El primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, declaró que está abierto a considerar las peticiones de una disculpa formal por el papel histórico de su país en el proceso de esclavitud de millones de personas, en un artículo que publicó en el diario The Guardian pocas horas antes del comienzo de una nueva cumbre de la Commonwealth, que se abrió este domingo en St. John’s, la capital de Antigua y Barbuda, pequeño país insular situado en el mar Caribe.
La Commonwealth of Nations (Mancomunidad de Naciones) es una organización que nuclea a 56 países, en su enorme mayoría excolonias británicas, cuyo principal objetivo es la cooperación política y económica. En su artículo, Burnham señaló que Gran Bretaña está “ofreciendo un diálogo estructurado con los afectados por la trata transatlántica de esclavos”, un proceso en el que al menos 12,5 millones de personas africanas fueron secuestradas y vendidas como esclavas. “Escuchar las peticiones de una disculpa formal en nombre del Estado británico constituirá una parte importante de este proceso, y estoy abierto a ellas”, agregó.
Sin embargo, de acuerdo con lo que consignó la agencia Reuters, el dirigente del Partido Laborista rechazó de manera enfática las demandas de reparaciones económicas. “No creo que los británicos de hoy puedan ser considerados responsables de injusticias históricas, por muy atroces que sean, que ocurrieron en una época distinta, bajo leyes diferentes y en las que no tuvieron ninguna participación personal”, expresó Burnham.
Entre los siglos XV y XIX, millones de africanos fueron vendidos como esclavos por comerciantes europeos. Reino Unido transportó a unos 3,2 millones de personas a través del Atlántico, según la base de datos sobre la Trata Transatlántica de Esclavos.
Dentro de la Commonwealth, el principal bloque que viene exigiendo disculpas y además reparaciones de Reino Unido es la Comunidad del Caribe (Caricom), una organización integrada por 15 países caribeños cuya sede está en Guyana.
De acuerdo con lo que informó la agencia Efe, la beliceña Carla Barnett, secretaria general de la entidad, aseguró que para la cumbre que comenzó este domingo en Antigua y Barbuda llevan en agenda el tema de las reparaciones, porque son “los crímenes de lesa humanidad que jamás podremos olvidar”.
La cumbre de este año cuenta con la presencia del rey Carlos III, quien esta semana visitó también Bahamas y Guyana. Durante un discurso que dio en Bahamas, el monarca británico señaló que “es justo reconocer el gran sufrimiento y las injusticias del pasado” y agregó que los líderes de los países afectados abordarían esta cuestión durante la cumbre de la Commonwealth.
Sin embargo, Niambi Hall Campbell-Dean, presidenta del Comité Nacional de Reparaciones de Bahamas, afirmó que esto resulta insuficiente. “No necesitamos más palabras cuidadosamente elegidas sobre la sanación”, declaró en un comunicado. “Necesitamos medidas que estén a la altura de la magnitud del daño causado”.
También se expresó sobre el tema Ralph Gonsalves, ex primer ministro de San Vicente y las Granadinas y una de las figuras más relevantes en el movimiento por la justicia reparativa. Según declaró Gonsalves, los funcionarios británicos insistieron inicialmente en que el debate sobre las reparaciones por la esclavitud no debía figurar en el orden del día de la cumbre de líderes de la Commonwealth, e incluso advirtieron que el primer ministro británico Burnham no asistiría a la reunión si el tema se incluía formalmente.
De todas maneras, Gonsalves celebró la decisión de Reino Unido de iniciar un diálogo estructurado sobre las reparaciones, aunque señaló que el país británico llegó a la mesa de negociación “a regañadientes” y bajo mucha presión.
Actualmente, la cuestión de las reparaciones por la esclavitud no forma parte del orden del día oficial de la cumbre. “Según me han comentado fuentes bien informadas, Reino Unido se opuso con vehemencia a incluir este asunto en el orden del día. Los funcionarios británicos, a quienes se sumaron los canadienses, llegaron a plantear que, si el tema se incluía, el primer ministro británico no asistiría a la cumbre”, declaró Gonsalves a The Guardian.
