El edil del Frente Amplio Juan Urdangaray se sumó a las organizaciones socioambientales de Piriápolis y balnearios aledaños que reclaman la pronta aprobación de un Plan de Ordenamiento Territorial para esa zona, ante la cantidad de proyectos urbanísticos que están en trámite en la Intendencia de Maldonado (IDM) sin que, a su entender, exista la infraestructura adecuada y la debida protección del ambiente.

Tras el cierre de la puesta de manifiesto del Plan de Actuación Integrada (PAI) del fraccionamiento Jardines de Portales, en Playa Grande, Urdangaray cursó un pedido de informes a la IDM para saber en qué etapa se encuentra el plan de ordenamiento territorial local y solicitar el detalle del cronograma completo de trabajo. El edil reclamó la “debida celeridad” en los plazos de elaboración.

Recordó que, en 2019, el exintendente Enrique Antía autorizó el inicio del proceso de elaboración del Plan Local de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible de la Región Piriápolis-Solís Grande y “se establecieron los objetivos generales, los aspectos ambientales relevantes, se identificaron los grupos de actores involucrados y se determinó el marco jurídico aplicable”. Sin embargo, “han transcurrido casi siete años sin que se hayan obtenidos resultados públicos”.

A su vez, indicó que “aún restan instancias decisivas para la aprobación definitiva del Plan Local que no han sido comunicadas”. Por este motivo, entiende que este proceso “no puede permanecer inconcluso” y debe cumplirse con el artículo 17 de la Ley 18.308 (Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible), en cuanto a que la elaboración de estos instrumentos es “competencia exclusiva de los gobiernos departamentales”.

Debido a las problemáticas ambientales existentes y los “fuertes avances inmobiliarios en el territorio”, consideró “imprescindible” establecer condiciones “claras” para el desarrollo sostenible de Piriápolis y su microrregión, “promoviendo una ocupación respetuosa del territorio, definiendo usos y formas de ocupación y articulando las dimensiones territorial, ambiental, económica, cultural y social”.

Un planteo similar había formulado Urdangaray en diciembre de 2025, cuando la Junta Departamental aprobó el PAI Colinas del Mar, proyectado entre Punta Colorada y Punta Negra, sin los votos del Frente Amplio.

Las organizaciones socioambientales de Piriápolis llevan años manifestando su preocupación por el impacto acumulativo de los fraccionamientos. En julio de 2025, mientras se discutía el PAI Zeballos en Piriápolis, la activista Déborah Díaz advirtió, en nota con la diaria, sobre las consecuencias de seguir aprobando urbanizaciones sin contar con “un plan profundo, que contemple aspectos patrimoniales y naturales”. “Para planificar el crecimiento urbano urge un plan de ordenamiento territorial; mientras esto no se logre, seguiremos con proyecciones urbanísticas improvisadas”, vaticinó Díaz.