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Mundo América
Marco Rubio durante una conferencia de prensa de Donald Trump, el 22 de setiembre, en el marco de la  81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. · Foto: Brendan Smialowski, AFP

Marco Rubio durante una conferencia de prensa de Donald Trump, el 22 de setiembre, en el marco de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York.

Foto: Brendan Smialowski, AFP

Senadores de Estados Unidos denuncian injerencia de Washington en el proceso electoral de Brasil

En una carta dirigida a Marco Rubio, piden que el gobierno de Trump se comprometa a reconocer los resultados de las elecciones.

Tres integrantes del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, los demócratas Jeanne Shaheen, Tim Kaine y Peter Welch, enviaron este martes una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, para expresarle su “preocupación ante las acciones de la administración” del presidente Donald Trump. Afirman que se están ejerciendo presiones que amenazan la “alianza estratégica con Brasil y socavan la segunda democracia más grande del hemisferio occidental de cara a las próximas elecciones presidenciales de octubre”.

“A lo largo del segundo mandato del presidente Trump, hemos visto a funcionarios estadounidenses participar en una campaña de injerencia y desestabilización en Brasil”, afirman, y mencionan como ejemplo la aplicación de aranceles y “sanciones selectivas para intentar influir en el fallo de la Corte Suprema de Brasil en el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro” por intento de golpe de Estado.

Afirman que esta actitud contrasta con la de 2022, cuando “inmediatamente después de anunciarse los resultados electorales, Estados Unidos actuó con rapidez –en coordinación con aliados y socios– para reconocer la victoria” del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, “contribuyendo así a restar legitimidad a los intentos de impugnar o revertir el resultado”.

Los senadores denuncian que en la actualidad Washington ejerce una “presión diplomática, económica y política”, lo que refleja “un patrón más amplio y profundamente preocupante de injerencia por parte de la administración Trump en recientes procesos electorales de América Latina, como se observó durante las elecciones legislativas de mitad de mandato en Argentina y las elecciones presidenciales en Honduras y Colombia”. Para los tres integrantes del Comité de Relaciones Exteriores, este patrón conlleva el riesgo “no solo de socavar la integridad de los procesos electorales en cada país, sino también de erosionar progresivamente la confianza del electorado en los procesos y las instituciones democráticas de toda la región”.

A partir de esa preocupación solicitan que el Departamento de Estado explique “cómo coordina sus objetivos en materia de democracia y derechos humanos con los socios regionales del hemisferio occidental, particularmente en lo que respecta a la asistencia técnica o la supervisión de los procesos electorales y judiciales”, y llaman al gobierno a responder si se comprometerá a reconocer el resultado de las elecciones de Brasil y “a mantener relaciones diplomáticas normales con el candidato que sea elegido libre y justamente por el pueblo brasileño”.

En el texto señalan que hubo un período de cierta distensión, “que incluyó conversaciones directas y cordiales entre los presidentes Trump y Lula”, pero que se terminó cuando Darren Beattie, “conocido extremista de ultraderecha y supremacista blanco”, fue designado asesor principal para asuntos de Brasil en el Departamento de Estado. Entonces, recrudeció la campaña y se aplicaron nuevos aranceles al país sudamericano, afirman.

Según informó el periódico The Hill, Beattie fue designado asesor en febrero, y en marzo se le negó la visa para ingresar a Brasil. La cancillería brasileña dijo entonces a la agencia Reuters que Beattie había omitido o falseado “información relevante sobre el motivo de la visita”. Este año, Brasil impidió el ingreso a más de un diplomático estadounidense por sospechas de que viajaban para sembrar dudas sobre el sistema electoral del país.

Antes de la carta de este martes, se conoció otra, la semana pasada, en la que un grupo de 31 integrantes de las dos cámaras del Congreso estadounidense también denunció intentos de injerencia diplomática, económica y política de Estados Unidos en Brasil.

Los congresistas manifestaron su preocupación y pidieron explicaciones. Mencionaron los aranceles, las sanciones a jerarcas y la decisión de catalogar como “narcoterroristas” a grupos criminales como el Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital, una medida que abre la posibilidad de nuevas acciones contra Brasil y sus instituciones.

También en ese texto se menciona la designación de Beattie, y los congresistas agregan que varias de las decisiones que denuncian fueron adoptadas por el gobierno de Trump después de que dirigentes del entorno del candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro se contactaran con funcionarios de Washington.

Los firmantes pidieron que el gobierno pusiera fin a estas prácticas y advirtieron que “en lugar de ayudar a defender la democracia brasileña, Estados Unidos está actuando como agente de injerencia y desestabilización, utilizando presión diplomática, económica y política de maneras que ponen en riesgo a las instituciones democráticas” brasileñas.