El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), David Matamoros, declaró ayer “irreversible” la tendencia de los votos escrutados que dan como ganador de las elecciones al conservador Hernández, del gobernante Partido Nacional, con 34,08% de los votos, seguido por Xiomara Castro, de Libertad y Refundación (Libre), con 28,92%. “No declaramos ganador, pero afirmamos que el resultado no va a variar”, dijo Matamoros.

Sin embargo, las denuncias de fraude e irregularidades se han multiplicado. En el perfil de Facebook del TSE se pueden ver decenas de denuncias sobre incongruencias entre los datos que obtuvieron quienes fiscalizaron el escrutinio y los que se reflejan en las actas publicadas por esa institución. Algunas de las que más se han divulgado son las denuncias de que 20% de las actas de las mesas receptoras fueron sometidas “arbitrariamente” a auditoría y todavía no se computaron, y de que en otras mesas los partidos minoritarios no obtuvieron ningún voto, pese a que había candidatos de esas formaciones que votaban allí o usuarios de redes sociales que aseguran que votaron por ellos en ese lugar.

Además, el TSE no ha explicado por qué el total de mesas a escrutar aumentó, entre el lunes y el martes, de 15.147 a 16.135, tal como se puede verificar en la web donde se publica el avance del escrutinio. Otras denuncias de usuarios en las redes sociales se refieren a incongruencias en los datos del sitio web del TSE porque en varias mesas se contabiliza cierta cantidad de votos pero en el acta, que se adjunta escaneada, el número es otro. También se cuestiona el avance de datos durante la madrugada, horario en el que el TSE no trabaja en el escrutinio.

Libre sigue sin aceptar estos resultados, pero no es el único que manifestó molestia. El candidato del Partido Anti Corrupción, Salvador Nasralla, dijo que se pronunciará cuando el escrutinio se complete y afirmó: “Hicieron trampa, sabemos que hubo muchas cosas raras”. Se refirió en particular al departamento de Comayagua: “Se nos está hablando de una negociación para quitarnos dos diputados que están saliendo, se habla de negociaciones entre los partidos grandes”.

También desde el extranjero llegan cuestionamientos y apoyo para Castro. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, repudió el “intervencionismo estadounidense” en las elecciones hondureñas. La Embajada de Estados Unidos tiene un protagonismo político tal en Honduras que el TSE había anunciado tiempo atrás que antes de dar los primeros resultados los cotejaría con los de esa sede diplomática, como una forma de dar garantías. La embajadora, Lisa Kubiske, ha declarado en forma reiterada llamando a la paz y a que se respeten los resultados, y ayer comentó que fue su país el que financió y promovió en forma activa un programa para enseñar a votar a los hondureños. “¿Por qué Estados Unidos se tiene que meter en los asuntos internos de los países latinoamericanos?”, se preguntó Maduro.

Pese a las denuncias, las calles de Honduras permanecían tranquilas ayer mientras los dirigentes de Libre y la propia Castro no figuraban en los medios, y en las redes sociales se limitaban a hacerse eco de las denuncias ciudadanas.