El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó el jueves en la ciudad suiza de Davos —donde de forma paralela se desarrolla la 56ª reunión anual del Foro Económico Mundial— la llamada “Junta de Paz” (Board of Peace, en inglés), una iniciativa que buscará trabajar en pos de la resolución de los distintos conflictos que se desarrollan en el mundo y que originalmente se pensó centrada en conseguir una tregua para la Franja de Gaza.

Durante la ceremonia que organizó la Casa Blanca en el Centro de Congresos de Davos estuvieron presentes una veintena de líderes mundiales, entre los que se encontraban dos latinoamericanos: el presidente de Argentina, Javier Milei, y el mandatario de Paraguay, Santiago Peña. También estaban presentes el primer ministro de Pakistán, el de Qatar y el canciller de Arabia Saudita, entre otros.

Todos los líderes mundiales presentes firmaron la carta fundacional para adherirse al organismo, que se constituyó formalmente como una institución internacional oficial cuando el propio Trump estampó su nombre en el papel y lo elevó para el auditorio. El republicano se ha presentado a sí mismo como un solucionador de conflictos en múltiples oportunidades y la líder opositora de Venezuela, María Corina Machado, le entregó el premio Nobel de la Paz que ganó en 2025, aunque no la consideró para liderar la nación tras el operativo militar que capturó a Nicolás Maduro.

“Tenemos paz en Medio Oriente, nadie pensó que era posible. Hemos solucionado ocho guerras y creo que solucionaremos otra muy pronto. Ya saben cuál es, la que pensé que iba a ser fácil y terminó siendo la más difícil”, señaló sobre la invasión rusa a Ucrania, que comenzó el 24 de febrero de 2022 y está próxima a cumplir cuatro años.

Además de repasar la “recuperación” económica de su país, elemento que también mencionó durante su discurso del miércoles, criticó a la Organización de Naciones Unidas (ONU). Dijo que, si bien la entidad tiene “tremendo potencial”, la combinación entre el organismo transaccional y la flamante Junta generará “una cosa única en el mundo”.

La agencia de noticias señaló que, según la Casa Blanca, al menos 35 jefes de Estado y de gobierno aceptaron formar parte de la organización, pero el gobierno estadounidense no facilitó una lista detallada, aunque trascendió que Francia, Noruega y Suecia rechazaron la invitación.

Por otro lado, Trump aseguró que el presidente ruso, Vladimir Putin, también accedió a integrarse, pero por el momento el Kremlin no lo confirmó y continúa analizando la propuesta. Finalmente, el servicio de noticias afirmó que los países que deseen un asiento permanente deberán aportar alrededor de 1.000 millones de dólares, aunque solamente Trump tiene poder de veto.