañero llegado de Montevideo generó gran preocupación en la última noche del año al tirarse a nadar hacia la isla de Gorriti sin avisarles a los familiares que lo acompañaban. Finalmente, un cuidador de la isla lo ubicó en buen estado de salud y dio aviso a las autoridades, que ya habían iniciado la búsqueda.

50 rescates en dos días

“En los últimos dos días se realizaron alrededor de 50 rescates, la mayoría en zonas donde no hay servicio de guardavidas”, lamentó. Tanto el 31 de diciembre como el jueves 1° “el mar estuvo bastante fuerte y peligroso”, pero aun así muchas personas “se arriesgaron”.

“No se toma conciencia de los riesgos”, enfatizó el supervisor, para contar que la mayoría de los rescates se debieron a “imprudencias” o a exceso de confianza por “confiar en que por saber nadar en una piscina se puede enfrentar corrientes de retorno u olas”.

Recomendó bañarse “lo más cerca posible de las casetas” para que los guardavidas puedan llegar más rápido en caso de emergencia. Además, exhortó a los bañistas a prestar atención a las banderas instaladas tanto en la orilla como en las torres.

Peligros como las corrientes de retorno o zonas de rocas son marcados con bandera roja. No obstante, con demasiada frecuencia las personas “hacen caso omiso a las señales y se bañan incluso cuando está la bandera roja que indica peligro”, cuestionó. Ante cualquier duda, sugirió que consulten al guardavidas de turno.

Durante este verano, los casi 100 kilómetros de costa de Maldonado cuentan con 332 guardavidas distribuidos en 91 puestos. Simoncelli reconoció que “todavía hay zonas que no cuentan con casetas”, por lo que reiteró que los bañistas no deben entrar en aguas donde no hay servicio de guardavidas.

Las playas que suelen ser más “peligrosas” son la Brava de Punta del Este, La Barra, Manantiales y José Ignacio. Tanto Punta del Este como Piriápolis y José Ignacio “están colmadas de gente” en estos primeros días del año.