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Mundo América
Escombros de un edificio derrumbado tras un terremoto en Pereira, Colombia, el 11 de agosto. · Foto: Jaime Saldarriaga, AFP

Escombros de un edificio derrumbado tras un terremoto en Pereira, Colombia, el 11 de agosto.

Foto: Jaime Saldarriaga, AFP

Terremoto en Colombia: la cifra de fallecidos asciende a 181 personas

En tanto, el número de heridos supera las 1.200 personas y el gobierno colombiano pondrá en marcha un “plan de choque” para asistir a los desplazados por el sismo.

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Continúan las tareas de rescate y hallazgo de desaparecidos a un día del terremoto de magnitud 7,4 en la escala Richter que afectó a Colombia, con mayor incidencia en los departamentos de Chocó, Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y Quindío.

De acuerdo con un reporte preliminar de la Asociación de Ciudades Capitales de Colombia (Asocapitales) –órgano que engloba a las principales ciudades del país– y actualizado en la mañana del martes, eran 181 las personas fallecidas por el terremoto. El conteo de heridos, en tanto, alcanzó las 1.246 personas.

La catástrofe natural tuvo lugar tan solo tres días después de que asumiera el flamante presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, que dispuso la instalación de un puesto de mando unificado y recorre los principales departamentos afectados desde la tarde del lunes. El lunes visitó las capitales departamentales de los departamentos de Chocó, Quibdó y Valle del Cauca, en Cali; mientras que el martes se desplazó a Pereira, en Risaralda, Manizales, en Caldas, y Armenia, en Quindío.

En un mensaje grabado desde el puesto de mando unificado de Cali y difundido en redes sociales en la mañana del martes, De la Espriella expresó la preocupación del gobierno por encontrar a las personas desaparecidas en la ciudad, que estimó en 188, así como en otros lugares. “En ese punto en particular es donde vamos a concentrar la acción del Estado”, sostuvo el mandatario.

El presidente colombiano aseguró que únicamente para la ciudad de Cali, y a partir de las solicitudes de su alcalde, Alejandro Eder Garcés, y la gobernadora de Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, su administración dispuso de 228 rescatistas para las tareas de búsqueda y rescate en el lugar, así como de 105 ingenieros militares abocados a otras actividades.

Asimismo, De la Espriella dijo que el gobierno nacional contabilizaba hasta ese momento un total de 5.000 viviendas averiadas y/o colapsadas. También tres hospitales inutilizados y otros 18 con afectaciones varias, así como 39 centros educativos afectados por el terremoto. En respuesta, explicó, su gobierno pondrá en marcha un “plan de choque” para asistir a las personas desplazadas por el sismo. Resumió que este consistirá en “un subsidio para que puedan mudarse a otro lado”, seguido de tareas de recuperación de sus viviendas. “Por supuesto, se necesita agua, plantas eléctricas, carpas: estamos en la concepción de todo eso, y debo decir que el sector privado, los empresarios, se han portado muy bien”, añadió.

Asimismo, apuntó a “un fenómeno bien particular que ha ocurrido desde el momento en que se presentó la tragedia”, que resumió como “saqueos y problemas de orden público”, por lo que anunció el despliegue de alrededor de 1.000 hombres a partir de la mañana del miércoles, que estarán “protegiendo y resguardando la ciudad para evitar desmanes y situaciones que alteren el orden público”.

Luego de que De la Espriella le cediera la palabra, Eder Garcés recordó que su oficina dispuso “la militarización de Cali” y la puesta en marcha del toque de queda, que quedará en efecto a partir de las 20.00 de este martes. “Ya se están desplegando 600 tropas iniciales, como lo mencionaba el presidente, y de aquí a la madrugada llegarán las 400 o 500 que quedan faltando”, explicó.

El alcalde de Cali matizó que la medida “no afectará las operaciones de rescate”, dado que los rescatistas y voluntarios podrán continuar con su trabajo, así como otros “miembros de la fuerza pública, médicos y personas que estén trabajando en el rescate”. Justificó la medida, a la que calificó de necesaria “para salvaguardar la seguridad” y llamó a la población a mantenerse unida.