El cuento «Wakefield» de Nathaniel Hawthorne, supuestamente inspirado en un hecho real, se convirtió en un clásico apenas se publicó, en 1835, y desde entonces ha sido analizado y reversionado por autores de todo el mundo. Carlos Rehermann parte de este relato sobre vidas abandonadas, identidades falsas y vacíos pero elige narrar el punto de vista de quien se queda. Aquí tampoco nada es lo que parece