“La verdad es que me gustaría que quien estuviera acá hablando fuera Néstor”, dijo Máximo. Así comenzó su primer discurso en un acto político, pronunciado el sábado, a los 37 años, ocho años después de la creación de La Cámpora, la agrupación juvenil del kirchnerismo, de la que él es el principal referente.

Máximo hizo un paralelismo con los primeros pasos de su hijo y pidió que lo ayudaran con el discurso porque se sentía como un niño al que le dicen “dale, caminá”. Fue interrumpido en varias oportunidades por los cánticos de la multitud reunida en el estadio Diego Maradona de Argentinos Juniors. “Néstor no se murió, Néstor no se murió, Néstor sigue presente la puta madre que los parió”, fue el primero.

“No hay apellidos milagrosos, hay proyectos políticos”, fue una de las frases del dirigente. Se mostró humilde y dijo: “Mis compañeros son mejores que yo”. Vestido con un canguro oscuro puesto por encima de una camisa, agregó que les debía ese discurso porque ellos fueron quienes “dieron la cara” hasta entonces.

Toda la oratoria del hijo de los dos últimos presidentes argentinos estuvo dedicada a defender la gestión de sus padres. Lo hizo en la línea de la organización que representa, atacando a la oposición y a los medios periodísticos contrarios al gobierno. También en la línea de La Cámpora, apoyó al gobierno sin dar su respaldo a ningún candidato para las próximas elecciones. Dejó claro que a futuro, su organización mantendrá como referente a su madre. “A Cristina, a quien el 27 de octubre de 2010 le tocó perder al compañero de su vida, le han hecho lo que no se han animado a hacer en mucho tiempo con un presidente de la Nación”, aseguró.

También dijo que algunos piden “respeto a la autonomía de los kelpers”, los habitantes ingleses de Malvinas, y “respeto” a la autonomía de la Justicia de Estados Unidos, en referencia al conflicto con los llamados “fondos buitres”. A continuación agregó: “¿Cuándo van a empezar a respetar la autonomía de un pueblo que está cansado de que lo traten de bobo y que ha hecho un esfuerzo terrible estos años para pagar, todos los años, una deuda contraída por una dictadura militar que se llevó a muchos de los padres de mis compañeros y a muchos más? Se la prestaron a ellos [la plata]”.

También criticó a los “sindicalistas” que “agotaron su representación política” y “apuestan a la violencia” y buscan generar miedo. “No hay que tener miedo. Hay que tener conciencia, hay que tener amor, poner la otra mejilla, como decía Néstor. No hay que entrar en su juego”, agregó.

“No molesta la crítica, molestan la soberbia y la falta de humildad. Han tenido la oportunidad de gobernar y han dejado al país patas para arriba, bañado en sangre en sus plazas”, dijo a quienes cuestionan la gestión de su madre. Señaló que desde la oposición dicen que Fernández no puede buscar un tercer mandato. Luego de advertir que seguramente su madre se iba a enojar por lo que él iba a decir, sugirió: “Por qué no dejan, y compiten con Cristina y le ganan a Cristina y sanseacabó”.

Para terminar su discurso dijo que pronunciarlo era “un sueño cumplido” y aseguró que “Cristina no afloja, tiene toda la fuerza, va para adelante y con el pueblo como bandera”.