El gobierno de Pakistán instó a “todas las partes” involucradas en la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán a actuar con moderación, después de que un frágil alto el fuego se viniera abajo dando paso a una nueva oleada de ataques y contraataques.
“Un nuevo conflicto no beneficia a nadie”, declaró el miércoles el Ministerio de Asuntos Exteriores pakistaní en un comunicado. Asimismo, instó a ambas partes a cumplir los compromisos adquiridos en el memorando de entendimiento de Islamabad, negociado por Pakistán en abril, calificándolo como “una base duradera para el entendimiento, el respeto mutuo y la prosperidad compartida en la región y más allá de ella”.
Pese al empeoramiento de la situación y la vuelta de los ataques mutuos, Estados Unidos sigue comprometido a encontrar una solución con Irán, de acuerdo a lo que declaró un funcionario de la Casa Blanca, que habló bajo condición de anonimato con la agencia de noticias Reuters. El funcionario remarcó que las conversaciones técnicas con Irán continúan, señaló el funcionario.
Estados Unidos e Irán vienen intercambiando ataques desde el martes, habiendo aumentado las fuerzas de Washington el alcance y la intensidad de sus ofensivas desde la tarde del martes. Este jueves Estados Unidos lanzó nuevos ataques aéreos sobre el sur de Irán, horas después de que el presidente Donald Trump amenazara con intensificar el conflicto a menos que Irán dejara de atacar barcos en el estrecho de Ormuz.
Irán –que este jueves celebró la última jornada de las ceremonias fúnebres de su exlíder supremo, Alí Jamenei– respondió atacando objetivos en Kuwait y Qatar, aliados de Estados Unidos, y acusó a Washington de bombardear las proximidades de su única central nuclear.
Estos ataques recíprocos fueron los de mayor envergadura desde que Teherán y Washington firmaron un memorando de entendimiento el 17 de junio destinado a prorrogar el alto el fuego y abrir espacio a 60 días de negociaciones para una tregua permanente.
Las sirenas sonaron al menos tres veces en Bahréin, donde tiene su base la Quinta Flota de la Marina estadounidense. Además, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó haber lanzado el jueves por la tarde diez misiles balísticos contra la base militar jordana de Azraq, utilizada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos. No se registraron informes inmediatos de daños ni en Jordania ni en la región del Golfo.
Por su parte, la fuerza naval de la Guardia Revolucionaria de Irán declaró que los ataques estadounidenses estaban obstaculizando la reapertura del estrecho de Ormuz y señaló que el tránsito bajo supervisión iraní se había recuperado hasta alcanzar cerca del 50% de los niveles previos a la guerra durante las últimas dos semanas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, conversó con sus homólogos de Omán y Turquía y subrayó la necesidad de recurrir a la diplomacia para evitar una escalada en la región, particularmente en el estrecho de Ormuz, según indicó el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní.
Además, en declaraciones que fueron recogidas por la cadena catarí Al Jazeera, Araghchi, advirtió el jueves contra cualquier nuevo “aventurerismo” militar de Estados Unidos tras condenar los ataques estadounidenses contra Irán –calificándolos de violación del memorando de entendimiento de Islamabad– durante una conversación telefónica con el jefe del ejército de Pakistán, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní.
Paralelamente, en el contexto de aumento de las tensiones en la región, el ministro de Defensa, Israel Katz, declaró que el ejército de su país está preparado para una posible reanudación de las operaciones militares en Irán.
Según informaron medios israelíes, durante una ceremonia de graduación de pilotos en la base aérea de Hatzerim, celebrada junto al primer ministro Benjamin Netanyahu, Katz afirmó además que las tropas de su país no se retirarán de lo que denominó “zonas de seguridad” en el sur de Líbano, en Siria y en la Franja de Gaza.
