Durante el debate en el Senado sobre una reforma constitucional promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, el senador Alejandro González Yáñez, del Partido del Trabajo, que integra la coalición de gobierno, dijo que esa iniciativa es una respuesta adecuada ante un nuevo mapa político global y nuevas amenazas a la soberanía mexicana.

La reforma, aprobada con una mayoría de 107 votos y el rechazo de 14 senadores del Partido Revolucionario Institucional, dispone cambios en los artículos 19 y 40 de la Constitución con el fin de fortalecer la soberanía nacional.

Establece que el pueblo de México no aceptará en ninguna circunstancia intervenciones, intromisiones o cualquier acto que lesione su independencia y soberanía nacional, entre ellos golpes de Estado, injerencias en elecciones o violación de su territorio.

Por otra parte, aumenta las medidas contra el terrorismo y el tráfico ilícito de armas. Dispone que quienes cometan delitos de ese tipo recibirán prisión preventiva y la pena más severa posible, y que esto incluye expresamente a los extranjeros.

El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Oscar Cantón Zetina, integrante del partido que lidera la coalición gobernante, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), se refirió al contexto en el que se impulsa esta reforma. Dijo que no se trata simplemente de cambiar una norma, sino de emitir un mensaje claro: “El pueblo de México ha dicho basta a los tiempos del entreguismo, a la época en que se permitía que actores extranjeros intervinieran en nuestros asuntos internos”.

“'Colaboración sí, subordinación no' es la máxima de lo que podemos llamar ya la doctrina Sheinbaum”, dijo a su vez el presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, el oficialista Enrique Inzunza. Según citó el diario La Jornada, el senador agregó que México seguirá colaborando con otros países en acciones contra la delincuencia y el terrorismo, pero preservando su soberanía.

Para otro senador del Morena, Alejandro Murat, hay un bando político que apoya esta iniciativa y otro que está a favor de la intervención extranjera. “Ese es el debate de fondo”, dijo en la sesión en la que se trató la reforma. La discusión duró cinco horas en las que oficialismo y oposición intercambiaron acusaciones.

Días antes, cuando la reforma se aprobó en comisiones del Senado, Guadalupe Murguía dijo que su Partido Acción Nacional apoyaría la reforma, porque “lo que abunda no hace daño”, según citó La Jornada, pero la consideró innecesaria y redundante porque hay otros artículos de la Constitución que garantizan la soberanía nacional.

A quienes piensan como ella González Yáñez les recordó que el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla de convertir a Canadá en uno de sus estados, de apropiarse de Groenlandia y del Canal de Panamá, de reclamar recursos de Ucrania y quedarse con la Franja de Gaza. “Estamos viviendo tiempos de acecho y amenaza de una potencia neoimperial y neoexpansionista”, dijo, y llamó a la derecha a actualizarse al respecto.

Aranceles, fronteras y el Mayo Zambada

Las tensiones de México con Estados Unidos incluyen los aranceles del 25% que Trump se propone imponer a los productos mexicanos que sean importados a su país, su pretensión de que el Golfo de México sea denominado Golfo de América, y la política de expulsión a migrantes sin papeles.

Entre los dos países también se interpone, desde la presidencia de Joe Biden, el caso de la captura de Ismael el Mayo Zambada, un narcotraficante mexicano que presuntamente fue engañado por uno de los hijos de Joaquín el Chapo Guzmán, Joaquín Guzmán López, para subirse a un avión que lo llevó de México a Estados Unidos, en julio del año pasado, para entregarlo a autoridades estadounidenses.

La Fiscalía mexicana informó el miércoles que pidió cuatro veces a Estados Unidos la extradición de Zambada. A su vez, el narcotraficante reclamó la semana pasada ser repatriado. Argumentó que lo secuestraron en México y pidió la intervención del gobierno mexicano. También para la Fiscalía, Zambada sufrió un “secuestro” y fue transportado de manera ilegal y en contra de su voluntad.

En cuanto a la seguridad fronteriza, el canciller de México, Juan Ramón de la Fuente, y otros ministros que integran el gabinete de seguridad de Sheinbaum viajaron para reunirse este jueves en Washington con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Según informó la presidenta mexicana, intentarán llegar a un acuerdo de coordinación en materia de seguridad y también evitar la aplicación de aranceles a los productos mexicanos.

Este jueves, Trump reiteró su decisión de imponer esas tasas de 25% a partir del 4 de marzo. Había condicionado la medida a que México reforzara la vigilancia fronteriza y afirmó que las cantidades de drogas que ingresan desde allí a su país siguen siendo “inaceptables”.