Las autoridades británicas investigan las causas detrás de lo que se supone un atentado fallido contra una base de la Royal Air Force (RAF) ubicada en las inmediaciones del pueblo de Fairford, en el condado de Gloucestershire, que es utilizada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos para el repostaje de aviones que efectúan ataques contra Irán.
El uso de la base aérea por parte de fuerzas estadounidenses para llevar a cabo ataques “defensivos” contra Irán fue autorizado por el ex primer ministro británico, Keir Starmer, a principios de este año. Como consecuencia, el lugar fue señalado entonces por la Guardia Revolucionaria de Irán como un objetivo legítimo, informó la cadena Reuters.
Según informó la BBC, el ataque sobre la base se vio frustrado luego de que las fuerzas de seguridad locales recibieran información sobre tres “vehículos sospechosos” que se dirigían hacia esas instalaciones sobre la medianoche del domingo. Como resultado, las fuerzas de seguridad acordonaron los alrededores, algo que incluyó la evacuación del poblado cercano de Whelford, y desplegaron un robot utilizado para el desarme de explosivos, consignó ese medio británico.
Las investigaciones continúan para determinar las causas detrás del presunto ataque, por el que fueron detenidas cinco personas de nacionalidad británica, según informó Reuters, que citó información policial. Por su parte, y consultada acerca de si hay otras personas vinculadas al hecho, la jefa temporal de la Policía de Gloucestershire, Maggie Blyth, aseguró en una conferencia de prensa el domingo que la situación está “contenida”, y que el caso pasó a manos de la Policía Antiterrorista (CTP, por sus siglas en inglés), por lo que no puede proporcionar mayor información al respecto.
El director de la CTP, Laurence Taylor, dijo ante los medios que, luego de una serie de “extensas investigaciones y entrevistas”, los detenidos fueron liberados bajo fianza y “restricciones estrictas en cuanto al desplazamiento y el contacto con otras personas”. Habían sido arrestados por delitos vinculados con explosivos y sospechas de orquestar un acto terrorista, bajo fianza.
Fairford dijo que el organismo que dirige no es ajeno al “contexto geopolítico” que rodea a la base aérea, y remarcó que actualmente se están llevando a cabo las investigaciones pertinentes con una “mente abierta” al respecto. “Estén seguros de que estamos considerando esto desde todos los ángulos posibles, incluyendo la posibilidad de que la acción haya sido llevada a cabo activamente por intermediarios o personas que, a sabiendas o no, actuaran en nombre de un Estado extranjero”, resumió.
Los ataques tienen lugar en simultáneo con el congreso anual del gobernante Partido Laborista, desde donde el canciller del gobierno británico, Ed Miliband, afirmó que estos hechos se presentan como un recordatorio de las “amenazas” a las que se enfrenta el país. Por su parte, y en esa línea, la secretaria del Interior, Shabana Mahmood, llamó a “permanecer vigilantes”, y advirtió a quienes deseen atacar a su país que jamás vencerán.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la “fantástica” detención, y dijo que los sospechosos habían estado bajo investigación conjunta de autoridades de ambos países, a pesar de que la información consignada por medios ingleses indica lo contrario. “Querían causar un gran daño a nuestro [sic] fuerte, y trabajar con los británicos salió muy bien. Pudo ser Scotland Yard, no lo sé, tienen muchos de esos”, dijo en diálogo con la prensa, mientras descendía de un avión.
Asimismo, la embajada de Irán en Reino Unido repudió este lunes las “especulaciones maliciosas y sin fundamento” que vinculan al país con el ataque. En un escueto comunicado, la sede diplomática argumentó que dichas versiones “no cumplen con otro propósito sino difundir propaganda” contra el país, como corolario de “los actos criminales de agresión cometidos por Estados Unidos y el régimen de Israel”. Es así que anunciaron que se reservan el derecho de “tomar las medidas legales adecuadas, según sea necesario, para salvaguardar los derechos e intereses del país y de su pueblo” ante “narrativas mediáticas engañosas y perjudiciales”.
