El ministro de Economía argentino, Amado Boudou, dijo que la oposición intentó demorar la aprobación del presupuesto nacional para 2011 al devolverlo desde la Cámara de Diputados a una comisión parlamentaria que lo había estudiado. Boudou anunció que el gobierno “instrumentará los mecanismos necesarios para administrar el país”.

El diputado Héctor Recalde, al igual que otros oficialistas, recordó que cada ex presidente desde el retorno a la democracia -Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde- tuvo su presupuesto, aunque no contara con mayoría en las cámaras, como le ocurre ahora al oficialismo, que en 2009 la perdió en Diputados. “Volver a comisión es una manera de no tratar el presupuesto, de dejar a la presidenta sin presupuesto”, agregó el diputado en declaraciones publicadas por la agencia estatal Télam. Si la oposición gana en 2011 hará su propio presupuesto y “nosotros se lo vamos a votar, si somos minoría, como hicimos siempre”, concluyó.

Boudou, dijo que la oposición intenta “dilatar una situación” y que “ni siquiera está marcando el camino hacia donde quiere ir” porque “lo único que busca es ponerle palos en la rueda al gobierno”. Puntualizó que el proyecto oficial ingresó al Congreso en “tiempo y forma” y que si bien “tuvo un tratamiento bastante dilatado” en comisión, se esperaba que ayer tuviera media sanción.

Por otro lado, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, se refirió a denuncias de presiones, coimas y otras irregularidades, hechas por la oposición, y dijo a Télam que “la falta de pruebas y consistencia en sus acusaciones oculta el verdadero objetivo”, que es “dejar a Cristina [Fernández, la presidenta] sin presupuesto, tratando de perjudicar al gobierno, cuando en realidad al que perjudican es al conjunto de los argentinos, atentando contra las excelentes perspectivas de crecimiento para el año próximo”.

Por ejemplo, la titular de la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió, acusó a diputados de Propuesta Republicana (PRO) de irse al momento de votar y al gobierno de presionarlos para que lo hicieran. El diario La Nación indicó que la diputada Cynthia Hotton, del partido Valores para mi País -afín al vicepresidente opositor, Julio Cobos-, denunció “ofrecimientos espurios” del oficialismo para permitir la adopción del presupuesto.

El diputado oficialista Carlos Kunkel respondió: “Yo digo que es al revés: ella anduvo tanteando a ver si en algún lado había algo para alquilar su voto”. Kunkel dijo que el comportamiento de la oposición le da “vergüenza ajena”.

Las acusaciones decidieron a los diputados de la oposición a convocar para el martes una sesión especial de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la cámara baja, presidida por la peronista disidente Graciela Camaño, para tratar el tema.

El proyecto de presupuesto ingresado por el Poder Ejecutivo contó con los votos de diputados opositores cuyos partidos gobiernan su provincia, como es el caso de los representantes de Neuquén, Corrientes, Santiago del Estero, Catamarca y Tierra del Fuego, indicó Télam.

La oposición también había planteado su presupuesto. El diputado de la CC Alfonso Prat Gay dijo que “no es un modelo alternativo de gobierno” sino que “es el presupuesto del gobierno con mayor control” y con otras prioridades.

Ni la propuesta oficialista ni la opositora lograron ser adoptadas y el debate terminó centrándose en denuncias de corrupción. En ese contexto, la oposición propuso por segunda vez en la sesión que el proyecto volviera a la Comisión de Presupuesto y Hacienda, y ganó la votación por 117 votos a favor y 112 en contra, relató la página web del Congreso argentino, Parlamentario. El grupo de trabajo deberá estudiar el texto otra vez e intentar unificar los criterios para destrabar la situación estancada y que uno de los dos proyectos de Presupuesto pueda ser aprobado. El miércoles se podría volver a votar.