El partido que gobierna Ecuador, Alianza País, impulsa desde junio en el Parlamento 16 enmiendas a la Constitución. Algunas de esas modificaciones apuntan a bajar la edad para ser presidente de 35 a 30 años, hacer cambios en la misión de las Fuerzas Armadas y definir la comunicación como un servicio de interés público. De las varias reformas, la que más titulares ocupó en los medios ecuatorianos es la que permite que quienes sean electos para ejercer cargos públicos puedan volver a ser candidatos indefinidamente, entre ellos el presidente Rafael Correa.

Convencidos

La Corte Constitucional de Ecuador tiene mucha actividad en la red social Twitter (@CCE_ECU). Allí mantiene una campaña a favor del fallo que emitió el 1º de noviembre y que permite al oficialismo aprobar por vía parlamentaria reformas constitucionales, entre las cuales está la que habilita la reelección presidencial sin límites. Para esto utiliza los hashtags “#FraudeSocial” y “#Vendetta”. Uno de sus argumentos es que al presidente “no lo elige” ese fallo que emitió, sino “el voto ciudadano”.

Con esta enmienda, Correa, que gobierna desde 2007, podría volver a ser candidato en 2017, mientras que la Constitución en su estado actual permite una sola reelección -consecutiva o no- por un solo período. Hasta 2008, cuando la Constitución actual se aprobó en referéndum, sí podían ser reelectos más de una vez otros cargos, como los de legisladores y alcaldes, pero no el presidente.

El 1º de noviembre, la Corte Constitucional falló a favor de la opción oficialista de tratar estas modificaciones en el Parlamento, sin convocar una consulta popular, como exige la oposición. El tribunal entendió que no se trata de un cambio mayor a la estructura del Estado y que tampoco reduce los derechos de la población (ver “Convencidos”).

Días después de que se conociera este fallo, la oposición anunció que comenzaría la recolección de las 600.000 firmas necesarias para convocar una consulta sobre este tema, para que sea obligatorio que el voto popular ratifique esas reformas; y una manifestación se dirigió a la sede de la Corte Electoral la semana pasada.

Al respecto, Correa dijo el fin de semana en su programa semanal de televisión que para celebrar una consulta, la oposición deberá primero recibir el aval de la Corte Constitucional, porque usar esa herramienta no corresponde a lo que establece la carta magna en este caso. Si la corte les da su aval, “que reúnan las firmas para ver si alguien les hace caso”, agregó el presidente. Aseguró que no tiene miedo de someter esa reforma a una consulta, pero opinó que si la oposición la impulsa es para “llamar la atención y por esa vía cortarle el derecho al pueblo ecuatoriano” de decidir si quiere o no que el presidente pueda ser candidato más de una vez.

Además, insistió en los argumentos de la Corte Constitucional y aseguró que “la enmienda no disminuye derechos, aumenta derechos. El que cree en la alternancia [en el poder] puede votar por la alternancia, pero el que cree en la continuidad también lo podrá hacer”, dijo a periodistas la semana pasada.

Ayer la Asamblea Nacional se reunió para aprobar la composición de la comisión parlamentaria oficial que quedará a cargo de preparar un informe, en 30 días, que servirá de base para los debates sobre estas reformas. La legislación establece que deberán ser aprobadas definitivamente en un segundo debate un año después, por lo que se calcula que deberían convertirse en ley a partir de 2015.

La comisión a cargo de tratar estas enmiendas constitucionales estará compuesta por legisladores oficialistas y también opositores, aunque en la oposición algunos estaban en contra de participar en el proceso. El oficialismo señala que se trata de una obligación legal.

Según la agencia de noticias Efe, Correa dijo la semana pasada a periodistas extranjeros que el año que viene se sabrá si se presenta otra vez como candidato a la presidencia. En otras oportunidades había dicho que lo haría si notaba que la continuidad de la “revolución ciudadana” que lidera está en peligro.