El excandidato a la presidencia por Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, afirma que en su país hay “un fraude en desarrollo” para manipular los resultados electorales y darle el triunfo a su rival electoral, Keiko Fujimori, de Fuerza Popular. Apunta en particular a las normas para el recuento de votos en el extranjero, que permitieron a la dirigente pasar al primer puesto.
“No reconoceremos el gobierno de la señora Fujimori”, manifestó Sánchez en una conferencia de prensa. Cinco años atrás, era Fujimori la que denunciaba fraude y anunciaba que no aceptaría la proclamación como presidente de su rival en el balotaje de 2021, Pedro Castillo.
En los dos casos las elecciones se definieron por pocos votos, pero en las de este año jugaron un papel determinante los votos emitidos en el exterior.
Con el escrutinio avanzado hasta el 99,71%, Fujimori llega a 50,11% de los votos válidos frente al 49,88% de Sánchez. Esa ventaja de poco más de 40.000 votos se revierte a favor de Sánchez si se excluyen del recuento los votos en el extranjero.
En su denuncia de fraude, Sánchez insiste con dos argumentos. Afirma que las autoridades electorales se negaron a hacer un recuento de votos en mesas en las que su partido planteó dudas y reclamos sobre los resultados oficiales. “Si no quieren considerar el recuento de votos, ¿qué esconden? ¿Acaso no ganaría la democracia? ¿No tendría mayor confianza, mayor certeza?”, cuestionó.
En segundo lugar, el dirigente afirma que el Jurado Nacional de Elecciones cambió las normas electorales “en pleno proceso electoral” para favorecer a Fujimori, cuyo partido tiene una fuerte representación en las estructuras del Estado. Según citó el diario peruano La República, Sánchez afirma que para la segunda vuelta se modificó el proceso de digitalizar y enviar escaneadas las actas de votación desde el exterior, como sí se hizo en la primera vuelta.
El dirigente no explicó cómo el cambio incidió en el resultado, pero Juntos por el Perú presentó un recurso de nulidad para los votos emitidos en el extranjero y manifestó que está dispuesto a recurrir a organismos internacionales.
“Advertimos que contabilizar dichos votos como hasta hoy lo viene haciendo la ONPE [la Oficina Nacional de Procesos Electorales], que es la misma autora de la ilegal modificación normativa, deviene un beneficio fraudulento a favor del partido político Fuerza Popular representado por Keiko Fujimori”, afirmó Sánchez en su cuenta de X. “Por ello, solicitamos [al Jurado Nacional Electoral] corregir esta transgresión al sistema electoral y a la democracia”, agregó.
“Ella ya está gobernando. Yo siempre he sostenido que este es el gobierno parlamentario de la señora K. Estas leyes proimpunidad y toda esta situación realmente es una vergüenza”, dijo Sánchez a los periodistas.
Luis Galarreta, candidato a la primera vicepresidencia por Fuerza Popular, dijo sobre Sánchez: “Hoy día nos damos cuenta de que es totalmente antidemocrático”.
En total, Fujimori reunió en el extranjero un apoyo de 63,3% (184.621 votos) frente al 36,6% del líder de Juntos por el Perú (106.621 votos). Esa diferencia, de casi 78.000 votos, fue vital para la dirigente.
La ventaja de Fujimori se repite en la mayoría de los países y en algunos es contundente. Según citó Infobae, en América del Norte arrasó: 5.332 votos a 2.047 en Canadá, 44.440 a 13.607 en Estados Unidos y 1.005 a 402 en México.
En América del Sur también fue la favorita. Por ejemplo, en Argentina ganó con 25.482 votos frente a 16.080, en Brasil por 2.769 a 2.203 y en Uruguay por 569 a 331. El único país de América en el que Sánchez la superó fue Cuba, pero reunió apenas 11 votos de los 16 emitidos.
En Europa, la diferencia fue menor que en América, con 59.726 votos para Fujimori y 47.226 para Sánchez. En Asia y Medio Oriente, la ventaja fue clara para Fujimori: 7.974 votos a 976. Pero se debió en enorme medida a la votación en Japón, de donde proviene su familia y donde se concentraron esos votantes. Allí ganó 7.492 a 775. La dirigente también fue la favorita en África, 30 a 20, y en Oceanía, 1.307 a 731.
Sánchez llamó este martes a los peruanos a una “resistencia patriótica” y los convocó a protestar el sábado en Lima contra lo que considera un fraude electoral, en repudio a la “persecución política” y para exigir la libertad del expresidente Pedro Castillo.
