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Paysandú Sociedad
Guadalupe Caballero. · Foto: Santiago Fleitas

Guadalupe Caballero.

Foto: Santiago Fleitas

Guadalupe Caballero: “La demanda social ha crecido y la respuesta debe construirse entre todas las instituciones”

Guadalupe Caballero destacó los desafíos actuales vinculados al aumento de la vulnerabilidad social, la atención alimentaria y el acompañamiento a distintas franjas de la población.

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La Dirección de Promoción Social y Desarrollo de la Intendencia de Paysandú gestiona una amplia red de servicios que abarca desde policlínicas y centros CAIF hasta comedores, programas para adultos mayores, residencias estudiantiles y acciones de inclusión social en todo el departamento.

“Es un área muy grande que abarca no solamente Paysandú ciudad sino también el interior del departamento”, explicó Caballero en entrevista con la diaria. La dirección administra ocho policlínicas distribuidas entre la capital y localidades del interior, además de ocho centros CAIF y un Centro Siempre. A ello se suma el trabajo con adultos mayores, espacios de inclusión digital en convenio con Antel, el sistema de comedores, la distribución de canastas alimentarias y programas comunitarios.

Uno de los proyectos que actualmente impulsa la dirección es la iniciativa para que Paysandú sea reconocida como ciudad amigable con las personas mayores, un programa promovido por la Organización Mundial de la Salud. “Cuando hablamos de accesibilidad no estamos hablando solamente de cuestiones arquitectónicas. También existen barreras emocionales, de sensibilización y de integración social que son mucho más difíciles de derribar”, señaló.

La jerarca indicó que el trabajo apunta especialmente a combatir situaciones de soledad y aislamiento que afectan a muchas personas mayores. En ese marco, la Intendencia mantiene intercambios con ciudades que ya han alcanzado esa certificación, como Córdoba, en Argentina.

Educación para salvar vidas

Entre las iniciativas más recientes figura el proyecto “Héroes”, orientado a escolares y enfocado en la detección temprana de accidentes cerebrovasculares (ACV). “Sabemos que el tratamiento temprano es fundamental. Queremos enseñarles a los niños a reconocer los primeros síntomas porque muchas veces son quienes están más cerca de sus abuelos y pueden alertar a tiempo”, explicó. La propuesta comenzará en una escuela y luego se extenderá gradualmente a otros centros educativos. Caballero destacó además la coordinación que existe entre la Intendencia, ASSE, RAP y Comepa para garantizar atención sanitaria en distintas localidades.

La Intendencia aporta infraestructura y personal de enfermería en las policlínicas, mientras que ASSE y RAP suministran insumos y financian las horas médicas. Además, se realizan giras médicas periódicas que permiten llegar a los puntos más alejados del departamento.

Uno de los avances recientes fue la incorporación de un médico permanente en Gallinal y zonas cercanas que habían quedado sin cobertura luego de la partida del doctor Campero, un profesional muy reconocido en la región. “Costó mucho conseguir que un médico eligiera radicarse en una localidad del interior. Fue un trabajo de años, pero finalmente se logró cubrir esa necesidad”, señaló.

El desafío de las adicciones

La directora reconoció que el problema del consumo de drogas también se manifiesta en pequeñas localidades del interior. “Las adicciones han llegado a todas partes. Hay problemáticas vinculadas a la falta de servicios y oportunidades para los jóvenes, especialmente en algunas zonas alejadas de la capital departamental”, afirmó. Para enfrentar esa realidad, la Intendencia trabaja junto a la Junta Departamental de Drogas, la Junta Nacional de Drogas, organismos nacionales y gobiernos locales.

“Vamos a los lugares donde existe una mayor demanda y trabajamos con información proporcionada por médicos, alcaldes e instituciones. Sabemos que no es suficiente, pero es una tarea permanente”, agregó.

Uno de los aspectos que más preocupa a la dirección es el incremento de la demanda en los comedores. Actualmente funcionan comedores periféricos en Chaplin, Curupí, Suroeste, Vista Hermosa y el comedor de la calle Uruguay, además de otros centros de mayor porte como el ubicado en el barrio 101, donde se elaboran alimentos para distintos programas. A ello se suma el comedor estudiantil, que atiende actualmente a unos 700 estudiantes en convenio con la Universidad de la República. “Hemos duplicado la cantidad de estudiantes atendidos respecto al año pasado”, indicó Caballero.

También se desarrollan convenios con UTU, CECAP y diversos clubes deportivos. Un ejemplo es el acuerdo que permitió ampliar de unos 35 o 40 beneficiarios a aproximadamente 140 jóvenes que reciben alimentación diaria. La jerarca señaló que la demanda también aumentó entre la población general, especialmente durante los meses más fríos. “INDA aporta algunos alimentos y una partida económica, pero la Intendencia debe realizar una inversión importante para completar cada plato de comida”, explicó.

Incluso cuestionó algunos criterios establecidos a nivel nacional para definir las porciones alimentarias. “Muchas veces esos gramos que se calculan desde una oficina son la única comida del día para una persona. Por eso nosotros en Paysandú damos más de lo que está establecido”, sostuvo.

Situación de calle y movilidad entre departamentos

Según Caballero, buena parte del aumento registrado en los comedores periféricos está relacionado con el crecimiento de la población en situación de calle. “La mayoría de las personas que hoy se encuentran en situación de calle en Paysandú no son oriundas del departamento”, afirmó. Indicó que los datos surgen del trabajo coordinado en la Mesa Interinstitucional de Políticas Sociales y que aproximadamente el 10% corresponde a personas de Paysandú, mientras que el resto proviene de otros departamentos.

La situación se ha visto agravada por las bajas temperaturas y la necesidad de ampliar la capacidad de los refugios temporales. “El refugio, el Batallón y otros espacios habilitados han trabajado al límite de su capacidad”, señaló. Más estudiantes universitarios y primera generación de profesionales Otro fenómeno que la directora considera relevante es el aumento de estudiantes universitarios provenientes de sectores históricamente alejados de la educación terciaria.

“Muchos de los jóvenes que hoy están estudiando son la primera generación universitaria de sus familias”, destacó. En ese contexto, la residencia estudiantil impulsada por la Intendencia cumple un papel estratégico. El complejo cuenta con capacidad para 140 estudiantes y actualmente aloja a 78 jóvenes, de los cuales 23 reciben una bonificación total. La residencia está abierta a estudiantes universitarios y terciarios mayores de 18 años, incluyendo alumnos de la Universidad Tecnológica (UTEC).

Caballero subrayó que el objetivo es seguir generando oportunidades para que jóvenes del interior puedan acceder a la educación superior sin que las dificultades económicas constituyan una barrera. “Lo importante es que cada vez más jóvenes tengan la posibilidad de estudiar y proyectar un futuro diferente”.