Disparado

También Venezuela sufrió este mes cortes de energía eléctrica. El presidente, Nicolás Maduro, dijo que el apagón que afectó a la mitad del país, incluyendo a la capital entre el 2 y el 8 de diciembre fue un sabotaje de la oposición. “Con un disparo reventaron una línea clave para dejar al país sin luz”, afirmó Maduro. Esto ocurrió justo “días antes de las elecciones” municipales, celebradas el 8 de diciembre, destacó el mandatario ante algunos jefes de Estado que participaban en una cumbre de la alianza petrolera Petrocaribe.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, reclamó a las distribuidoras de energía que operan en la provincia -Edesur, Edenor y Edelap- que el aumento del consumo debe ir de la mano de más inversiones. En tanto, el Ministerio de Planificación, liderado por Julio de Vido, emitió una resolución que obliga a las dos primeras empresas (las que operan en la ciudad) a contratar a todas las firmas y cooperativas vinculadas con el suministro eléctrico para garantizar recursos humanos y materiales que permitan resolver la situación.

Hace unos días, De Vido había dicho al diario Página 12 que el gobierno tendría “tolerancia cero” frente a los cortes y que las distribuidoras serían multadas si no lograban suministrar el servicio.

El año pasado, el gobierno también había buscado soluciones pero no autorizó la suba de precios de la energía que reclaman las empresas. Sí se había establecido una tarifa fija básica destinada a las obras de infraestructura que el gobierno debía definir y las empresas ejecutar. Ayer el problema continuaba a pesar de la promesa de las empresas, que habían asegurado que el servicio sería normal a partir del martes de noche. Pero la noche cayó y el servicio siguió cortado en muchos barrios, por lo que hubo piquetes y protestas de vecinos. En Lanús un grupo de usuarios ocupó la sede de Edesur.

Ayer Capitanich sugirió otras dos soluciones a la situación: interrumpir “el servicio en forma rotativa” y programada o que los usuarios ahorren para reducir el consumo.

El jefe de Gabinete explicó que el gobierno se reunió con las empresas de energía del área metropolitana (Edesur y Edenor) por los cortes, y que establecieron en el encuentro una “proyección de días y picos de consumo” con la intención de “coordinar y establecer sistemas anticipatorios”.

“Quizás estrategias de intervención programada permitan establecer un mecanismo rotatorio, que sería una solución”, opinó, al tiempo que evaluó que en tal caso, los cortes serían “inferiores y los tiempos de interrupción, también”.

Sólo una de las empresas, Edenor, pudo ser consultada por el diario La Nación. Sus representantes aclararon que los “cortes programados” no están previstos por ahora, pero que sí se baraja como opción “la salida de servicio de instalaciones para mantenimiento preventivo”, medida que “a veces implica cortes”.

Los medios argentinos recordaban ayer que en los años 1988 y 1989 ya se habían dispuesto apagones programados durante el gobierno de Raúl Alfonsín. Hace unos días, De Vido había descartado esa solución en una entrevista con el diario Tiempo Argentino: “Buscamos el servicio óptimo, y si no es óptimo hacemos las multas y la gente nos hace los reclamos políticos que corresponden”, dijo.

El martes sorprendió que Capitanich dijera que no tenía “información formal” respecto de un comunicado del Ministerio de Planificación, que había indicado que, en el marco de un acuerdo de cooperación con Uruguay, se había importado energía para enfrentar los récords de consumo por el calor.