Quentin Deranque, un estudiante de matemáticas de 23 años, militante de la extrema derecha francesa, asistió el jueves a protestar contra una conferencia que daría Rima Hassan, una diputada del Parlamento Europeo electa por el partido de izquierda La Francia Insumisa.

De acuerdo con varios medios europeos, Deranque pertenecía a Acción Francesa, una organización monárquica, xenófoba y de extrema derecha, que llevó a la protesta una pancarta con la consigna: “Fuera los izquierdistas islamistas de nuestras universidades”. La conferencia se desarrolló en el Instituto de Estudios Políticos de la ciudad de Lyon. Allí se generó una pelea entre estos manifestantes y algunos de los asistentes.

Poco después, a unos dos kilómetros del instituto, Deranque y dos amigos fueron agredidos a golpes por un grupo que según la Fiscalía integraban seis personas o más. Él recibió varios golpes e incluso una patada en la cabeza. Uno de sus amigos, que habían escapado, llamó a una ambulancia que lo asistió, pero dos días después Deranque murió a causa de un traumatismo craneoencefálico.

Según los que acompañaban a Deranque, quienes lo agredieron eran activistas de la Jeune Garde (Joven Guardia), una organización antifascista que surgió en 2018 y fue disuelta en junio de 2025 por el entonces ministro del Interior, Bruno Retailleau, bajo el argumento de que hacía llamamientos al odio.

De acuerdo con el diario Libération, también el actual titular de esa cartera, Laurent Nuñez, acusó a la extrema izquierda de estar detrás de este ataque y dijo que la Jeune Garde era “muy activa en Lyon”.

Hasta el lunes, la Fiscalía no había identificado a los culpables del ataque. Si bien existen filmaciones, los agresores usaban máscaras. Este martes, diversos medios, entre ellos Libération, informaron que fueron detenidos nueve sospechosos, uno de los cuales es asistente parlamentario de Raphaël Arnault, diputado por La Francia Insumisa y cofundador de la Jeune Garde. Poco después, Arnault anunció que inició el procedimiento para rescindir el contrato de su asistente parlamentario investigado.

Sin embargo, las acusaciones a La Francia Insumisa comenzaron desde el propio jueves, porque la conferencia a la que asistió Deranque la daba una integrante de ese partido.

Este martes, la Asamblea Nacional de Francia hizo un minuto de silencio por la muerte de Deranque y el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, presente en el Parlamento, dijo que “la Jeune Garde mata” y que “La Francia Insumisa debería condenarla”.

Ese partido ya había condenado lo ocurrido el jueves. “Rechazamos frontalmente la violencia”, insistió. “Somos hostiles y opuestos a la violencia. Lo he dicho mil veces”, manfestó su líder, Jean-Luc Mélenchon, y denunció que varias sedes de la organización política fueron atacadas en los últimos días. El dirigente expresó su “empatía y compasión” hacia la familia y los amigos de Deranque y agregó: “No tenemos nada que ver con esta historia y los que nos vinculan a ella nos calumnian”. También la eurodiputada Hassan condenó la agresión y señaló que no ocurrió en la institución donde ella daba una charla, sino a casi dos kilómetros de allí.

De todos modos, el ministro Darmanin criticó la “brutalización” del debate político y dijo que eso ocurre “cuando se justifican las acciones de la Jeune Garde y su líder, ya condenado por violencia física, es nominado para las elecciones parlamentarias”. En 2022 Arnault fue condenado a cuatro meses de prisión en suspenso por el delito de “violencia intencionada en grupo”.

La Francia Insumisa afirmó en declaraciones a medios franceses que se está haciendo una “explotación” política del asesinato de Deranque. Este hecho impactó cuando el país se encamina a las elecciones municipales de marzo y se encuentra a poco más de un año de las elecciones presidenciales.

La titular de la bancada de La Francia Insumisa, Mathilde Panot, le dijo al primer ministro, Sébastien Lecornu, presente en el Parlamento, que “imponer una responsabilidad moral imaginaria a [su] grupo no eclipsará la verdadera responsabilidad política” y le reprochó que no se implementaran medidas de seguridad el jueves en torno a la conferencia.

Lecornu llamó al partido de Mélenchon a que haga una depuración de sus “ideas” y sus “filas”, y afirmó: “O luchamos y rechazamos la violencia, o no luchamos contra ella. No hay dobles raseros”. También pidió a los políticos que sean “responsables”, y advirtió: “No podemos mantener la retórica de la confrontación constantemente y no ver que lo que a veces sucede en esta cámara puede filtrarse a toda la sociedad”.

El domingo, en La Sorbona, cientos de personas homenajearon a Deranque. Asistieron varios líderes de la extrema derecha, entre ellos, Le Pen, que pidió al gobierno que declare “milicias terroristas” a sus atacantes.