Integrantes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), que contaron con la colaboración de agentes de la Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés), realizaron un operativo el miércoles en Caracas que terminó con la detención del empresario y abogado Alex Saab, quien durante muchos años fue un hombre fuerte dentro del chavismo.

De hecho, Saab, de 54 años de edad y nacido en la ciudad colombiana de Barranquilla, aunque también poseedor de la ciudadanía venezolana, ejerció el cargo de ministro del Poder Popular de Industrias y Producción Nacional hasta el 16 de enero, cuando la presidenta encargada Delcy Rodríguez decidió removerlo del cargo, en el marco de la reestructura parcial del gabinete que hizo luego de que asumiera el mando tras la captura de Nicolás Maduro.

La cadena colombiana Caracol informó que, tras su detención, Saab fue trasladado al Helicoide, donde todavía funciona la sede del Sebin, mientras los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos están en conversaciones para trasladar a Saab al país norteamericano, donde tiene varios cargos en su contra.

Tal como recordó el portal venezolano El Pitazo, Saab se volvió una figura clave para la administración chavista al obtener contratos multimillonarios relacionados con la importación de alimentos y la construcción de viviendas sociales. Pero muchas sombras cayeron sobre el empresario colombiano porque investigaciones revelaron que estas operaciones incluyeron sobreprecios y presunto lavado de dinero. En ese contexto fue que Saab fue acusado por Washington de ser el testaferro de Maduro y de otras prominentes figuras del gobierno venezolano.

En 2019, tribunales estadounidenses ordenaron la captura de Saab por su presunta participación en un esquema de corrupción en el que se transfirieron cerca de 350 millones de dólares de fondos gubernamentales desde Venezuela a cuentas de su propiedad, o bajo su control, en operaciones que pasaron por entidades bancarias estadounidenses.

Al año siguiente, Saab fue arrestado tras aterrizar en Cabo Verde mientras se dirigía a Teherán. Tras pasar cerca de 500 días detenido en el archipiélago africano, las autoridades caboverdianas decidieron extraditarlo a Estados Unidos en octubre de 2021, lo que motivó que en ese momento el gobierno de Maduro decidiera suspender de manera unilateral las conversaciones que se estaban teniendo con integrantes de la oposición en México con la mediación del gobierno de Noruega.

Posteriormente, en diciembre de 2023, Saab, quien en el juicio que se realizó en su contra en Estados Unidos rechazó todos los cargos de los que se le acusaba, fue liberado como parte de un acuerdo de intercambio de prisioneros con la administración de Washington que en ese momento presidía Joe Biden.