Declaraciones recientes del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, fueron causa de repudio y preocupación, y motivaron que el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, lo convocara este miércoles a una reunión.
La semana pasada, durante el encuentro de la ultraderecha internacional denominado Foro de Madrid, que sesionó en Santiago, Judd defendió la llamada “doctrina Donroe”, con la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, considera a América Latina como el patio trasero de su país.
“La doctrina Donroe es diferente en cada país, y los embajadores estamos empoderados para implementarla según calce en cada país. Lo genial de esto es que cuando tenemos administraciones como la del presidente [chileno, José Antonio] Kast, se convierte en algo muy fácil”, dijo Judd, y agregó que en Chile esa doctrina se está aplicando.
Días después de esas afirmaciones, que fueron vistas como una forma de tratar al gobierno chileno como subordinado a Washington, el embajador volvió a causar reacciones de rechazo. En una entrevista con CNN se refirió al estallido social de octubre de 2019, que surgió a partir de un aumento del boleto y derivó en reclamos de transformaciones más profundas.
“En 2019, lo que nuestra inteligencia dice es categóricamente que provino de organizaciones de izquierda o de ideología de izquierda”, dijo Judd.
El embajador dijo que no entregó “esa información a la Justicia chilena” porque es algo que “ocurrió en 2019” y “no está en disputa en este momento”, pero dio a entender que si el gobierno la solicitara, se la brindaría.
El presidente del Partido Comunista de Chile, Lautaro Carmona, dijo al diario La Tercera que desde que asumió el cargo, Judd hace “una intervención abierta y grosera”, y le “falta el respeto absolutamente a la contraparte, que es en este caso el gobierno” de Chile. Afirmó que si el embajador habla con “tanta seguridad”, cabe preguntarse cómo obtuvo esa información y consideró que todas las respuestas son “negativas”, entre ellas, que ese movimiento de 2019 estuviera “o promovido, o creado, o infiltrado por la CIA”.
Tras esos dichos, el canciller Pérez Mackenna convocó al embajador a una reunión este miércoles. A la salida, Judd relativizó sus declaraciones. “Tenemos la misma información que sus policías”, dijo a periodistas, y afirmó que su conclusión se fundamenta en los análisis de políticos, académicos y fuerzas policiales de Chile, según citó El Mostrador. Aclaró que Washington no envió “ningún investigador a Chile” y que no lo haría sin invitación del gobierno chileno.
Comunidad palestina de Chile
El Parlamento de Chile aprobó el martes una interpelación a Pérez Mackenna por varios asuntos, entre ellos la relación con Washington y las declaraciones del embajador en Israel, Gabriel Zaliasnik, en contra de la comunidad palestina de Chile, la más grande del mundo fuera de territorio palestino.
En una entrevista en el programa Defending Israel, del canal estadounidense JBS, Zaliasnik dijo que esa comunidad en realidad es “pequeña, de 20.000 a 25.000 personas en este momento”, y que “obviamente juegan con los números” para aparentar ser más. “En algún momento dijeron que eran 250.000, hace 20 años. De repente, hace dos años eran 500.000. Ahora dicen que son 800.000”.
El diputado socialista Nelson Venegas dijo a la emisora BioBio que el embajador “no puede seguir” en el cargo porque “actúa más como activista sionista que como representante de Chile”. Para Venegas, Zaliasnik “descalifica a más de 500.000 chilenos compatriotas de origen palestino”.
El embajador lamentó “haber utilizado términos que pueden resultar ofensivos para la comunidad palestina”.
Poco antes, en agosto, la polémica la protagonizó el embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi, quien cuestionó públicamente una exposición sobre Gaza que realizó la municipalidad de Viña del Mar. El diplomático ya había causado indignación al calificar a la comunidad palestina en Chile como una “organización radical”.
Varios parlamentarios denunciaron esa conducta por considerarla “injerencista” y llamaron al gobierno a exigir respeto por las instituciones chilenas.
Más de 70 políticos, académicos y dirigentes sociales, así como organizaciones civiles, expresaron en una carta pública su “profunda preocupación y condena” por las “injerencias” del embajador de Israel en Chile y porque entienden que actúa como un “apologista” de la ofensiva israelí contra el pueblo palestino.
