La propuesta de enmienda a la Constitución (PEC) que elimina la jornada laboral de seis días de trabajo por uno de descanso, una de las banderas electorales del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, será considerada esta semana en la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) del Senado.
Tras ser aprobada a fines de mayo en la Cámara de Diputados, la ley quedó trancada en el Senado en el contexto de las tensiones que hubo en ese momento entre Lula y el presidente de la Cámara Alta, Davi Alcolumbre, legislador oriundo del estado de Amapá integrante del partido União, uno de los sectores políticos que integran el Centrão.
Pero el líder del Partido de los Trabajadores y candidato a la reelección en los comicios de octubre logró encauzar su relación con Alcolumbre para poder así llegar a esta instancia en la que la ley laboral será tratada en el Senado.
De acuerdo con lo que informó el diario O Globo, si la propuesta logra avanzar en la CCJ, la ley debe ser aprobada en dos votaciones por el pleno del Senado, con al menos 49 votos en cada una de las instancias. Al tratarse de una enmienda a la Constitución, no requiere sanción presidencial. Si los senadores mantienen íntegro el texto de la Cámara, la PEC podrá ser promulgada por el Congreso.
El marco general de la PEC implica que la duración de la jornada laboral normal no podrá exceder las ocho horas diarias ni las 40 horas semanales, permitiéndose la compensación de horarios y la reducción de la jornada mediante un acuerdo o un convenio colectivo.
Actualmente, el límite es de 44 horas semanales, seis días a la semana. Además, de acuerdo con la legislación promovida por el gobierno, habrá dos días de descanso semanal remunerado, uno de los cuales será preferentemente en domingo. Con la ley actual, es obligatorio solamente un día de descanso.
Otro detalle de la PEC indica que excepcionalmente, los convenios o acuerdos colectivos de trabajo podrán establecer un régimen compensatorio que asegure, en promedio, dos días de descanso semanal remunerado al mes, garantizando el disfrute de al menos uno de los días dentro de un período máximo de una semana laboral.
Paralelamente, una nueva ley regulará los supuestos y condiciones en los que la duración de la jornada y los días de descanso semanal remunerado podrán regirse por sistemas diferenciados, pero siempre respetando los límites previstos en la PEC.
También está previsto que pensando en proteger a las pequeñas empresas se cree una ley complementaria que podrá crear medidas temporarias para mitigar los efectos de la nueva legislación laboral, siempre y cuando se preserven las fuentes laborales.
La legislación que se votará en comisión del Senado esta semana además prevé que no habrá reducción de salarios ni de los salarios mínimos por categoría.
Según los mecanismos previstos por la Constitución, en caso de ser aprobada, la PEC entrará en vigor en un plazo de 60 días, en los que la jornada laboral ordinaria no excederá las 42 horas semanales. Un año después de esos primeros 60 días, la jornada laboral ordinaria no excederá las 40 horas semanales.
