En la mañana de este jueves, el depuesto presidente boliviano Evo Morales arribó a la ciudad de Buenos Aires, donde recibirá el estatus de asilado político, tal como informó Felipe Solá, canciller del flamante gobierno argentino que encabeza el presidente Alberto Fernández. “Hace un mes llegué a México, país hermano que nos salvó la vida, estaba triste y destrozado. Ahora arribé a Argentina, para seguir luchando por los más humildes y para unir a la #PatriaGrande, estoy fuerte y animado. Agradezco a México y Argentina por todo su apoyo y solidaridad”, escribió en su cuenta de Twitter el líder del Movimiento al Socialismo (MAS), horas antes de su arribo a suelo argentino. El ex presidente boliviano llegó al aeropuerto de Ezeiza en un vuelo comercial proveniente de Cuba, país al que había ido para una consulta médica.

“Mi eterno agradecimiento al presidente @lopezobrador_, al pueblo y al Gobierno de #México por salvarme la vida y por cobijarme. Me sentí como en casa junto a las hermanas y hermanos mexicanos durante un mes”, agregó Morales, que en Buenos Aires se reencontrará con sus hijos Álvaro Morales Alvarado y Eva Liz Morales Paredes, quienes habían pedido refugio la semana anterior, según informó el portal Tiempo Argentino.

Solá especificó que Morales “viene para quedarse en la Argentina, entra en condición de asilado y después pasará a tener la de refugiado”. En declaraciones al canal TN, el ministro de Relaciones Exteriores dijo: “Evo Morales, su vicepresidente Álvaro García Linera, su ex canciller, la ex ministra [Gabriela] Montaño y el ex embajador de Bolivia ante la OEA [Organización de Estados Americanos] aterrizaron esta mañana en el país. Les he dado asilo político para que entren y ellos luego pidieron ser refugiados. En las próximas horas, cesará la condición de asilo y asumirán la de refugiados”.

La intención de Morales es estar cerca de Bolivia para poder articular la campaña del MAS de cara a las elecciones que el gobierno de facto que encabeza la presidenta Jeanine Áñez debe convocar para los primeros meses del año que viene. De hecho, Morales será el jefe de campaña de su partido, según quedó determinado en el congreso celebrado el sábado en la ciudad de Cochabamba.

Hace algunas semanas ya había trascendido la idea de Morales de pedir asilo en Argentina. Además de la cercanía geográfica, un factor insoslayable para la decisión del ex presidente radica en que la enorme comunidad boliviana que habita en Buenos Aires y otras localidades argentinas es en su mayoría afín al MAS, algo que verifican los resultados de las elecciones bolivianas del 20 de octubre, en las que, de los 98.458 ciudadanos bolivianos que ejercieron el derecho al voto en el país vecino, 78.226 lo hicieron por el otrora dirigente cocalero, lo que representa 82,52% del total.