El Ministerio de Ambiente (MA) dio a conocer el Informe Ambiental Resumen (IAR) del fraccionamiento Los Manantiales, de casi 90 hectáreas, distribuidas en cuatro padrones (2.659, 2.660, 2.665 y 31.980) ubicados al sur de la avenida Antonio Lussich, en parte de los humedales de la Laguna del Diario, cuya viabilidad fue aprobada por la Junta de Maldonado en sesión extraordinaria, en diciembre de 2024, mediante excepciones a la normativa de construcciones y ordenamiento territorial.
La instancia de puesta de manifiesto del IAR para realizar observaciones o consultas comenzó el 17 de setiembre y se enmarca en la solicitud de Autorización Ambiental Previa presentada por Claratown SA, empresa promotora de la iniciativa. La población podrá plantear sus observaciones o comentarios por vía digital o presencial en las oficinas del MA durante 20 días hábiles.
Según detalla el IAR, publicado por el Observatorio Ambiental Nacional del MA, el proyecto prevé el desarrollo de un conjunto residencial de baja densidad y bajo modalidad de barrio jardín, conformado por seis urbanizaciones de propiedad horizontal, destinadas a viviendas permanentes. Además, incorporará un área de 1,2 hectáreas destinada a un centro comercial y mantendrá libres de urbanización 30 hectáreas de espacios naturales (33% de la superficie del predio), que serán preservadas e incorporadas al dominio público departamental, incluyendo los humedales vinculados a la laguna y a la cañada del Marrero, considerados “componentes ambientales de mayor relevancia dentro del área de influencia” e incorporados como “humedales de importancia ambiental”.
También se proveerá de la infraestructura necesaria para su adecuado funcionamiento como vialidad interna, redes de abastecimiento de agua potable, sistema de saneamiento, drenaje pluvial, energía eléctrica, alumbrado público, telecomunicaciones, etcétera. El documento señala que el sistema de drenaje planteado es “procurando mantener los escurrimientos naturales asociados a la topografía del terreno y su vinculación con la cuenca de la laguna”.
Asimismo, se prevé la construcción de espacios recreativos, áreas verdes, equipamientos comunes y los elementos necesarios para asegurar el adecuado funcionamiento de cada urbanización. La ejecución del emprendimiento se desarrollará en etapas, e inicialmente incluirá las obras de acondicionamiento del terreno y construcción de la infraestructura vial, sanitaria, eléctrica y de drenaje en un plazo estimado de 36 meses, seguidas por el desarrollo progresivo de las urbanizaciones previstas.
Posibles impactos ambientales y medidas de mitigación
El proyecto, que fue clasificado por el MA en categoría B, requirió la elaboración de un Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) para evaluar las condiciones de mayor intensidad de desarrollo y dimensionar las infraestructuras y servicios asociados; se consideró un escenario de máxima ocupación de hasta 702 parcelas, con superficies comprendidas entre 500 y 1.000 metros cuadrados. Según el IAR, entre los posibles impactos ambientales negativos de “baja a moderada magnitud” figuran “el desbroce y acondicionamiento de las áreas de obra; los movimientos de suelo; la ejecución de la infraestructura vial y de servicios; la generación de residuos, emisiones y tránsito asociado a las obras”.
El documento indica que los movimientos de suelo “constituyen la actividad con mayor potencial de interacción con eventuales evidencias arqueológicas subsuperficiales”, y que el impacto se asocia a “la posibilidad de afectación accidental de elementos de interés patrimonial durante la apertura de calles y demás intervenciones sobre el terreno”. Dentro del predio, se identificó un Área de Potencial Arqueológico, para la cual se aplicará un protocolo que incluirá sondeos exploratorios previos bajo supervisión de un arqueólogo, por lo tanto, “el potencial impacto sobre el patrimonio arqueológico es prevenible y gestionable”.
A su vez, durante la etapa de funcionamiento, la disponibilidad de infraestructura sanitaria, el adecuado manejo de las aguas pluviales y la preservación permanente de los principales ecosistemas naturales “permiten minimizar los efectos asociados a la urbanización y mantener el funcionamiento ambiental del área”. Por lo que, según indica, de acuerdo con los estudios realizados, “se concluye que el proyecto resulta ambientalmente viable y compatible con los instrumentos de ordenamiento territorial vigentes”.
Niggemeyer: Estudio Impacto Ambiental “no es satisfactorio”
Fernando Niggemeyer, representante de varias organizaciones ambientales como Ballena Rabiosa y Punta Ballena Protegida, dijo a la diaria que se solicitará al MA “extender el plazo de la puesta de manifiesto por diez días hábiles más” porque la sociedad civil se enteró hace pocos días. Además, las organizaciones integrantes de la mesa articuladora de la laguna, realizarán “observaciones importantes”. Por ejemplo, vinculadas a la “revisión” del informe del EsIA “que no es satisfactorio porque brinda un estudio profundo”, al estudio de percepción social “insuficiente” porque no le consta que se hayan realizado encuestas con vecinos, y al manejo de pluviales que el proyecto “plantea descargar el excedente de agua directo al humedal sin medidas de tratamiento previo”.
También mencionó “la incompatibilidad de este fraccionamiento con la importancia ecosistémica de la Laguna del Diario”, que forma parte de las observaciones planteadas en 2024. Cabe informar que la mesa articuladora, instalada en noviembre de 2025, está trabajando para “lograr una recuperación de las condiciones ecosistémicas”, por lo que Niggemeyer considera que este fraccionamiento implica una carga de nutrientes y una afectación a la laguna –que es un ecosistema que ya está degradado– sin precedentes”.
Destacó como positivo la incorporación de los humedales de la laguna como “de importancia ambiental” y el proyecto de decreto enviado por el intendente Miguel Abella a la Junta de Maldonado](https://ladiaria.com.uy/maldonado/articulo/2026/9/laguna-del-diario-y-su-cuenca-se-encaminan-a-ser-de-prioridad-ambiental-departamental-para-su-proteccion-y-recuperacion/), para declarar como “prioridad ambiental departamental la protección, recuperación y uso sostenible” de la laguna y su cuenca. No obstante, según el IAR, estos humedales “permanecen dentro de los sectores libres de urbanización previstos para el emprendimiento”.
