El candidato a la presidencia de Brasil Flávio Bolsonaro viajó junto a su familia, en enero de 2025, en un avión que pertenecía a una sociedad de la que formó parte el exbanquero Daniel Vorcaro, preso por la quiebra fraudulenta del banco Master, según una investigación de la revista brasileña Piauí.
Este vínculo con Vorcaro se agrega a otros que ya están bajo investigación de la Policía Federal y la Fiscalía. En 2025, Bolsonaro le solicitó al banquero un aporte económico de más de 11 millones de dólares para financiar una película sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. La entrega de esos millones está bajo investigación de la Justicia. La Policía Federal sospecha que esos recursos fueron enviados hacia Estados Unidos, mediante una trama de empresas, y utilizados para financiar la estadía en ese país de otro de los hijos de Jair Bolsonaro, Eduardo, que se ha dedicado desde 2025 a hacer lobby a favor de su familia y su partido ante el gobierno de Donald Trump.
La nueva información publicada por la revista señala que Flávio Bolsonaro utilizó el avión vinculado con Vorcaro para volver desde Florida, Estados Unidos, hasta Brasilia. En ese viaje, agrega la revista, lo acompañaron su esposa, sus dos hijas y el empresario Willer Tomaz, que también participaba en la sociedad dueña del avión.
La revista señala que este sería “el mismo jet ejecutivo de alta gama” en el que supuestamente viajó el ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, que también ha sido acusado de mantener nexos con el banquero, que integró la sociedad dueña del avión hasta setiembre de 2025.
El diario O Globo informó la semana pasada que Flávio Bolsonaro y Tomaz habían viajado juntos a Estados Unidos en enero de 2025 para asistir a la investidura de Donald Trump. Según Piauí, ni el candidato del Partido Liberal ni la defensa de Vorcaro quisieron responder preguntas sobre este nuevo nexo que aparece entre Flávio Bolsonaro y el banquero preso.
El viaje tuvo lugar, por otra parte, en momentos en que Flávio Bolsonaro le pedía a Vorcaro que enviara el dinero que supuestamente se utilizaría en la película Dark Horse. Un informe de la Policía Federal señala que los fondos solicitados exceden por largo el costo de otras películas de características similares producidas en Brasil.
Por su parte, el Partido de los Trabajadores (PT), del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que compite por la reelección, pidió el miércoles al Tribunal Superior Electoral que investigue el financiamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro para determinar si recibió fondos desde el exterior, en efectivo o servicios, destinados a su campaña y eludiendo las leyes que regulan esos aportes en Brasil.
En particular, el PT pide que se investigue si existieron aportes de algunas organizaciones, entre ellas Rockbridge Network, un grupo que tiene entre sus fundadores al vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance.
Otras sospechas del PT apuntan a perfiles extranjeros que difundieron en la plataforma de apuestas estadounidense Polymarket contenidos sobre un supuesto crecimiento en intención de voto de Flávio Bolsonaro, que no proviene de encuestas. El partido pide que se investigue quién pagó por esos contenidos e identifica a 11 cuentas que los promocionaron en los últimos días.
