A dos meses de haber sido herido de bala durante un mitin político en el occidente de Bogotá, falleció el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay. Su estado de salud se había agravado en la madrugada del sábado y se había vuelto “extremadamente crítica” por “un edema cerebral persistente” y “un sangrado intracerebral de difícil control”, informó la clínica en la que permaneció desde el atentado.
Uribe Turbay, de 39 años, perteneciente al partido derechista Centro Democrático, fue baleado en la cabeza, en la vía pública, el sábado 7 de junio. Su atacante fue un menor de 15 años, calificado como el “ejecutor material” por la Fiscalía colombiana, que apunta a que detrás del atentado al político hay un grupo criminal organizado.
Hasta el momento, hay seis detenidos por el atentado, entre ellos el adolescente de 15 años, el conductor del vehículo que lo trasladó hasta el lugar del ataque y una mujer de 19 años que presuntamente le entregó el arma al joven.
La esposa de Uribe Turbay, María Claudia Tarazona, confirmó la noticia esta mañana en su cuenta de Instagram.
Uribe Turbay era nieto del expresidente Julio César Turbay e hijo de la periodista Diana Turbay, reconocida periodista que fue secuestrada en 1991 por un grupo narcotráfico que lideraba Pablo Escobar y murió en un intento de rescate.
Reacciones del sistema político colombiano a la muerte de Uribe Turbay
El expresidente Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), líder de Centro Democrático, fue uno de los primeros dirigentes en pronunciarse sobre la muerte del senador. En X, expresó: “El mal todo lo destruye, mataron la esperanza. Que la lucha de Miguel sea luz que ilumine el camino correcto de Colombia”.
Juan Manuel Santos, quien gobernó el país entre 2010 y 2018, hizo un “llamado a la reconciliación de los espíritus, al desarme de la palabra y al respeto por la vida”. En tanto, su predecesor, Iván Duque Márquez, expresó que el mejor homenaje que se le puede hacer a Uribe Turbay “es honrar su legado, con la unidad de propósito y patriotismo pleno”.
Su fuerza política también publicó: “La violencia que nos carcome arrebató a Miguel Uribe Turbay, un hombre cuyo legado de servicio y amor por Colombia nos inspira a todos. Su lucha por la vida fue una prueba para nosotros, y su partida nos deja un vacío imposible de llenar”.
La bancada de progresistas de Centro Democrático expresó en un comunicado que el asesinato de Uribe Turbay “recuerda la cruda realidad que enfrentamos: los grupos armados ilegales, alimentados por el negocio de la cocaína, siguen asesinando a los líderes que no dejan de alzar su voz contra la violencia”. El crimen, señalan, “se suma a los otros 96 líderes sociales asesinados en lo que va de este año en Colombia” y es “un golpe a la democracia y una advertencia de que no podemos parar esta lucha contra el crimen organizado”.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, publicó un extenso mensaje en redes sociales, horas después de conocerse la noticia. “La vida está por encima de cualquier ideología”, expresó Petro, quien refirió que su país “vive una paradoja inmensa: ser el espacio de mayor diversidad natural y humana del planeta y, al mismo tiempo, ser uno de los países con más violencia permanente, donde se mata sin ningún sentido”.
El mandatario sostuvo que la “violencia en Colombia viene siendo derrotada a través de las últimas décadas”. Sin embargo, “la muerte nos da sorpresas y nos asalta aún”, afirmó Petro, quien recordó los genocidios políticos “desatados entre liberales y conservadores, que dejaron 300.000 campesinos muertos”, y “contra la izquierda del país”.
“En un gobierno progresista, amante de la vida, ha ocurrido un atentado con trágico final contra un senador de la oposición. Sus causas, aún en averiguación, marcan, por ahora, un camino muy diferente del que inicialmente, y de manera prejuiciada, se insinuó. La investigación debe profundizarse. Y serán las autoridades competentes para ella, ayudada por expertos internacionales, quienes se pronunciarán en su momento. Al gobierno le queda repudiar el crimen y ayudar”, continuó el presidente. Petro aseveró que su gobierno no ha “perseguido a ningún miembro de la oposición, ni lo haremos”.
“Para nosotros, que hemos sido perseguidos y nuestros amigos asesinados, es una de nuestras prioridades. No es la venganza el camino de Colombia. Por venganzas llevamos décadas de violencia. No más. Por eso estamos tristes, nos duele la muerte de Miguel, como si fuera de los nuestros. Es una derrota. Cada vez que cae un colombiano asesinado, es una derrota de Colombia y de la vida. Por eso, lo que queda es el duelo y seguir adelante”, cerró.
Por su parte, la vicepresidenta, Francia Márquez, lamentó el fallecimiento del senador y sostuvo: “La violencia no puede seguir marcando nuestro destino. La democracia no se construye con balas ni con sangre, se construye con respeto, con diálogo y reconociendo nuestras diferencias, sin importar la posición política”. La jerarca llamó a los colombianos a “alzar la voz con fuerza para rechazar todo acto de violencia”.
Los gobiernos de Brasil, Estados Unidos, España, Honduras, Costa Rica, entre otros, manifestaron su condena y repudio contra la violencia política tras el asesinato de Uribe Turbay.
La cancillería uruguaya condenó el magnicidio
En la tarde del lunes, el Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo emitió un comunicado en el que expresó sus “más sentidas condolencias al Estado y al pueblo colombiano” ante el fallecimiento de Uribe Turbay, y lamentó que se produjo como consecuencia del atentado perpetrado el 7 de junio, cuando participaba en un acto político.
“El gobierno de Uruguay reitera su condena a este magnicidio y se suma a las expectativas de que pronto se puedan identificar los responsables intelectuales de este asesinato y sean llevados a la Justicia”, agregó la cancillería.