El resultado de las elecciones realizadas el domingo en Brasil abrió una nueva etapa en el camino hacia la segunda vuelta del 25 de octubre, en la que el candidato del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, partirá delante del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, tras haber obtenido 47,03% y 45,16% de los votos, respectivamente.
Una de las opciones que maneja Lula es la de presentar a su candidato a la vicepresidencia, Geraldo Alckmin, como futuro ministro de Hacienda, en un intento por reforzar la confianza en la gestión de la economía y ampliar el apoyo entre los votantes de centro en la segunda vuelta contra Flávio Bolsonaro.
Ese acercamiento con el centro político será uno de los ejes clave de la campaña del actual mandatario de cara a la segunda vuelta. En ese sentido, de acuerdo con lo que informó CNN Brasil, dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) entienden que el electorado de los candidatos derechistas Romeu Zema (Novo), Ronaldo Caiado (Partido Social Democrático) y Renan Santos (Misión) es mayoritariamente contrario a Lula y ya está consolidado.
De esta manera, los esfuerzos se centrarán en captar al electorado de Augusto Cury (Avante), quien consiguió el 2,89% de los votos, considerado más abierto a un acercamiento del PT. La campaña también pretende intentar un diálogo con el propio Cury, visto como el único de los candidatos con quien sería posible mantener algún tipo de interlocución en este momento.
Paralelamente, de acuerdo con lo que expresó a Globonews el presidente nacional del PT, Edinho Silva, Lula pretende participar en el mayor número posible de debates electorales contra Flávio Bolsonaro. Según Edinho, Lula considera que el enfrentamiento directo con su adversario es una oportunidad para presentar al electorado las diferencias entre los dos proyectos políticos que disputarán la presidencia.
Por su parte, los líderes de la campaña de Flávio Bolsonaro decidieron intensificar para la segunda vuelta su estrategia de presencia en las calles. La evaluación interna indica que las ciudades donde el candidato del PL realizó caravanas de automóviles, marchas y caravanas de motocicletas registraron un crecimiento significativo de votos. De esta manera, la tendencia es que el candidato reduzca su participación en entrevistas y pódcasts para concentrar esfuerzos en visitas a ciudades clave, con el objetivo de movilizar a sus partidarios y captar a los votantes indecisos.
Además, según informó CNN Brasil, la campaña de Bolsonaro planea reunir a candidatos electos, gobernadores, senadores y diputados para tener una foto conjunta que transmita un mensaje de fuerza política. La idea es enviar una señal al mercado financiero, a la opinión pública y a los partidos del centrão de que, en caso de una victoria de Lula, el gobierno enfrentaría dificultades para gobernar ante un Congreso que tendrá una clara mayoría derechista. Este aspecto fue una de las grandes conclusiones que quedó tras la jornada electoral del domingo.
El PL de Bolsonaro ganó 23 diputados y formó una bancada de 121 escaños, la mayor de todas en la Cámara de Diputados, compuesta por 513 integrantes. De acuerdo con lo que informó Folha de São Paulo, el PT de Lula pasó de 65 a 70 diputados electos y, junto con la federación formada con el Partido Comunista de Brasil y el Partido Verde, será la segunda fuerza entre los partidos.
Junto con el Partido Laborista de los Trabajadores, el Partido Socialismo y Libertad, Rede y el Partido Socialista de Brasil, la izquierda representará el 24% de la Cámara, 124 diputados, casi la misma cifra que el PL tiene por sí solo. La derecha cuenta además con el partido Novo, que eligió a diez representantes.
Por su parte, el centrão, el conjunto de partidos centroderechistas y derechistas que negocian cargos con los gobiernos de turno, redujo su tamaño. La federación entre União Brasil y el Partido Progresistas, que hoy suma 98 diputados federales, descendió a 87. El partido Republicanos, del presidente de la Cámara, Hugo Motta, pasó de 42 a 41 escaños, el Partido Social Democrático bajó de 48 a 43 y el Movimiento Democrático Brasileño, de 38 a 36.
A pesar de ello, este grupo de partidos seguirá marcando el rumbo del país y actuando como factor decisivo en las votaciones, porque sin ellos ni el PT ni el PL podrán formar una mayoría para aprobar proyectos de ley.
