El presidente argentino, Javier Milei, anunció que dentro del paquete de leyes que el Congreso tratará por iniciativa del Ejecutivo durante el período de sesiones extraordinarias que comenzarán el 2 de febrero, estará la baja de la edad de imputabilidad.

“Para estas sesiones extraordinarias estamos mandando la baja de edad de imputabilidad para menores que delinquen, porque en Argentina el que las hace las paga y delito de adulto, pena de adulto”, dijo Milei hablando a través de un megáfono a centenares de simpatizantes que se reunieron en la noche del lunes en las puertas del hotel en el que el mandatario y su comitiva se están hospedando en la ciudad de Mar del Plata, donde este martes se realizará una nueva edición de La Derecha Fest.

El lunes por la tarde la noticia de la inclusión de la baja de la edad de imputabilidad en los temas a tratar en las próximas semanas había sido comunicada mediante una publicación en X por el vocero y actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de una reunión que tuvo en la Casa Rosada con los integrantes del núcleo duro del oficialismo: la secretaria de la Presidencia, Karina Milei; la senadora Patricia Bullrich; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el ministro del Interior Diego Santilli; el asesor presidencial Santiago Caputo; el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Estrategia, Ignacio Devitt.

La Ley Penal Juvenil, promovida por el oficialismo, que será motorizada en la Cámara alta del Congreso por la exministra de Seguridad y actual senadora, Patricia Bullrich, busca modificar el actual Régimen Penal de la Minoridad y establecer un nuevo marco jurídico para adolescentes en conflicto con la ley penal, de acuerdo a lo que informó Perfil.

Además, de acuerdo a lo que informó eldiarioar.com, Martín Menem tendrá la misión de viabilizar la iniciativa buscando acuerdos en la Cámara de Diputados, y el ministro del Interior, Santilli, deberá seguir hablando con los gobernadores provinciales, tal como lo ha venido haciendo, para lograr su apoyo para sacar adelante la ley de reforma laboral, una de las grandes apuestas del gobierno para este período de sesiones especiales.

“Nos vemos en el Congreso en febrero para tratar la Ley Penal Juvenil y actualizar la edad de imputabilidad. La sociedad necesita justicia y prevenir nuevas víctimas. Sin consecuencias, hay libertad para delinquir. Ahí vamos a ver con claridad quiénes están del lado de los argentinos y quiénes siguen defendiendo a los delincuentes”, manifestó Bullrich en un mensaje en su cuenta de X.

Actualmente, en Argentina, la edad de imputabilidad penal es de 16 años, pero el proyecto de ley del oficialismo propone bajarla a los 13 años, incorporando a los adolescentes a un régimen penal especial.

En la fundamentación, el gobierno de Milei sostiene que el sistema vigente “genera situaciones de impunidad” y que la legislación argentina quedó “desfasada” respecto del resto de la región, donde varios países fijaron edades más bajas de responsabilidad penal juvenil.

El actual ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, defendió la iniciativa al expresar en declaraciones recogidas por Ámbito Financiero que “la edad de 16 años se fijó en 1980”, cuya ley “no dice nada”.

“El joven de 1980 no es el joven de 2026: hoy es un joven atravesado por la droga, la violencia y muchísimos otros factores. Hay muchísimos crímenes. Hemos tenido hechos tremendos, sangrientos, cometidos por chicos de 14, 15 años, 13, 12, que perfectamente comprenden lo que hacen. Entonces, ese chico cambió”, manifestó el funcionario en declaraciones a Radio Rivadavia.

El debate sobre la edad de imputabilidad volvió a instalarse en la sociedad argentina tras el asesinato en diciembre de Jeremías Monzón, de 15 años, en la ciudad de Santa Fe, utilizado por el oficialismo como argumento para reforzar la necesidad de la reforma.

Monzón fue asesinado con más de 20 puñaladas por tres menores de edad, dos de ellos de 14 años. La otra acusada por el crimen es una menor de 16 años.