Dos terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 se registraron en la noche del miércoles en el territorio de Venezuela, separados por apenas 39 segundos.
A última hora del día, todavía sin balances claros de su impacto en cuanto a daños materiales y humanos, la gravedad de la situación determinó que la presidenta Delcy Rodríguez declarara el estado de emergencia. Además, Rodríguez informó que el Aeropuerto Internacional de Maiquetía fue cerrado por los daños que causó allí el fenómeno.
Imágenes periodísticas de edificios derruidos y escombros amontonados mostraban el impacto del terremoto en distintas zonas del país, entre ellas Caracas y la ciudad costera de La Guaira.
Gustavo Duque, el alcalde de Chacao, un municipio de Caracas, dijo que la situación allí era “muy dura” y que se logró rescatar con vida a 16 personas. El funcionario dijo a la prensa: “Estamos enfocados en tratar de rescatar a la mayor cantidad de vecinos con vida”.
En su municipio, dos edificios colapsaron frente a la plaza Altamira y varias otras estructuras estaban “muy afectadas”, según informó, y se recurrió a distintos funcionarios locales para que apoyaran las tareas de rescate de personas. “Como pueden ver, [hay] ambulancias permanentemente, tenemos en este momento más de 150 funcionarios del municipio. Hacemos el llamado, como ya han venido, a otros cuerpos de carácter nacional a que vengan a prestar apoyo porque la situación acá aún sigue siendo de gravedad”, dijo.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, pidió a la población “máxima prudencia, máxima conciencia” y recomendó abandonar los hogares, “salir a la calle, esperar en la calle con tranquilidad”. En declaraciones al canal Venezolana de Televisión, pidió también “alejarse de los edificios, alejarse de las estructuras, alejarse de los árboles grandes”.
La agencia de noticias Efe informó que el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos calificó los dos terremotos como un “doblete sísmico”, en el que el sismo de magnitud 7,5 es el principal evento. A su vez, el Servicio Geológico de Estados Unidos ubicó ese terremoto en la localidad de San Felipe, cerca del centro del país, a una profundidad de 21,9 kilómetros.
