“Miente nuevamente el Secretario de Estado de Estados Unidos para instigar una agresión militar que provocaría el derramamiento de sangre de cubanos y estadounidenses”, dijo Bruno Rodríguez en un mensaje en su cuenta de X.
El jefe diplomático de la isla agregó que su país no supone ninguna amenaza para la seguridad de Estados Unidos y acusó a Washington de provocar deliberadamente el colapso económico y la desesperación social en la isla.
El miércoles, en medio de las tensiones entre Washington y La Habana, el portaaviones USS Nimitz y sus buques de guerra de escolta ingresaron en el sur del mar Caribe, donde permanecerán al menos unos días como parte de la campaña de la administración que encabeza el presidente Donald Trump para presionar al gobierno cubano, según informó el Comando Sur de las Fuerzas Armadas.
El miércoles, Marco Rubio declaró que prefería llegar a una solución negociada con Cuba, pero que no veía muchas posibilidades de que ello ocurriera.
“Nuestra preferencia en Cuba es un acuerdo diplomático negociado”, afirmó el funcionario, que destacó que “la probabilidad de que eso suceda, dado con quién estamos lidiando, no es alta”.
“Se han acostumbrado durante muchos años a ganar tiempo y esperar a que nos rindamos. Pero esta vez estamos muy decididos y muy enfocados”, dijo Rubio.
El jueves, en otra comparecencia ante la prensa, Rubio dijo que Cuba cuenta con armamento chino y ruso, y que además los servicios de inteligencia de esos países están presentes en la isla, lo que constituye una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
“Cuba no solo cuenta con armas que ha adquirido de Rusia y China a lo largo de los años, sino que también alberga presencia de los servicios de inteligencia rusos y chinos en su territorio.
Así que Cuba siempre ha supuesto una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”, expresó el político republicano, que también acusó a Cuba de promover el terrorismo en América Latina.
“Cuba ha supuesto constantemente una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. Y otra cosa que supone una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos es tener un Estado fallido a 90 millas de nuestras costas, gobernado por amigos de nuestros adversarios”, dijo Rubio.
Por otra parte, el secretario de Estado calificó al expresidente cubano Raúl Castro como un fugitivo de la Justicia estadounidense, al tiempo que confirmó que la administración Trump evalúa planes para arrestarlo, aunque no ofreció detalles al respecto.
“No voy a hablar de cómo lo traeríamos aquí, si es que vamos a traerlo. ¿Por qué le diría a los medios cuáles son nuestros planes? En definitiva, en este punto se ha convertido en un fugitivo de la Justicia estadounidense y, si hay algún anuncio al respecto, se los comunicaremos después, no antes”, agregó Rubio.
El secretario de Estado enfatizó que las pruebas contra el exmandatario “son claras”, ya que él mismo “admite abiertamente y presume de que derribó aviones civiles y de que dio la orden de hacerlo”.
