Este martes se cumplieron cuatro años desde que Rusia invadió Ucrania, el 24 de febrero de 2022, sin que se pueda prever un final a corto plazo para este conflicto, aunque las partes afirmen que están dispuestas a recorrer las vías diplomáticas.

“Nunca elegimos esta guerra, no la empezamos ni la provocamos, y estamos haciendo todo lo posible para detenerla”, dijo el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en un discurso que brindó ante el Parlamento Europeo por videoconferencia. Agregó que la invasión a su país no es la primera acción en la historia de Rusia para impulsar “un proyecto antieuropeo”.

Si bien la Unión Europea ratificó su apoyo a Ucrania, no lo reflejó en una fecha de adhesión al bloque, algo que Kiev reclama, ni en más sanciones a Rusia o un préstamo millonario que el gobierno de Zelenski considera necesario. Tanto ese préstamo de 90.000 millones de euros como un nuevo paquete de sanciones a Moscú fueron bloqueados por el gobierno de Hungría, liderado por Viktor Orbán.

El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, que presiden la llamada Coalición de Voluntarios, un grupo de unos 30 países que apoyan a Ucrania, manifestaron “su compromiso indeclinable para conseguir juntos una paz justa y sostenible” en ese país, y llamaron a Rusia a aceptar “un alto el fuego completo e incondicional”.

Lo mismo pidió la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en una resolución aprobada este martes con 107 votos a favor, 51 abstenciones y 12 votos en contra. Entre quienes se opusieron figuraron Rusia, Irán, Cuba, Bielorrusia, Nicaragua y varios países de África. China y Estados Unidos se abstuvieron.

La embajadora adjunta estadounidense ante la ONU, Tammy Bruce, dijo que el gobierno de Donald Trump quiere “un acuerdo negociado” que termine esta guerra, pero que eso “requiere sacrificios y compromisos”, y que el texto aprobado “distrae” de ese objetivo.

Advertencias nucleares

El gobierno de Rusia informó que el Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) manifestó su “preocupación” por una posible transferencia de tecnología para armas nucleares de otros países a Ucrania. De acuerdo con esos servicios, los gobiernos de Francia y Reino Unido se proponen que Kiev cuente con “una bomba nuclear o al menos una 'bomba sucia'” para presionar más en las negociaciones, informó France 24. El Kremlin manifestó que informará a Estados Unidos sobre el supuesto intento de Ucrania de obtener ese tipo de armas, según dijo Yuri Ushakov, asesor presidencial.

El presidente Vladimir Putin y el vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvedev, advirtieron a Londres y París que si le brindan acceso a esa tecnología a Kiev, Rusia podría utilizar armas nucleares contra Ucrania. Putin agregó que los enemigos de su país probablemente entienden cómo podría terminar cualquier ataque contra Rusia o sus fuerzas si utilizan un “elemento nuclear”.

El presidente ruso denunció, además, supuestos planes de atentados contra los gasoductos Turk Stream y Blue Stream, y llamó a las fuerzas de seguridad de su país a dedicar mayores esfuerzos a prevenir ataques de ese tipo. “No han podido infligir daño estratégico a Rusia en el campo de batalla, por lo que el enemigo recurre al terrorismo individual y masivo”, afirmó Putin respecto a estas amenazas.

El líder del Kremlin también acusó a Ucrania de haber atacado su infraestructura e intentado asesinar a funcionarios con el objetivo de sabotear los intentos de llegar a un acuerdo negociado. En ese mismo discurso, pidió a la inteligencia rusa que reprima “estrictamente las actividades delictivas que promueven ideas rusófobas, xenófobas e intolerancia religiosa, intentando dividir así” a la sociedad rusa.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que Moscú “sigue esforzándose para lograr la resolución” y alcanzar la paz. Sin embargo, agregó, debido a la “intervención de Europa y Estados Unidos”, la situación “se ha convertido en una confrontación mucho más amplia entre Rusia y países occidentales, que han perseguido y siguen persiguiendo el objetivo de destruir nuestro país”. Agregó que Rusia “sigue adelante con la operación especial pero mantiene su disposición a alcanzar sus objetivos por medios políticos y diplomáticos”.

La ONU advirtió este martes que, después de cuatro años de guerra, la cuarta parte de la población ucraniana necesita ayuda humanitaria y la cuarta parte del país podría estar contaminada con minas antipersonales.

El coordinador humanitario de la ONU en Ucrania, Matthias Schmale, señaló también que 2025 fue el año con más víctimas civiles en el conflicto –2.500 muertos y 12.000 heridos– y que la reconstrucción de Ucrania podría costar 590.000 millones de dólares, el triple de su PIB.