Venezuela sigue inmersa en el drama causado por los dos intensos terremotos que sacudieron a buena parte del país en la tarde del miércoles, pero que afectaron en mayor medida la zona norte, en particular al estado y a la ciudad de La Guaira.
Cuando, de acuerdo con la información oficial proporcionada por el gobierno venezolano que encabeza la presidenta encargada Delcy Rodríguez, los muertos son alrededor de 1.500, los heridos más de 3.500 y más de 60.000 personas permanecen desaparecidas, las tareas de rescate prosiguen, aunque dado el tiempo que pasó se apunta más a la recuperación de cadáveres que a personas que estén con vida.
Esto es porque el sábado se cumplió lo que se denomina ventana vital: las 72 horas posteriores a un terremoto que son críticas para poder hallar personas con vida entre los escombros.
De todas maneras, equipos de rescate locales, pero fundamentalmente misiones especializadas llegadas de España, Brasil, México, Alemania, Chile, Colombia y Estados Unidos, continúan desplegados en La Guaira, la zona más afectada por los terremotos que sacudieron a Venezuela el miércoles.
Las labores se concentran en el uso de brigadas caninas y equipos tecnológicos para detectar señales de vida entre edificios colapsados. Rescatistas internacionales advirtieron además que el colapso de las vías principales hacia La Guaira retrasó las operaciones, y pidieron facilitar el paso de los equipos de emergencia, de acuerdo con lo que informó el diario local El Universal.
Hasta el momento, Venezuela recibió a más de 1.600 rescatistas, mientras que funcionarios enviados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instalaron tres hospitales de campaña y preparan refugios multiservicios para las decenas de miles de personas que sobrevivieron al terremoto, pero cuyos hogares resultaron destruidos y se quedaron en la calle sin nada.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo estima que las pérdidas materiales ocasionadas por los terremotos rondan los 6.700 millones de dólares, en su mayor parte por las pérdidas en vivienda y activos económicos, según la evaluación preliminar publicada en la página web de la entidad.
La tragedia humanitaria que se está viviendo en Venezuela se agudizó por las condiciones previas en el país, que desde hace varios años padece una severa crisis económica que en este momento, entre otras cosas, afecta el servicio que están pudiendo prestar los hospitales públicos, que se vieron totalmente colapsados.
En paralelo, han surgido críticas a la actuación insuficiente de las Fuerzas Armadas ante la situación que vive el país. Sobre este tema, el decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Políticas y Criminológicas de la Universidad de Los Andes, José Antonio Rivas Leone, explicó que esto se debe a la “limitada capacidad de respuesta del Estado”, situación en la que las Fuerzas Armadas también reflejan el marcado deterioro que vive el país, ahora magnificado por el terremoto.
La falta de coordinación de los militares también fue mencionada por la población, que en muchísimos casos tuvo que afrontar con limitados y a veces nulos recursos la difícil tarea de remover escombros para encontrar a personas que se encontraban atrapadas. Aunque las autoridades anunciaron la militarización de La Guaira poco después de declararla zona de desastre, la presencia de militares era insuficiente en la zona. Al mismo tiempo, efectivos castrenses eran los encargados de llenar el registro de voluntarios en El Poliedro de Caracas, en lugar de encargarse de otro tipo de tareas.
En ese contexto fue que durante la madrugada del domingo Delcy Rodríguez compartió en su canal de Telegram un video en el que estaba con una gorra militar, en una forma de intentar responder a las críticas, y aseguró que en el Complejo Deportivo José María Vargas, en la ciudad de Maiquetía, los militares estaban trabajando dentro de un centro de acopio, el más grande de la región.
