Por undécima noche consecutiva Estados Unidos bombardeó varias zonas de Irán, marcando un paso más en la escalada en este conflicto, cuyo fin parece estar lejano. De acuerdo con lo que informó la agencia de noticias iraní Fars, residentes de la zona notificaron haber escuchado explosiones en el noreste de Teherán, y también se reportaron cerca de Tabriz, en el noroeste del país.
Los ataques estadounidenses están en línea con la retórica agresiva del presidente Donald Trump, que este martes, en una conferencia de prensa que dio en la Casa Blanca junto con el presidente libanés, Joseph Aoun, dijo que “le queda mucho por hacer” en Irán.
Además, el líder del Partido Republicano se mostró escéptico con respecto a la reanudación de las conversaciones con las autoridades de Teherán y afirmó que Estados Unidos “no tenía interés en reunirse” con ellos. Esta afirmación se dio luego de que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, pidiera moderación a todas las partes en conflicto durante una reunión celebrada el martes con el ministro del Interior de Irán, Eskandar Momeni.
Sharif instó “a todas las partes a actuar con moderación y a abstenerse de acciones que pudieran desestabilizar aún más la región”, según un comunicado de su oficina, en el que se añadía que transmitió al ministro iraní que Pakistán seguiría actuando como mediador.
Pero la moderación parece no estar sobre la mesa, porque a los ataques de Estados Unidos se sumaron los que Irán lanzó contra instalaciones militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania.
Además, el conflicto regional parecer estar cerca de extenderse desde el estrecho de Ormuz hacia el otro extremo de la Península Arábiga, el estrecho de Bab el-Mandeb, que comunica el mar Rojo con el océano Índico. En esa zona los hutíes de Yemen, aliados de Irán, vienen amenazando con cerrar el paso a los buques petroleros de Arabia Saudita, que saca prácticamente la totalidad de su producción petrolera por ese lugar.
De hecho, este martes agencias internacionales informaron que dos barcos petroleros que transportaban crudo saudí hacia Asia cambiaron de rumbo en el mar Rojo tras recibir amenazas de los hutíes. Sobre este tema, Trump afirmó que los hutíes aún no habían cerrado el estrecho y amenazó con actuar contra ellos si lo hacían. “Hasta ahora no ha sucedido”, dijo Trump. “Si algo así ocurre, nos ocuparemos del asunto”, agregó.
Pero no conforme con estas amenazas, el presidente estadounidense fue más allá y dijo que iba a atacar nuevamente las instalaciones nucleares iraníes de Natanz “muy pronto”. En junio del año pasado, luego de un ataque estadounidense sobre el lugar, Trump había dicho que esas instalaciones habían quedado “totalmente arrasadas”, aunque al parecer por sus recientes declaraciones esto no fue así.
En el contexto de este panorama muy poco alentador, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, “está profundamente preocupado por la continua y creciente escalada militar entre Irán y Estados Unidos en los últimos días”, según lo que expresó su portavoz, Stéphane Dujarric.
“La crisis ya ha afectado a Irán, Baréin, Jordania, Siria, Irak, Arabia Saudita, Yemen, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos”, manifestó el vocero, quien agregó que Guterres está “particularmente preocupado” por los ataques a infraestructuras civiles en Irán, incluidas una central nuclear en construcción y una planta desalinizadora, así como por los ataques a “centrales eléctricas y plantas desalinizadoras en Kuwait y otros lugares”. “Tales ataques son inaceptables y deben cesar de inmediato”, dijo el funcionario.
