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Diego Martini

Adrián Balboa, de Danubio, y Enzo Pérez, de Juventud, ayer, en el Parque Artigas de Las Piedras. Foto: Iván Franco

Lea y repita

Danubio viajó a pelear. A defender su título de campeón. A no hacerle caso a la presión que le metió Peñarol y a cuidar su chacrita como nunca. La parada no era fácil. Juventud es una de las sensaciones del Apertura, y en su Parque Artigas se hace más que fuerte. El equipo de Leo Ramos metió un gol, ganó minutos y llegó al final. Sigue en la punta, se afianza, y sueña con verse campeón otra vez.
Hinchas de Rampla Juniors, ayer, en el Parque Osvaldo Roberto. Foto: Mauricio Kühne

Pica, pica

“Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner”, entonó La Vela Puerca. Esto fue lo que motivó a Jorge Chifle Barrios a hacer que sus jugadores se enchufaran. A potenciarlos, mimarlos, exigirles y obligarlos. Por eso el viejo Rampla triunfó en Sayago: sabe que su momento es frágil, que camina al borde de la cornisa, pero la luz al final del túnel está ahí, cerca, y no es necesario cruzar la bahía para encontrarla.
Mauricio Larriera. / Foto: Pablo Nogueira

“No marearme es mi gran patrimonio”

Apasionado del fútbol y del carnaval, le gusta cantar y se considera fastidioso consigo mismo, ansioso y humilde. Vive con su esposa y dos hijas de 13 y 19 años. Mauricio Larriera, el director técnico de Racing, no cree en la suerte y aspira a dirigir en diversos países. Sus referentes son Marcelo Bielsa, Gerardo Pelusso y Óscar Washington Tabárez.