El gobierno brasileño, que lidera el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, impulsará una serie de normas destinadas a la regulación de la publicidad de las empresas de apuestas deportivas.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, anunció este jueves en Brasilia que el viernes se publicarán dos normas para establecer nuevas restricciones a las campañas de apuestas y ampliar la supervisión del sector, de acuerdo con lo que informó la revista Carta Capital.
El cambio principal será la obligación de incluir una advertencia en todos los anuncios de apuestas. Las campañas deberán mostrar uno de los siguientes mensajes: “Las apuestas hacen perder dinero”, “las apuestas pueden causar adicción” o “las apuestas no son una inversión”.
Según informó el gobierno, el objetivo de estas nuevas normas es adoptar un modelo similar al utilizado en la publicidad de productos que suponen riesgos para la salud o para el consumidor.
Las nuevas normas también restringirán la forma en que las empresas pueden promocionar las apuestas. Se prohibirá crear una sensación de urgencia para animar al público a apostar de inmediato, presentar las apuestas como una fuente alternativa de ingresos, una inversión o una solución a dificultades financieras, así como utilizar historiales de ganancias anteriores para sugerir mayores probabilidades de ganar. “Cuando se muestra el historial de ganancias, se oculta el historial de pérdidas”, afirmó el ministro Durigan al presentar la nueva normativa.
Según el ministro, también refuerza la protección de niños y adolescentes. “Existe tolerancia cero ante la publicidad que busque, de cualquier modo, dirigirse a niños y adolescentes”, declaró, según consignó el diario Folha de Sāo Paulo.
El gobierno también prohibirá mezclar comentarios técnicos sobre eventos deportivos con recomendaciones que incentiven apuestas específicas; una práctica que, según el Ministerio de Hacienda, podría inducir a error a los consumidores. “No es lícito ni reglamentario inducir a error al consumidor mezclando comentarios de expertos –afirmando que una determinada apuesta es la mejor o que un camino específico es el correcto– para así otorgar una apariencia de respaldo técnico”, señaló Durigan.
Otra norma, emitida en forma conjunta con el Ministerio de Justicia, intensificará la lucha contra los operadores de apuestas ilegales.
Durigan afirmó que las empresas sin autorización para operar siguen teniendo prohibido hacer publicidad en Brasil y que los medios de comunicación y los anunciantes también tienen vetada la difusión de publicidad de estas plataformas.
Según el ministro, el gobierno ya ha dado de baja a más de 56.000 sitios de apuestas no autorizados.
Las empresas que incumplan las nuevas normas podrían enfrentarse a multas de hasta el 20% de sus ingresos, a la suspensión de su autorización de funcionamiento por un período de hasta 180 días y –en casos de reincidencia grave– a la revocación de su licencia.
Por otra parte, los responsables de publicar anuncios no autorizados estarán sujetos a sanciones conforme al Código de Defensa del Consumidor, incluidas multas que pueden alcanzar los 14 millones de reales, algo más de 2,7 millones de dólares.
