Casi tres horas después de que Uruguay se convirtiera en el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo con la Unión Europea (UE) este jueves, el Congreso argentino aprobó el tratado con 69 votos afirmativos y tres negativos, quedando segundo en la carrera que empezó en la región para acelerar el trámite legislativo.
De hecho, los legisladores argentinos siguieron de cerca lo que sucedía en el Parlamento uruguayo con el objetivo de ser ellos quienes lo ratificaran primero. Según informó La Nación, el acuerdo con la UE se iba a discutir este viernes, pero lo adelantaron cuando se enteraron de que Uruguay tenía en su agenda el mismo tema.
El medio argentino consignó que la senadora por La Libertad Avanza -partido del presidente Javier Milei- y exministra de Seguridad Nacional Patricia Bullrich intentó convencer al resto de los bloques para sintetizar los discursos y así pasar rápido a la votación. Su pedido inicial fue que plasmaran su discurso por escrito en la versión taquigráfica.
La solicitud generó respuestas negativas en otros senadores. Por ejemplo, el senador de la Unión Cívica Radical Maximiliano Abad había propuesto votar antes de completar la lista de oradores, y el senador y líder del Partido Justicialista -del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof-, José Mayans, le respondió que, de proceder con esto, se estaría cometiendo “una violación flagrante de todo el sistema”, y afirmó no estar “dispuestos a aceptarlo”.
“No se puede hacer cualquier cosa. Yo le puedo votar acá que se baje el pantalón y usted, ¿se va a bajar el pantalón si votamos por mayoría? ¿O que se quede desnudo ahí en la banca? Acá hay una metodología y no se puede proponer cualquier cosa. En todo caso, bájense ustedes de la oratoria si no quieren fundamentar”, lanzó.
En la misma línea, su correligionaria Anabel Fernández Sagasti afirmó: “Vamos a acompañar este acuerdo, pero no pueden cercenarnos la palabra. Es un atropello dejarnos sin la posibilidad de justificar lo que vamos a votar”.
Senador del Partido Justicialista planteó que se cree una comisión de seguimiento del acuerdo
El miembro informante de la sesión, el senador libertario Francisco Paoltroni, expresó que el acuerdo “significa ni más ni menos que el camino al desarrollo definitivo” de Argentina y, “sobre todo del interior profundo, eternamente postergado por tantos años”. “Significa oportunidades para los hidrocarburos, el gas y el petróleo; el mundo viene cambiando sustancialmente en los últimos años y la Argentina en este sector puede lograr ingresos inconmensurables de divisas”, apuntó.
En ese sentido, aseguró que “es una gran oportunidad para el sector minero nuevamente postergado durante los últimos 25 años por leyes nefastas que solo nos trajeron atraso a nuestra economía”. Por lo tanto, para el senador, el acuerdo abre “posibilidades de exportar cobre y litio, sobre todo, con este nuevo tratado sin aranceles para nuestro país y la región”.
Señaló que se irá “sumando a un compendio de otras leyes que venimos aprobando en este tiempo y también tiene que ver con los tratados internacionales” de doble imposición, de promoción y protección de inversiones, y de servicios aéreos. “Pero no nos limitemos solo a eso: la ley de modernización laboral, la modificación de la ley de glaciares. Todo esto suma estratégicamente a todos los factores que van a hacer que la Argentina se ponga definitivamente en el camino de crecimiento, con la generación de empleo, con esta nueva apertura de mercados, y sin lugar a dudas que quedan muchos más desafíos por delante”, manifestó.
Por su parte, en contraste con el discurso del legislador libertario, el senador justicialista Jorge Capitanich consideró que todo acuerdo de carácter comercial “requiere acompañamiento de medidas de carácter complementario” como, por ejemplo, “un sistema de negociación que efectivamente esté enmarcado en un sistema de consultas previas con evaluación de impacto ambiental y de cada una de las pequeñas y medianas empresas [a las] que afecta”.
A su vez, resaltó la necesidad de que, a partir del 1º de marzo, cuando comiencen las sesiones ordinarias, se pueda discutir y “articular un consenso” para crear una comisión bicameral de seguimiento de los tratados comerciales, un “sistema de negociaciones de carácter multilateral para tratados de comercio con mecanismos de participación”, y un comité de seguimiento para pequeñas y medianas empresas que tenga como fin elaborar estrategias que permitan “no solo mitigar efectos adversos, sino también generar estímulos para aumentar la productividad de carácter sectorial”.
En Brasil y Paraguay
Los países que van quedando rezagados en la ratificación son Brasil y Paraguay, que, en el caso del primero, ya se aprobó por amplia mayoría en la Cámara de Diputados y debe pasar por el mismo proceso en el Senado, aunque, según informó France 24 este jueves, aún no hay una fecha prevista para ello. De acuerdo con lo que consignó el mismo medio, el presidente de la cámara baja brasileña, Hugo Motta, afirmó que “llegó la hora de que Brasil confirme su vocación exportadora”.
En el caso de Paraguay, que tiene la presidencia pro tempore y donde se firmó el acuerdo con la UE el 17 de enero, ratificarían el tratado en los primeros días de marzo, según la agencia Efe.