Mientras continúan los bloqueos y las protestas de gremiales de trabajadores y otras organizaciones, el presidente boliviano Rodrigo Paz dio un discurso este miércoles desde la Casa Grande del Pueblo, la sede del Ejecutivo, en el que anunció un reordenamiento de su gabinete ministerial y convocó a distintos sectores sociales y regionales a sumarse a su administración, en medio de la crisis política, los bloqueos y las tensiones que atraviesa el país.
Si bien las protestas en el centro de la ciudad de La Paz cesaron, los cortes de ruta siguen vigentes, particularmente en el departamento de La Paz, por lo que la capital del país permanece parcialmente aislada, con escasez de insumos y encarecimiento de los que están disponibles.
En este contexto, el presidente Paz afirmó que Bolivia atraviesa un “punto de inflexión” y sostuvo que el país necesita un nuevo modelo de convivencia política y democrática.
“Bolivia vive un punto de inflexión, un cambio de convivencia y de cómo el Estado y la democracia se desarrollan en el país”, dijo el presidente, cuya renuncia es exigida por algunos de los sectores movilizados. Paz en ningún momento se refirió a la posibilidad de dejar el gobierno al que accedió tras imponerse en las elecciones celebradas en octubre del año pasado.
Según lo consignado por el diario paceño La Razón, el presidente defendió lo hecho durante los primeros seis meses de su gobierno y aseguró que su administración logró estabilizar áreas sensibles de la economía. “En estos seis meses hemos estabilizado la economía, la funcionalidad de una institución como el Banco Central y entablamos diálogo con sectores”, expresó el mandatario en medio de la tormenta política que está atravesando.
Paz también marcó distancia con anteriores administraciones del Movimiento Al Socialismo (MAS) y señaló que muchos de los conflictos actuales responden a problemas acumulados durante años. Sobre este punto, el mandatario se refirió particularmente a las demandas del sector minero. “Son reclamos acumulados, por ejemplo, de la minería. Son pedidos de hace 10 años atrás”, explicó.
El mandatario también anunció la reestructuración de su gabinete ministerial, aunque no precisó nombres de jerarcas. “Desde el gobierno les quiero anunciar que vamos a hacer un reordenamiento del gabinete que tiene que tener una capacidad de escucha. El presidente no puede estar en todas partes, el presidente no podrá resolver todos los problemas, pero tiene que atender todos los problemas”, afirmó el mandatario.
Paz explicó que la reforma apunta a consolidar un gabinete “más ágil, más cercano y que escuche”, además de dedicar tiempo al diálogo con distintos sectores. Señaló que el objetivo es fortalecer la capacidad de respuesta del Ejecutivo frente a los conflictos y reclamos sociales.
En ese contexto, también anunció la conformación de un Consejo Económico y Social de forma inmediata que convocará a sectores como campesinos, gremiales, trabajadores independientes, transportistas, artesanos y otros actores sociales para participar en la construcción conjunta de decisiones con el gobierno, informó la cadena radial Erbol.
En su discurso, el presidente Paz también cuestionó las declaraciones de su homólogo de Colombia, Gustavo Petro, y sostuvo que sus pronunciamientos sobre los conflictos en Bolivia y en respaldo a Evo Morales afectan la institucionalidad democrática del país.
Las declaraciones se producen luego de que Petro respaldara las movilizaciones que exigen la renuncia de Paz y las calificara como una “insurrección popular”. El presidente colombiano también pidió a Estados Unidos no actuar contra Morales, mientras el exmandatario permanece en el trópico de Cochabamba resguardado por sus seguidores.
“El ataque de Petro es un ataque a la democracia boliviana porque él ha preferido su ideología por encima de las relaciones y el respeto a la democracia de nuestras naciones”, afirmó Paz.
El mandatario sostuvo que las declaraciones de Petro representan una “tremenda injerencia” en asuntos internos de Bolivia y respaldó la decisión de cesar las funciones de la embajadora colombiana, Elizabeth García.
El vicepresidente niega y Estados Unidos apoya
Buena parte de la crisis que vive Bolivia tiene que ver con la debilidad política del mandatario.
En ese sentido, el vicepresidente Edmand Lara sostuvo que no tiene nada que ver con las versiones de un supuesto golpe de Estado contra el presidente Paz, a quien le pidió abrir un diálogo directo para resolver el conflicto con los sectores movilizados, principalmente la Central Obrera Boliviana (COB).
“Si yo quedo en algo con los sectores movilizados, ¿el presidente lo va a cumplir? Es importante que el presidente también me escuche y ambos nos sentemos y hagamos una proposición a los sectores movilizados. Es un diálogo con propuesta, no es un diálogo con órdenes de aprehensión o con persecución”, expresó el vicepresidente, quien en sus declaraciones a la prensa agregó que hace cinco meses no habla con el presidente.
Lara agregó que el presidente se encuentra “emburbujado”, y que las decisiones del gobierno están siendo influenciadas por el entorno del mandatario, incluyendo al excandidato presidencial Samuel Doria Medina.
Por otra parte, en medio de la crisis, el gobierno de Estados Unidos volvió a reiterar su apoyo al Ejecutivo boliviano.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, manifestó el respaldo de su gobierno a la administración del presidente boliviano Paz y rechazó cualquier intento de desestabilización o interrupción del mandato constitucional.
“Que no quede la menor duda: Estados Unidos apoya firmemente al gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No dejaremos que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio”, expresó el jefe de la diplomacia estadounidense en un mensaje publicado en su cuenta de X.
