A pesar de que no hay ningún indicio de que vaya a suceder, este martes, una vez más el presidente estadounidense Donald Trump dijo que la guerra que su país junto a Israel emprendió contra Irán hace ya más de un mes está “llegando a su fin”.
“Lo estamos haciendo muy bien, esto está llegando a su fin”, declaró el líder republicano a la cadena NBC. Poco antes, en una entrevista con The New York Post, Trump había expresado que la guerra no durará “mucho más”.
“Los estamos aniquilando por completo ahora mismo, es una aniquilación total”, dijo Trump, que más temprano en una serie de mensajes publicados en su red social, Truth, se había mostrado hostil con las potencias occidentales que se negaron a seguir su idea de enviar buques para desbloquear el estrecho de Ormuz, que sigue siendo controlado por la Armada iraní.
El presidente estadounidense Donald Trump insta a los países que no ayudaron a Estados Unidos en sus ataques coordinados contra Irán y que ahora no pueden obtener combustible para aviones a comprar petróleo. “A todos esos países que no pueden conseguir combustible para aviones por culpa del estrecho de Ormuz, como Reino Unido, que se negó a involucrarse en la decapitación de Irán, les tengo una sugerencia: primero, compren a Estados Unidos, tenemos de sobra; y segundo, ármense de valor, vayan al estrecho y ¡TÓMENLO! Tendrán que aprender a defenderse, Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarlos, igual que ustedes no estuvieron ahí para nosotros. Irán ha sido, esencialmente, diezmado. Lo más difícil ya pasó. ¡Vayan a buscar su propio petróleo!”, escribió Trump.
Pero mientras Trump dice que la guerra está cerca de terminar, una idea que expresó al menos 15 veces desde que empezó el conflicto, funcionarios estadounidenses informaron al diario The Wall Street Journal que el portaaviones USS George H W Bush y sus buques de guerra acompañantes se están desplegando en Medio Oriente, lo que lo convertiría en el tercer portaaviones estadounidense en la región.
Además, los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel siguen siendo constantes sobre el territorio de Irán, país que sigue lanzando ataques sobre Israel y también sobre naciones árabes aliadas de Washington en la región.
En cuanto a las negociaciones, este martes el canciller iraní, Abbas Araghchi, afirmó haber recibido mensajes directos del enviado especial estadounidense Steve Witkoff, pero estos no constituyen “negociaciones”, según declaró el alto funcionario de Teherán a la cadena catarí Al Jazeera.
Paralelamente, en el terreno diplomático, Pakistán y China hicieron un llamamiento conjunto para un alto el fuego, en una reunión en Pekín que protagonizaron el ministro de Asuntos Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, y su homólogo chino, Wang Yi.
El plan contempla cinco puntos: el cese inmediato de las hostilidades, el inicio de conversaciones de paz lo antes posible, la seguridad de objetivos no militares como centrales eléctricas y plantas desalinizadoras, la garantía de la libre navegación en el estrecho de Ormuz y la salvaguarda de la primacía de la Carta de las Naciones Unidas.
Israel invade Líbano
Al mismo tiempo que sus fuerzas aéreas siguen operando activamente en Irán, Israel, en el contexto de su enfrentamiento con la milicia chií Hezbolá en Líbano, sigue adentrándose en el territorio libanés.
Este martes los ataques israelíes en el sur de Líbano causaron la muerte de al menos ocho personas, entre ellas un paramédico, según informó el Ministerio de Salud libanés.
En comunicados separados, el ministerio informó que un ataque en el distrito de Tiro, sobre la costa del mar Mediterráneo, dejó tres muertos y 19 heridos, mientras que otro ataque en el distrito de Sidón dejó cuatro muertos.
Las motivaciones de Israel en este enfrentamiento están claras y fueron explicitadas una vez más este martes por el ministro de Defensa, Israel Katz.
El funcionario del gobierno de Benjamin Netanyahu dijo que el ejército israelí destruirá todas las viviendas en las aldeas libanesas cercanas a la frontera y que las aproximadamente 600.000 personas que huyeron del sur no podrán regresar a sus hogares hasta que el norte de Israel esté asegurado, prometiendo una destrucción similar a la de Gaza en la zona.
Katz reiteró los planes israelíes de establecer una zona de amortiguación en el sur de Líbano, afirmando que mantendría el control sobre una franja de territorio hasta el río Litani una vez finalizada la guerra con Hezbolá, organización que cuenta con el apoyo iraní a todo nivel.
El río Litani desemboca en el Mediterráneo a aproximadamente 30 kilómetros al norte de la frontera con Israel, y el área que los israelíes pretenden ocupar representa casi una décima parte del territorio libanés.
Ante esta situación, el gobierno de Líbano denunció los planes de Israel. El ministro de Defensa libanés, Michel Menassa, dijo que las declaraciones de su homólogo israelí, Israel Katz, “ya no son meras amenazas”, sino que reflejan “una clara intención de imponer una nueva ocupación del territorio libanés, desplazar por la fuerza a cientos de miles de ciudadanos y destruir sistemáticamente pueblos y ciudades en el sur”.
Menassa denunció que la presencia israelí hasta la zona del río Litani representa “una profundización de la agresión contra el territorio y la soberanía nacional libanesa”.
Fue en este contexto que este martes los ministros de Relaciones Exteriores de diez países europeos, entre ellos Reino Unido, Francia e Italia, instaron a Israel a evitar la ampliación de sus operaciones militares en Líbano y a respetar la integridad territorial de su vecino.
En una declaración conjunta, firmada también por la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, la estonia Kaja Kallas, se expresó el “apoyo total de los países al gobierno y al pueblo de Líbano, que una vez más sufre las dramáticas consecuencias de una guerra que no es suya”, haciendo referencia a que las acciones de Hezbolá no representan a más del 70% de la población libanesa, que es cristiana, musulmana suní y, en menor medida, de otras religiones.