Cuando queda un poco más de un año para las elecciones presidenciales que se realizarán en Argentina en octubre del año que viene, los tres principales referentes del Partido Justicialista (PJ), además de otros jerarcas y dirigentes del sector, se reunieron en la noche del miércoles para comenzar a coordinar acciones.
El encuentro, celebrado durante cerca de cuatro horas en el Hotel Emperador de Buenos Aires, también significó el reencuentro político entre el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, el último candidato presidencial del sector, Sergio Massa, y Máximo Kirchner, heredero político de su madre, Cristina Fernández, quien se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria.
De acuerdo con lo que informó el portal Ámbito, el encuentro tuvo como eje principal el futuro de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), aunque también incluyó temas como el presupuesto y otras leyes que está impulsando el gobierno del presidente Javier Milei.
En la reunión también participaron los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Ricardo Quintela (La Rioja); Gildo Insfrán (Formosa); los jefes de las bancadas peronistas en el Congreso, Germán Martínez (Diputados) y José Mayans (Senado); y el senador Gerardo Zamora, exgobernador de la provincia de Santiago del Estero.
Fuentes presentes en la reunión le expresaron a Ámbito que los presentes coincidieron en la necesidad de sostener las PASO como una herramienta para construir una propuesta electoral amplia y competitiva.
Desde el Ejecutivo libertario tienen como una de sus prioridades la eliminación o suspensión de las elecciones primarias. La posibilidad de avanzar con esa modificación del calendario electoral es observada por el peronismo como una decisión que puede alterar la construcción de las candidaturas para 2027.
“Javier Milei tiene como principal objetivo político conseguir la reelección y todas sus decisiones estarían orientadas hacia ese propósito”, manifestó uno de los presentes en la reunión.
Para el PJ, las primarias son una herramienta clave de cara a las elecciones presidenciales del año que viene, ya que podrían convertirse en el mecanismo para ordenar las candidaturas dentro del peronismo, cuya interna está llena de tensiones.
De acuerdo a lo que informó el portal Noticias Argentinas, el Ejecutivo de Milei no tendría asegurados los votos para avanzar con una reforma electoral que pueda suprimir las elecciones primarias.
Los diez senadores pertenecientes a la Unión Cívica Radical se oponen a la eliminación de las PASO, y tampoco existe una posición unificada entre los bloques provinciales y los gobernadores que suelen acompañar las iniciativas del oficialismo.
En ese escenario, el peronismo busca garantizar que los mandatarios de Salta, Tucumán y Catamarca, además de los gobernadores de partidos provinciales, como Rolando Figueroa (Neuquén) y Hugo Passalacqua (Misiones), no acompañen la reforma electoral impulsada por La Libertad Avanza.
La estrategia apunta a repetir las negociaciones que el peronismo llevó adelante la semana pasada con gobernadores y bloques provinciales para impedir que el oficialismo construya mayorías propias en proyectos considerados centrales para la administración de Milei.
En el PJ confían en que, a medida que se acerque el proceso electoral de 2027, los gobernadores que hoy mantienen una relación de cooperación con Milei comiencen a tomar distancia del gobierno para proteger sus propios distritos.
La apuesta es que esas necesidades locales permitan construir acuerdos parlamentarios con el peronismo para frenar iniciativas como la reforma de la Ley General de Sociedades, el régimen de Zonas Frías y el Presupuesto 2027.
